Cámara oculta
Una de las imágenes captadas con cámara oculta. Archivo
Siempre hay un ojo que mira y vigila, y no hace falta ser Isabel Pantoja, Ana Obregón o ningún otro famosete del ruedo ibérico. Ahora, en cualquier centro comercial de Málaga estamos expuestos a ser el punto de mira de cámaras ocultas que graban nuestra ropa interior mientras caminamos por la escalera mecánica o vamos al probador. La grabación acabará siendo compartida por miles de usuarios de Internet gracias a programas como eMule.

Sin rastro de los autores

Desde hace un mes, la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) sigue la pista de los autores de estos vídeos íntimos –la última ocurrencia de los voyeurs cibernéticos, como publicó La Opinión de Málaga– y ha abierto una investigación, aunque hasta la fecha ninguna víctima ha presentado una denuncia formal.

El instituto armado también ha alertado a los centros comerciales Larios y Rosaleda para que extremen la vigilancia. Sobre todo con quienes caminen con una bolsa detrás de adolescentes con minifalda, pues es el modus operandi más común.

Los vídeos íntimos de jóvenes, algunas de ellas menores –en una filmación se distingue incluso el uniforme escolar–, en comercios han tomado por sorpresa a la Guardia Civil.

«Es la primera vez que se produce un hecho de este tipo en España», reconoció ayer a 20 minutos el responsable del grupo de delitos telemáticos de la UCO.

Esta misma fuente admite la dificultad de identificar a los autores de los vídeos, que podrían enfrentarse a una acusación de intromisión en la intimidad y exhibicionismo. Y no se puede parar la difusión de las grabaciones, ya que se intercambian en servidores sin control oficial.

El grupo de delitos telemáticos tiene contabilizados hasta 13 vídeos colgados en el programa eMule, aunque basta con buscar «Málaga» para obtener más archivos. Es imposible calcular cuántas personas habrán visto ya las imágenes.