La Junta de Andalucía calculó hace ya cuatro años que en 2015 vivirían en la Costa del Sol 1,7 millones de personas –136.739 más de las que residen actualmente en toda la provincia–, y los datos de crecimiento de los municipios litorales parecen darle la razón.
En el último lustro (2003-2008), la Costa del Sol y la Axarquía han impulsado el crecimiento de la población en la provincia, con subidas de hasta el 82% en Manilva. Es más, 10 de las 13 localidades que han sumado un 30% más de vecinos (ver tabla) están ubicadas en estas dos zonas.

En términos absolutos, domina la capital, que ha perdido 2.774 habitantes en este periodo, pero ha ganado 22.116 extranjeros, con un saldo positivo que supera los 19.000 vecinos. Mijas (18.248 más), Benalmádena (15.896), Estepona (15.151) o Marbella (14.315) siguen su estela.
Tanto en términos relativos como absolutos, sólo nueve localidades tenían menos población en 2008 que en 2003: Montejaque, Almáchar, Ardales, Valle de Abdalajís, El Burgo, Teba, Alfarnate, Cañete la Real y Cuevas del Becerro, todas ubicadas en zonas interiores. Aun así, la noticia no es tan mala si se atiende a que la bajada máxima es del 3,5%.

La tendencia en este lustro es similar a la que se observa en la última década: Manilva (ha pasado de 5.428 a 13.258 habitantes entre 1998 y 2008, un 144% de aumento), Benahavís (124,8%), Benalmádena (96,5%) o Mijas (87,88%) lideran de nuevo el crecimiento relativo, que tiene a 13 municipios con un incremento superior al 50%. Y lo mismo pasa en el otro la do de la balanza: los pueblos del interior son los que se van dejando población.