La crisis y la falta de recursos son un buen acicate para avivar el ingenio y ahorrarse un dinerillo, aunque sea con métodos fraudulentos. Uno de los gastos domésticos que más se prestan al fraude es la electricidad, bien manipulando los contadores o enganchándose al suministro de otro. Por estas trampas, en 2008 Iberdrola abrió 9.900 expedientes en la Región, de los que 9.400 fueron a clientes domésticos o pequeñas empresas.

Estos expedientes suponen un 19% más que el año anterior, cuando se abrieron 8.300 expedientes.

La mayoría de los fraudes se detectan por avisos que la compañía recibe de terceras personas (3.900).

También al comprobar que hay clientes que consumen «demasiado poco» (1.728 casos), lo que pone en alerta a los técnicos de Iberdrola.

Además, abundan los expedientes a bares y discotecas (803) y a obras (671). Menos comunes son los que se abren a los que consumen más de la potencia contratada.

En total, el año pasado se defraudaron en la Región 27 millones de kilovatios hora, dos más que en 2007.

Respecto a las zonas donde más ha actuado Iberdrola, destacan el campo de Cartagena, San Javier, San Pedro del Pinatar y Águilas.

Iberdrola, por sí misma, no multa. Lo que puede hacer es cortarles la luz. Cuando detecta un fraude, lo denuncia a la Dirección General de Industria, que es la que sanciona. Las multas pueden ser leves (hasta 600.000 euros), graves (hasta 6 millones) o muy graves (hasta 30 millones de €), aunque lo normal es que la multa sea pagar el doble del importe estafado.