La Diputación de Lugo ultima un plan de prevención de la gripe A, que servirá de complemento a las medidas adoptadas por las autoridades sanitarias, con el objetivo de evitar el contagio de estas enfermedad tanto entre los trabajadores de la institución provincial, como entre los visitantes.

La intención de la Diputación es extender el plan a todos los ayuntamientos de la provincia

Esta iniciativa recoge, entre otras medidas, la instalación de dosificadores con una solución hidroalcohólica, con el fin de que todas las personas que accedan a las dependencias provinciales se lo apliquen en las manos. Además se entregará a los empleados públicos un protocolo de actuación con información y consejos para evitar el contagio.

Según indicó la institución provincial, la intención de la Diputación de Lugo es extender este plan a todos los ayuntamientos de la provincia. De esta forma, dentro de la política de cooperación con los municipios, el ente ahorrará a las entidades locales que tienen menos recursos el coste que le supondría afrontar con fondos propios la puesta en marcha de estas medidas preventivas.

Sobre la prevención, la diputación estima que, "para evitar los contagios, la principal medida recogida en el Plan de la Diputación es el lavado de manos de las personas que accedan a las dependencias provinciales". Esta actuación también prevé que haya dispensadores de jabón y de papel para secarse las manos en todos los aseos.

A su vez habrá un termómetro en los botiquines de los diferentes servicios de la diputación para que los trabajadores que desconfíen que tienen fiebre puedan controlar la temperatura. Además, se limpiarán con más frecuencia las superficies donde los virus pueden permanecer horas o días, "como tiradores, pasamanos o muebles".