Las autoridades chinas han ordenado el cierre de ocho fábricas en las localidades de Wenping y Simachong después de que miles de personas hayan enfermado en las últimas semanas por la contaminación con plomo de los pozos de agua en los que se abastecen.

De hecho, 1.354 niños de la provincia de Hunan han presentado recientemente altos niveles de plomo en sangre según han adminitido las autoridades chinas, informa la cadena CNN.

No han sido casos aislados, ya que otro millar de niños han enfermado por la misma causa en las provincias de Shaanxi y Yunnan, y en todos los casos los pequeños vivían en los alrededores de alguna planta industrial.

Intervención del gobierno

La notoriedad que están adquiriendo estos envenenamientos ha obligado a las autoridades centrales chinas a enviar oficiales de protección al medio ambiente a realizar inspecciones en las fábricas afectadas, que seguirán cerradas hasta que cumplan los estándares de seguridad.

Mientras tanto, al menos 12 personas han resultado heridas en la ciudad de Quanzhou en los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad vividos durante una protesta por la contaminación de una planta de residuos en la provincia suroriental de Fujian, según informa el diario South China Morning Post.

Los manifestantes acusan a la planta de haber contaminado el suministro de agua de la ciudad, lo que según ellos ha aumentado el número de casos de cáncer.