España se convierte en el país con menor inflación de la UE mientras el IPC de la eurozona cae por primera vez en 17 meses

Tasa interanual de inflación de cada uno de los veintisiete Estados miembros de la UE.
Tasa interanual de inflación de cada uno de los veintisiete Estados miembros de la UE.
Henar de Pedro

Tras varios meses en los que España ha llegado a ser uno de los países con tasas de inflación más elevadas del Viejo Continente, la situación ha dado un vuelco. España se ha convertido en el país de la Unión Europea con el IPC más bajo. La caída de la inflación en noviembre hasta el 6,6% coloca a España por debajo de Francia (7,1%), que llevaba varios meses ocupando el primer puesto de la lista. 

Una noticia que se solapa con el primer soplo de aire fresco sobre los precios de la eurozona en casi año y medio. La inflación de los países del euro decreció en noviembre por primera vez en 17 meses tras pasar de un IPC armonizado del 10,6% interanual en octubre a un 10% en noviembre, según ha informado este miércoles la agencia estadística europea Eurostat.

El dato de IPC armonizado a nivel europeo de noviembre ha sido más bajo que en octubre en 14 países, mientras que solo se ha incrementado en tres (Finlandia, Eslovenia y Eslovaquia). La pequeña tregua inflacionaria que se ha vivido en las cuatro grandes economías del euro ha contribuido a arrastrar hacia abajo el índice de la eurozona. En Italia el IPC se ha reducido una décima, en Alemania ha caído dos, mientras que en España la bajada ha sido de las más pronunciadas: seis décimas.

Entre las razones que explican la posición actual de España se pueden destacar su menor exposición directa a la guerra en Ucrania, la fuerte bajada en los precios de la energía (potenciada por la excepción ibérica) y los mayores efectos de base. 

España depende menos energéticamente de Rusia que la mayoría de las economías europeas. Está lejos geográficamente y el gas ruso supone solo una pequeña parte del suministro del país. Además, dispone de una importante infraestructura de regasificación que le permite importar con más facilidad gas natural licuado, algo con lo que la mayoría de los Estados miembros no puede contar. 

Tasa interanual de inflación de cada uno de los veintisiete Estados miembros de la UE.
Tasa interanual de inflación de cada uno de los veintisiete Estados miembros de la UE.
Henar de Pedro

Un efecto que se ha visto potenciado por la brusca bajada en el precio mayorista del gas en Europa, que se ha reducido a más de la mitad después del máximo histórico alcanzado en agosto. Aunque también es cierto que desde mediados de noviembre el precio del gas ha vuelto a iniciar una senda ascendente. En este apartado, el tope al precio del gas para producir electricidad que aplica en España y Portugal desde junio ha contribuido a bajar aún más los precios que en otros países.

Además, hay otra variable importante: lo que los economistas llaman "efectos de base". Como la inflación se mide habitualmente de forma interanual (es decir, comparando un mes con su equivalente del año anterior), el dato más antiguo condiciona el porcentaje. De tal forma que cuanto mayor fue la inflación el año pasado, menor será el presente al comparar las dos magnitudes. En el caso de España, la inflación ascendía en noviembre de 2021 al 5,5%, frente a un 4,9% en la eurozona. Esta diferencia por sí sola hace que la inflación en España sea algo más baja que en la media de los países del euro, aunque no explica toda esa diferencia.

La clave: energía más barata en toda Europa

Las bajadas en el precio de la energía vistas desde agosto son el principal motivo de este descenso en la inflación a nivel comunitario. No en vano, el resto de precios se han mantenido estables o incluso han aumentado. Desde la consultora Oxford Economics apuntan que es "muy probable" que al frenazo de este miércoles le sigan otros en el futuro, dado que la energía comienza a tomar un papel desinflacionista. En esa misma línea, los analistas del banco ING apuntan a que cada vez hay más señales de que estamos en el pico o muy cerca. Eso sí, señalan que cualquier nuevo giro en la crisis energética podría disparar la inflación de nuevo.

Lo que no se espera que vaya a bajar tan rápidamente es la inflación subyacente (la que descuenta del cálculo los precios energéticos y de los alimentos no elaborados), que se situaba en noviembre en el 5% en la eurozona. La inflación subyacente incluye el núcleo de precios más estables de la economía y refleja con mayor precisión cómo están evolucionando los precios de la mayoría de los productos de consumo.

A la espera del BCE

El dato de inflación conocido este miércoles añade más presión al BCE para que frene el ritmo en la brusca escalada de tipos de interés iniciada el pasado julio. Las primeras señales de que el pico inflacionario estaría cerca están llevando a algunos analistas a avanzar que el banco central podría moderar el alza del precio oficial del dinero, que los banqueros centrales votarán en una reunión en diciembre. La ausencia de señales de que se esté produciendo una espiral salarial (por el momento) y el clima de recesión en el que están instalados algunos países europeos podría inclinar al BCE hacia una subida más moderada de 0,5 puntos en lugar de los 0,75 que aplicó a principios de noviembre y en septiembre. 

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