Lagarde descarta que Europa haya alcanzado el pico de inflación: "Me sorprendería, francamente"

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, comparece ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de la Eurocámara.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, comparece ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de la Eurocámara.
STEPHANIE LECOCQ / EFE

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha advertido este lunes de que la institución no considera que lo peor de la inflación haya quedado atrás todavía. En una comparecencia ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, Lagarde ha pedido prudencia y ha recordado que el contexto actual es de gran incertidumbre. "Me gustaría ver que la inflación llegó a su pico en octubre, pero no me atrevería a decir tanto", ha respondido Lagarde, a preguntas de los eurodiputados. "Francamente, me sorprendería", ha agregado. El pasado octubre, la inflación en los países del euro marcó dobles dígitos por primera vez desde que se introdujo la moneda única tras escalar hasta el 10,6% interanual.

La presidenta del BCE ha insistido en que es "difícil" aventurar que se ha superado el punto más alto en la escalada inflacionista. Sobre todo si se tiene en cuenta que se desconoce exactamente en qué medida los altos costes energéticos seguirán trasladándose a los precios de venta en los próximos meses. "Cuando uno ve los motores de la inflación en este momento, los alimentos, las materias primas, la energía... no vemos los elementos que nos permitan concluir que hemos llegado al máximo de la inflación y que a partir de aquí va a ir descendiendo", ha expresado Lagarde.

Los augurios del BCE contrastan con la situación en España, donde el IPC interanual encadena ya tres meses consecutivos a la baja tras tocar techo con un 10,8% en julio. En todo caso, conviene recordar que parte de ese efecto se debe a que la escalada en los precios despegó antes en España que en la mayoría de los países de la eurozona.

Lagarde ha recordado que la energía y los alimentos son los dos principales motores de la inflación a nivel europeo. Especialmente las materias primas energéticas, cuyo precio se ha disparado un 41% en comparación con el año anterior. "No es algo que debamos tratar a la ligera", ha subrayado. Además, ha pedido no bajar la guardia tras las bajadas en los precios mayoristas del gas vistas tras el máximo alcanzado en agosto. "En los mercados de futuros el descenso no ha sido tan significativo", ha apuntado. 

No pisará el freno con los tipos de momento

En este contexto de inflación todavía descontrolada, Lagarde ha insistido en que sigue siendo necesario subir los tipos de interés. Aunque esa subida pueda llevar a un punto en el que los tipos contraigan la economía. El mensaje es claro. "No hemos acabado con la inflación y todavía nos queda trabajo por delante", ha resaltado Lagarde. La presidenta ha defendido que el precio oficial del dinero subirá "tanto como haga falta" para poder llegar a la estabilidad de precios, algo para lo que "todavía queda camino por recorrer". 

Y aunque Lagarde no ha dado pistas sobre dónde puede estar ese punto en el que, al menos, comiencen a ralentizarse las subidas, sí ha abierto la puerta a algún guiño cuando llegue ese momento. "Quizá puede ser que se haga algún tipo de indicaciones", ha dicho. 

De igual manera, la presidenta del BCE ha avanzado que el banco central decidirá en la próxima reunión del Consejo de Gobierno de diciembre cómo pretende reducir el enorme balance de deuda pública que le ha quedado tras la pandemia. Por el momento, la institución ya ha dejado de comprar deuda y ahora solo está reinvirtiendo las cantidades que van venciendo, pero no está reduciendo su balance. Algo que se hará "de una forma mesurada y predecible". 

Finalmente, la presidenta del BCE se ha mostrado bastante crítica con los planes de choque contra la inflación que han adoptado la mayoría de las economías de la eurozona. El banco central recomienda que las medidas estén perfiladas hacia los más vulnerables y que sean temporales para evitar que puedan contribuir a alimentar aún más la inflación. Algo que no cumplen la mayoría de los planes presupuestarios que los países han remitido a la Comisión Europea. "Quizá en una primera fase las medidas reduzcan la presión sobre los precios, pero esta volverá cuando se retiren las medidas", ha advertido Lagarde, que también ha pedido a los Estados que mantengan políticas presupuestarias que permitan reducir la elevada deuda pública. 

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