Entrevista

Paz Padilla: "Estoy aprendiendo a no decir lo que no tengo que decir, eso es madurar"

Paz Padilla, en el Teatro Capitol.
Paz Padilla, en el Teatro Capitol.
JOSÉ GONZÁLEZ
Paz Padilla, en el Teatro Capitol.

Entre los temas de conversación incómodos seguramente la muerte ocupa un lugar destacado en el pódium. Paz Padilla ha tenido que convivir con ella de forma muy intensa. El humor de mi vida es el reflejo de eso. Se trata de la obra teatral basada en el libro en el que la presentadora y actriz vuelca su forma vitalista de entender la pérdida. Estará en el Teatro Capitol hasta el 13 de noviembre.

¿Ha insistido mucho en que El humor de mi vida no es un monólogo, ¿qué es?Estoy yo sola y por eso la gente relaciona y piensa que es un monólogo, pero no, es una obra de teatro, lo único que pasa es que solamente hay una actriz, que soy yo. Pero además hay una escenografía preciosa, una iluminación impresionante y una banda sonora por la que Juan está conmigo todo el tiempo en el escenario. El que vaya la obra se va a encontrar una montaña rusa de emociones y con una historia de amor muy bonita. Es una manera de de contar una historia que a todo el mundo remueve.

Lleváis ya un tiempo haciendo la obra, pero es una obra muy emocional, alguna vez llega a ser rutinario hacer una función como esta?Esta es la segunda vez que entramos en Madrid y llevamos un año recorriendo casi todas las provincias de España, incluso algunas las hemos visitado dos veces, como Barcelona o Bilbao y no puede ser rutinaria porque cada público es diferente y porque también es una obra que está muy viva y hay cosas de humor que hacia el principio que ya no tienen sentido, por ejemplo. Pero lo que es la emoción, eso es universal. Eso no ni se cambia, ni se debe de cambiar.

¿Hacía ya falta hablar de la muerte a las claras, siendo un tema tan tabú en nuestra sociedad?Parece ser que sí, porque yo antes no oía a nadie hablar de la muerte, era algo como que no sucedía o no ocurría. Yo nunca he hablado de la muerte, con mis amigos, ni ni siquiera con mi madre, porque antes era como ,"ay por Dios hija, no hables de eso, no la mentes que la traes". Pero ¿sabes que pasa? Que al final todo el mundo, tarde o temprano, nos tenemos que enfrentar a ella y no una, sino muchas veces. Yo ya he enterrado a mis padres, a mi marido… He enterrado ya a varios amigos y los que me quedan, si no muero yo antes. Lo que quiero es que en cierta manera nos estemos preparando y que sea algo lo menos doloroso posible y que la gente no se encuentre tan perdida como me he encontrado yo... eso es lo que me gustaría.

¿El hecho de que lo lleves bien o que lo enfrentes de otra forma no quiere decir que no te duela, no?Efectivamente, o que yo haya llegado a este punto sin haber atravesado desiertos, porque los he pasado.Yo he sido como cualquier persona al que le dicen "mamá se está muriendo".  Y que a los cuatro meses se muera mi marido... tu imagínatelo. Yo soy de carne y hueso y además soy una tía muy sentimental y muy emocional, por eso me gusta tanto lo que sucede en la obra porque me transmite muchas emociones y yo las vivo.

¿Recibe muchos comentarios de espectadores?Sí y que te den las gracias es algo precioso. ¿Tú sabes las historias que a mí me cuenta la gente? No te puedes imaginar. Me vienen, me abrazan y me dice una chavala joven, a lo mejor con 20 años: "Estoy desahuciada, me han dado un mes de vida"; o "he enterrado mi hijo y hace un mes a mi marido".

¿Ayuda creer en el más allá, usted cree?Yo no sé... cada uno que se agarre a lo que le ayuda. Lo que tengo claro es que cuando acompañas a un ser querido a morir, por mucha resistencia que le pongas a la muerte, por mucho miedo que tú le tengas la muerte, la muerte va a llegar. Y que cuando llegue te vas a tener que ir, no vas a poder hacer otra cosa que soltarlo.

¿Piensa usted en su propio final?Si, pero ¿para qué me voy a agobiar pensando en cuando va a venir? Cuando venga ya la abrazaré, la agarraré o lo que sea, porque me voy a ir sí o sí. El acompañar a mi marido y a mi madre, porque acompañé a los dos en ese proceso, me ayudó a no temerle. Y cuando venga, vendrá y me iré.

¿Y hasta entonces?Quiero dejar lo mejor de mí en esta vida, dejarlo todo resuelto. Como suelen decir, si no sabes dónde te va a esperar la muerte, esperémosla en todas partes y vivamos. Suelen decir que el cáncer del pasado es la culpa y el cáncer del futuro es el miedo. O sea, no hay que tener culpa ni tener miedo. Y así creo yo que vivo mejor el presente.

¿Es más complicado el duelo cuando se es una persona pública?Lo he hecho… yo he grabado un Got Talent y dejaba mi marido en la quimio, con lo que eso significaba y me iba al plato y nadie lo sabía. Y tenía que ser la graciosa, aunque por dentro estaba mi alma rota.
Pero yo creo que eso lo hace todo el mundo, porque el cirujano cuando está operando los problemas de su casa tienen quedar fuera y el piloto cuando está manejando un avión, igual. Todos en el fondo interpretamos un personaje, ¿no?

Pero un cirujano no es una persona pública y no soporta opiniones y comentarios…Es que en la sociedad hay de todo, gente más tolerante, menos tolerante, gente más madura, gente más sabia... te encuentras de todo. Si la opinión de todo el mundo me puede afectar... no debiera pasar eso. A mí me tiene que afectar la opinión de la gente que realmente me importa, que es mi entorno y ellos en cierta manera me aceptan.

¿Llega a conseguir abstraerse de los ‘haters’?Es algo que he aprendido desde que decidí ser famosa. Una vez se lo escuché a Ana Rosa, que contó que su madre le dijo una vez: "hija, tú no eres un euro para que le gustes a todo el mundo". Pues yo igual, he aceptado que no soy un euro (risas) Lo que sí procuro es no hacerle daño a nadie.

¿En qué punto se encuentra su regreso a Mediaset? ¿Hay algún proyecto?Bueno, ahí estamos, cuando lo haya ya lo comunicaremos, cuando sea la vuelta ya lo diremos, porque yo dependo de mi jefe.

¿Cómo ha visto el tema del funeral de Isabel II?Pues supongo que la familia real también estarán sufriendo, porque todo el mundo sufre una pérdida por muy rey que sea. Yo lo digo muchas veces: ante la muerte, Isabel se quitó la corona.

¿Ha visto a la ministra de Cultura de Francia?¡Que es igualita a mí! Los físicos cuánticos dicen que somos infinitos, pues acabo de encontrar una una réplica mía, según dicen los físicos, si los átomos que han formado la Paz Padilla se vuelven a unir pueden volver a ser otra Paz Padilla, pero en Francia.
​Mucha gente me dice "ay, Paz todo mundo dice que me parezco a ti". Y a alguna la miro y pienso "no te pareces nada, qué fea eres" (risas). Pero la ministra tiene su aquel, oye. Me falta aprender francés. Mira que si mi padre o mi madre hicieron algo por allí…

Paz Padilla, en el Teatro Capitol.
Paz Padilla, en el Teatro Capitol.
JOSÉ GONZÁLEZ

Van a hacer una película de la obra…Sí, ya está firmada, con Beta Films, empezaremos a rodarla en primavera. Si tú has visto la obra o leído el libro, sabes que hay varias etapas de la Mari Paz hasta que se convierte en la Paz Padilla. Evidentemente la Paz de los 14 años... me tendrían que poner mucho bótox, así que yo interpretaré a la última Paz.

¿Le preocupa eso de mantenerse joven?La verdad es que quiero mantenerme joven, pero lo justo y necesario, sé que tengo 53 años.

¿Tenéis en mente alguna actriz para las otras etapas?Sé que voy a estar rodeada de buenas directoras de casting y ese trabajo no es mío, aunque les asesoraré porque si es mi familia y mis amigos la que mejor los conocía soy yo, pero confiaré en ellas y en el director, Pablo Barrera.

¿Hay mucha diferencia entre esa Paz de los 14 años y la paz de ahora?Si no lo hubiera es que hay un problema...

¿Cuando tenía 14 se veía como es ahora?Yo solo sé que he vivido de una forma como ahora, bebiéndome la vida. Ayer escuché a un argentino que decía que pasamos la vida esperando que nos pasen cosas y lo que realmente nos pasa es la vida. Se nos va, así que desde que tenía 14 años siempre me ha gustado celebrar la vida. Y eso no lo he perdido, aunque evidentemente tenemos nuestras cicatrices. 

Usted no duda en expresar sus opiniones y creencias en redes sociales, lo cual es un deporte de riesgo…Lo estoy aprendiendo, supongo que lo estoy aprendiendo. Lo expliqué en su momento, que las redes mueven opinión, pero a veces la opinión no está de acuerdo con lo que tú querías decir. Estoy aprendiendo a no decir lo que no tengo que decir, eso es madurar. Y supongo que algún día se acabará la dictadura de la cancelación.

¿Se muerde la lengua ahora?No lo sé… Sí voy a intentar decir lo que realmente sea necesario o aporte algo.

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