PSOE y Podemos negocian subir los impuestos a las inversiones y las grandes empresas

  • Las conversaciones se enmarcan en la negociación de Presupuestos, que sigue avanzando muy lentamente.
  • El Gobierno estudia elevar el tramo más alto del IRPF que se paga por los rendimientos de inmuebles o los dividendos.
  • También se baraja rediseñar el tipo mínimo del 15% en el impuesto de sociedades para hacerlo más efectivo.
La ministra y portavoz, María Jesús Montero (i) y la vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz (d)
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, junto a la vicepresidenta Yolanda Díaz.
EP

El paquete de medidas fiscales que presentará en los próximos días la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, de cara a su puesta en marcha junto a los Presupuestos de 2023 podría incluir un aumento de la tributación de las rentas del capital y también una nueva reforma en el impuesto de sociedades para que las grandes empresas tengan que pagar al menos un tipo efectivo del 15%, tras demostrarse que el diseño aprobado el año pasado no ha resultado tan efectivo como se pretendía. También se plantea una rebaja del IVA de productos de higiene femenina. Esas son dos de las medidas que están negociando PSOE y Unidas Podemos en las conversaciones para cerrar el proyecto de cuentas públicas de 2023, que por ahora siguen lejos de cerrarse.

Así lo confirman fuentes conocedoras del contenido de las conversaciones, que explican que, sin embargo, en Unidas Podemos existe cierta preocupación porque la última reunión entre la parte morada de la coalición y el Ministerio de Hacienda se celebró el miércoles pasado, hace una semana. De hecho, los principales líderes de Unidas Podemos se han coordinado para presionar públicamente al PSOE para acelerar estas conversaciones, e incluso la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, habitualmente muy reacia a las críticas públicas a su socio de coalición, afirmó el lunes que ambos partidos están "todavía muy lejos en la negociación en materia presupuestaria".

Pese a esta supuesta falta de avances, Montero confirmó el lunes que estos días se presentará "un paquete de medidas fiscales que entrarán en vigor en 2023". Y fuentes conocedoras de las medidas que están negociando PSOE y Unidas Podemos explican que se estudian modificaciones en los tres impuestos principales a nivel de recaudación: el IRPF, el IVA y el impuesto de sociedades, el que pagan las empresas por los beneficios obtenidos. Desde Hacienda, ni confirman ni desmienten este extremo.

Margen en las rentas del capital

En lo relativo al IRPF, más allá de que Unidas Podemos plantea subidas a los tramos más altos de los tipos que se pagan por las rentas del trabajo, la coalición está centrando la negociación en un incremento de la tributación de las rentas del capital, según las fuentes consultadas. Estos últimos son los ingresos que se obtienen a partir de las inversiones, el alquiler o la venta de inmuebles, la compraventa de acciones o los dividendos, y actualmente están gravados de manera mucho más laxa que los ingresos que se consiguen a través de un sueldo, una pensión o una beca: el tipo máximo que se paga por las rentas del capital es del 23%, mientras el tramo superior para las rentas del trabajo asciende al 47%.

Por tanto, el Gobierno entiende que donde tiene un margen mayor para subir el IRPF es en estos tributos que pagan las rentas del capital. Especialmente, además, cuando es una manera mucho más efectiva de hacer tributar a los contribuyentes con ingresos más altos porque, precisamente, ellos obtienen un porcentaje de sus ingresos mucho mayor que la media a través de inversiones, rendimientos de productos financieros o compraventa de inmuebles o acciones. 

En palabras más sencillas: quien ingresa cientos de miles de euros lo hace en mucha mayor proporción por el rendimiento del dinero que tiene invertido o por la compra, la venta o el alquiler de sus bienes que por su salario o pensión. Y, por tanto, subir el IRPF a las rentas del capital elevará mucho más la recaudación que elevar los tipos a las rentas del trabajo, considera el Gobierno, que ya el año pasado incrementó en tres puntos el tipo que pagan las rentas de capital y del ahorro superiores a 200.000 euros.

IVA y sociedades

En segundo lugar, el Ejecutivo está negociando un rediseño del tipo mínimo del 15% para el impuesto de sociedades que ya aprobó el año pasado. Esta medida fue una de las grandes pugnas entre PSOE y Unidas Podemos en la negociación para los Presupuestos de 2022, pero lo cierto es que, aunque Hacienda aceptó finalmente incluir la medida en las cuentas, también decidió que ese tipo mínimo se aplicara sobre la base imponible y no sobre el beneficio contable de las empresas. 

Esta decisión redujo el poder recaudatorio de la medida, que la propia María Jesús Montero admitió que tan solo afectaría a 1.047 empresas y que recaudaría 400 millones de euros, una cantidad muy inferior a la prevista. Unidas Podemos lleva semanas pidiendo que ese diseño cambie, aunque lo cierto es que no tiene de su parte el pacto de coalición firmado al principio de la legislatura: el texto únicamente señala que el impuesto de sociedades "se reformará garantizando una tributación mínima del 15% de las grandes corporaciones", pero no entra en más detalles.

En el IVA es donde los cambios que se negocian son de menor calado, ya que no se plantea variar ninguno de los tipos actualmente vigentes (el 21% como tipo general y el 10% y el 4% como reducido y superreducido). Lo que sí está negociándose en el seno del Gobierno es que productos como los de higiene femenina pasen del tipo del 10% al del 4%, así como que comercios como las peluquerías o los centros veterinarios puedan cobrar un IVA del 10% y no del 21%. Esas medidas llevan años encima de la mesa y se han debatido recurrentemente tanto en el legislativo como entre PSOE y Unidas Podemos.

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