La búsqueda diaria para rescatar de la esclavitud a víctimas de trata: "De no haber pasado por lo mismo no ayudaríamos igual"

fotografo: Jorge Paris Hernandez [[[PREVISIONES 20M]]] tema: Día internacional contra la trata. APRAMP
fotografo: Jorge Paris Hernandez [[[PREVISIONES 20M]]] tema: Día internacional contra la trata. APRAMP
PREVISIONES 20M
Rocío Mora, directora de Apramp.
JORGE PARÍS.

María mete en su mochila un estuche lleno de tarjetas, algunos folletos y preservativos. También coge el cuadrante de la semana para saber los lugares que tendrá que visitar ese día. No son lugares ordinarios, son espacios en los que se explota sexualmente a mujeres y niñas. Su objetivo es crear un clima de confianza con ellas para intentar que huyan de la esclavitud a la que están sometidas. Y lo hace desde la empatía que genera haber pasado por ese infierno.

María sale junto a una compañera y en un solo turno acuden a seis o siete ubicaciones. En calles y polígonos el abordaje es algo más sencillo, pero su radio de actuación incluye prostíbulos, pisos particulares y locales que bajo la tapadera de una actividad lícita esconden un espurio negocio en la trastienda. Ahí la tarea se complica. "Estábamos con una chica en un club y el dueño iba de un lado para otro intentando escuchar lo que decíamos. Cuando nos hemos girado le ha preguntado de qué habíamos hablado", relata a su regreso. Porque a la vuelta a la base comparten la información sobre lo que se han encontrado.

"Todas las dificultades que traemos de fuera se tienen que contar, porque si las mujeres llegan aquí, el resto del equipo tiene que saber en qué situación se encuentran para poder intervenir", continúa, sentada ya en una sala del taller de costura que la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención de la Mujer Prostituida regenta en la calle Ballesta de Madrid. Con motivo este viernes del Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas, esta superviviente relata cómo es una jornada en la unidad móvil para la detección e identificación de víctimas de esta forma de violencia. El servicio, puesto en marcha por la Comunidad de Madrid, es gestionado por Apramp.

Junto a María, Carmen y Andrea también detallan su experiencia. Las tres son identificadas con nombres ficticios. Ellas se sienten respaldadas y no muestran miedo, al contrario, transmiten valentía y determinación, pero es preciso salvaguardar su integridad y la del trabajo que realizan. Las intimidaciones y las amenazas están a la orden del día. Luchan contra una mafia muy lucrativa, que a costa de arrebatarles la libertad y dignidad a cientos de miles de mujeres, mueve en España al menos cinco millones de euros al día.

Según recalca Apramp, la cifra del volumen de la prostitución no es clara. "Existen estimaciones que sitúan en una horquilla de entre 46.000 y 100.000 las personas que hay en el mercado sexual y otras más alarmistas calculan que hay más de 300.000", describe su última guía contra la trata. Pero la falta de datos es precisamente una laguna que imposibilita conocer a ciencia cierta cuál es la envergadura de esta lacra. De hecho, el Gobierno anunció esta misma semana la puesta en marcha de un macroestudio -el mayor de toda la UE- para recopilar cifras del número de mujeres y niñas en esta situación.

Las mediadoras de Apramp se encuentran muchas puertas cerradas, pero en otras ocasiones los proxenetas se sienten tan seguros de que lo tienen todo bajo control que las dejan pasar para sacar provecho de su intervención. "La violencia a la que someten a las chicas es suficiente garantía para saber que, por mucho que entremos y les demos información sanitaria o social, no van a decir nada", comenta Ana Delgado, trabajadora social de Apramp. La vertiente más visible es la información sanitaria y eso a ellos les interesa. En su siniestra mente, el acompañamiento para la realización de análisis sobre infecciones de transmisión sexual, a revisiones ginecológicas o la entrega de preservativo contribuyen a mantener la "mercancía" en buen estado.

"Tenemos un convenio con un centro médico de la Comunidad y aprovechamos esas salidas para ahondar en el vínculo con ellas. En esos momentos se sienten más cómodas para contarnos cosas. En los lugares de ejercicio es muy difícil que hablen porque están siendo vigiladas", apunta Carmen. "La confianza de una mujer no te la ganas de un día para otro", añade María. Es un proceso largo, que empieza por acercarse a las víctimas y llevar a cabo un análisis del entorno. Observar cómo se comportan tanto los proxenetas como los puteros, 'leer' el lenguaje no verbal de las chicas y a partir de ahí determinar cuál es la mejor forma de aproximarse.

Aumento de fondos

  • El servicio de detección e identificación de víctimas de trata con fines de explotación sexual es una asistencia que la Comunidad de Madrid saca a concurso público. Consta de un teléfono operativo las 24 horas -al que pueden llamar tanto las víctimas como los profesionales encargados de su identificación- y de la unidad móvil, que se mueve por toda la región. Según datos del Ejecutivo autonómico, en 2020 permitió atender a 8.614 mujeres. En septiembre, el Consejo de Gobierno autorizó una nueva licitación por 868.069 euros, un 16,8% más que la actual, y que permitirá que esté en funcionamiento durante 2023 y 2024. "Se está haciendo una labor muy importante", valora la directora general de Igualdad, Patricia Reyes, sobre un servicio que gestiona Apramp desde hace años. Reyes pone en valor que "la Comunidad de Madrid lleva mucho tiempo trabajando en la lucha contra la trata con fines de explotación sexual" y destaca la creación de una unidad concreta dentro de la Dirección General "porque las peculiaridades de este delito obliga a abordarlo de manera específica". Asimismo recalca que "la ley autonómica de 2005 ya lo incluye como una forma de violencia de género, algo que no hace la ley nacional pese a que se negoció en el Pacto de Estado". 

Cadenas invisibles

Las supervivientes llevan a cabo su tarea desde la experiencia compartida de haber estado en ese lado, pero incluso así, romper las cadenas invisibles que amarran a las víctimas a esa situación es una tarea complicada. "Muchas veces pasas por la calle Montera o por la puerta abierta de un club y te crees que esa mujer es libre. La gente dice 'por qué no sale?' o '¿por qué no se va corriendo?'. Pero hasta cuando parece que están escuchando música las están controlando al otro lado del teléfono. No hace falta que alguien te ate a un sitio para que no puedas escapar", subraya María. Detrás de cada mujer hay una historia de palizas, extorsiones y deudas. "Les cobran hasta por respirar", coinciden todas.

Los grilletes que obstaculizan la posibilidad de escapatoria se forjan también a miles de kilómetros. Las amenazas no solo las alcanzan a ellas, sino que muchas veces se extienden a sus familiares. Eso si no han llegado a ser sus propias madres las que las han vendido. A ello se une la desconfianza hacia un sistema fallido en sus países de origen. 

"Saben lo que pasa con la corrupción y, aunque les digas que aquí la Policía las va a proteger, no se fían", apostilla María. En esta sucesión juega un papel clave el ataque a la autoestima. "Te dicen que después de haber trabajado en esto, como ellas lo llaman, no vas a conseguir otra cosa y que nadie te va a hacer caso", agrega Carmen. Y aprovechan esa falta de esperanza para erigirse como sus únicos protectores. "Aseguran que te quieren, que son la única familia que tienes y que fuera la gente te va a juzgar", interviene Andrea.

fotografo: Jorge Paris Hernandez [[[PREVISIONES 20M]]] tema: Día internacional contra la trata. APRAMP
La unidad móvil de Apramp se encarga de detectar, identificar y rescatar a mujeres y niñas en situación de trata.
JORGE PARÍS.

Las mafias se reinventan

Estas son las barreras que, por un lado, dificultan la salida de la explotación en la que viven. Por otro lado, el equipo de Apramp tiene que ir actualizando continuamente la información recopilada porque los espacios en los que hay víctimas de trata cambian constantemente. "Las mafias, los proxenetas y los puteros se han reinventado para tener un acceso mucho más fácil a estas mujeres. También está ocurriendo que de manera clandestina se están utilizando otras vías para que no podamos dar con ellas y, sobre todo, se ha introducido una vía de coacción hacia nosotros, que son las redes sociales", explica Rocío Mora, directora de la asociación.

Según cuentan, es muy habitual que nunca encuentren a las mismas mujeres en los espacios a los que acude la unidad móvil. "Por eso siempre salimos preparadas. Si las ves una vez hay que aprovechar ese momento, porque quizás no las vuelvas a ver. Las trasladan a otros lados y desaparecen", apunta Andrea.

Con todo, las supervivientes que cada día salen de dos en dos en esa unidad itinerante -con turnos de mañana o de tarde/noche- están preparadas para cumplir su labor pese a los obstáculos. El servicio de la Comunidad de Madrid está formado por cuatro parejas: cuatro trabajadoras sociales y cuatro mediadoras -más otras dos de apoyo- que se esfuerzan por entablar una relación con las mujeres a las que brindan ayuda. La nacionalidad, por ejemplo, es determinante a la hora de decidir a dónde va cada una y se intenta enviar a las localizaciones a quienes hablen el mismo idioma que las víctimas con las que se van a encontrar.

No hace falta que alguien te ate a un sitio para que no puedas escapar

María lleva 11 años en el programa, Carmen nueve y Andrea cuatro. "Como a ti te ayudan en su momento, al final deseas ayudar también", confiesa la última. Pero no cualquiera es capaz de adentrarse de nuevo en un mundo del que tanto les costó salir. "Para llegar a ser mediadoras hemos tenido que pasar por una serie de procesos, con psicólogos y apoyo moral. Cuando llega el momento de salir a la calle, sales con una coraza, eres otra persona", incide Carmen, añadiendo que "toda la parte dura que conlleva este trabajo se suple con la gratificación de conseguir rescatar a una mujer". "Piensas en la persona a la que ayudas, no en lo que tú has vivido. Además, si no hubiésemos pasado por lo mismo tal vez no podríamos ayudar igual", sostiene Andrea.

Más allá de todo el refuerzo psicológico, pasan años preparándose para atender de la forma más efectiva a las mujeres en contextos de explotación o prostitución. Reciben formación específica para asesorarlas, tanto en materia sanitaria como jurídica. "Cuando vas a una comisaría con una mujer para que declare, también tienes que saber qué es lo que hay que hacer allí y no es solamente escuchar lo que cuente. Le informamos igualmente sobre los servicios que tiene Apramp, los pisos de protección, los cursos de formación, de idiomas…", enumera María.

La que abren estas supervivientes es tan solo la primera puerta de un largo itinerario en el que tratarán de cicatrizar las heridas de las víctimas y ofrecerles alternativas sociales y laborales para que su salida de la esclavitud sea efectiva. "Si no les das opciones, no sirve de nada rescatarlas. Les ofrecemos un aprendizaje del idioma, habilidades sociales, formación para los sectores en los que se mueve el mercado laboral, etc.", detalla Ana Delgado. E incluso en estos instantes, las mediadoras siguen estando pendientes en todas y cada una de las fases del proceso. "El equipo psicosocial no es nada tampoco sin ellas", destaca. 

"La esencia de Apramp es que las supervivientes son las protagonistas. Por la efectividad que supone comprender el idioma, conocer la cultura, entender cuándo hablar y cuándo no…", concluye Rocío Mora. Son mujeres que "saben proteger" a quienes sufren lo que ellas un día sufrieron.

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