¿Sufriremos otra Filomena este invierno? La unión del vórtice polar con el fenómeno de 'La Niña' amenaza con graves descuelgues de frío

  • La presencia de La Niña podría repercutir en el vórtice y causar descuelgues de frío en latitudes medias.
Tipos de vórtice polar
Tipos de vórtice polar
Carlos Gámez

Cada año a finales de agosto comienza a formarse el vórtice polar estratosférico del hemisferio norte, que se fortalecerá en los siguientes meses y cuyo comportamiento definirá la tendencia del próximo invierno. Este año está presente el fenómeno meteorológico de La Niña, que podría repercutir en el vórtice y producir un calentamiento súbito estratosférico, causando descuelgues de frío que llegarían a nuestras latitudes, según explica a 20minutos Yurima Celdrán, experta de Meteored.

¿Qué es el vórtice polar?

"El vórtice polar ártico es una corriente de fuertes vientos del oeste que se forma en la estratosfera entre unos 15 y 30 kilómetros por encima del Polo Norte cada invierno. Los vientos rodean una gran masa de aire extremadamente frío", informa Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). 

Así se mueve el aire frío en el vórtice polar. (NASA)

Además aclara que no se trata de un fenómeno exclusivo del hemisferio norte; en la Antártida también se forma cada invierno y suele ser "todavía más intenso".

Según el portavoz de la AEMET, "Cuanto más fuertes son los vientos asociados al vórtice polar, más aislado queda el aire polar de las masas de aire templado de latitudes más bajas y más frío se vuelve".

¿Cómo se genera?

Este fenómeno se genera cada año a medida que se acerca el otoño. Los polos comienzan a recibir menos luz solar, las temperaturas bajan, cae la presión, tanto en la superficie como en la estratosfera, y empieza el enfriamiento estacional, comparte Yurima Celdrán.

Mientras tanto, las regiones subtropicales continúan recibiendo mucha energía solar, "creando un fuerte gradiente de temperatura y presión entre ambas". El resultado, según Celdrán, es la creación de un sistema de bajas presiones que se extiende desde la superficie hasta la estratosfera, es decir, el vórtice polar. Este alcanza su periodo de máximo enfriamiento en los meses de noviembre y diciembre.

¿Cómo se comporta?

El vórtice polar tiene dos patrones: uno fuerte y otro débil. Según explica Rubén del Campo a 20minutos, "si los vientos asociados al vórtice polar son fuertes, forma un anillo aproximadamente circular alrededor del polo, manteniendo el aire frío confinado". 

No obstante, "si el vórtice se debilita por un calentamiento súbito estratosférico, la corriente se ondula, al igual que cuando un río alcanza zonas llanas y forma meandros", continúa el portavoz de la AEMET. Como consecuencia, "esas ondulaciones pueden alcanzar latitudes más bajas, en cuyo caso padecen una intensa ola de frío".

El impacto de La Niña en el vórtice

Este año está presente el fenómeno meteorológico La Niña, el cual enfría las aguas del pacífico tropical y repercute en el vórtice polar. Según explica Del Campo, "existen estudios que relacionan el fenómeno de La Niña con una mayor probabilidad de que se produzcan calentamientos súbitos estratosféricos" y, por consiguiente, "una ondulación o incluso rotura del vórtice polar, lo que permite la salida de aire polar muy frío hacia latitudes medias".

"La persistencia del fenómeno de La Niña podría traducirse en unas condiciones similares a las del invierno pasado en España"

De acuerdo con la experta de Meteored, cuando se activa el fenómeno de La Niña "existe en torno a un 60 y un 75% de probabilidades de que se produzca un calentamiento súbito estratosférico a mediados de invierno". Sin embargo, Yurima Celdrán aclara que esto no depende exclusivamente de este fenómeno sino también "del posicionamiento de los sistemas de alta y baja presión del Pacífico Norte".

Posible debilitamiento del vórtice

La presencia de La Niña hace más probable un calentamiento súbito estratosférico, la posterior ondulación o rotura del vórtice y los descuelgues de frío

Según Del Campo, esto se traduce en ocasiones "en invasiones de aire ártico, muy frío, en latitudes medias, como la que sucedió entre finales de diciembre de 2020 y comienzos de enero de 2021 previa a la llegada de la borrasca Filomena, y que preparó el ambiente propicio, en forma de muy bajas temperaturas, para que después tuviese lugar una nevada histórica".

Además destaca que, en ocasiones, cuando hay calentamientos súbitos estratosféricos a finales del invierno y comienzos de la primavera, se puede llegar a romper el vórtice polar. "Esto es lo que ocurrió a finales del invierno de 2018, dando lugar después a la primavera más lluviosa en España de las últimas décadas".

¿Inviernos más cálidos?

Debido al cambio climático, "los inviernos en España son aproximadamente 1ºC más cálidos que en los años sesenta y las olas de frío se han reducido en la última década a aproximadamente la mitad que en las décadas anteriores", informa Del Campo. Sin embargo, aclara que esto no significa que no se vayan a producir olas de frío, sino que existe una menor probabilidad que se den.

Por otra parte, resalta que, según algunos estudios, "los calentamientos súbitos estratosféricos, y por tanto la posible llegada de masas de aire muy frío a latitudes medias, podrían ser más frecuentes como consecuencia del cambio climático". No obstante, insiste en que "hay muchas incertidumbres al respecto".

¿Cómo será el próximo invierno?

Según Del Campo, aún es demasiado pronto para saber con exactitud qué sucederá el próximo invierno. Lo que sí es seguro es que "la persistencia del fenómeno de La Niña podría traducirse en unas condiciones similares a las del invierno pasado en España", aunque también existen otros factores que influyen en el tiempo invernal. En 2022 La Niña se presenta por tercer año consecutivo, un hecho que solo ha sucedido en dos ocasiones desde 1950.

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