Galicia vivió un verano climatológico "extremadamente" cálido, con los valores medios más altos de la serie histórica

El verano climatológico de 2022 en Galicia ha sido "extremadamente" cálido en lo que respecta a las temperaturas, con los valores medios más altos de la serie histórica.
Playa de Silgar (Sanxenxo), donde un bañista fue atropellado por una lancha rápida mientras nadaba a 188 metros de la orilla, dentro de los límites destinados a los bañistas.
Playa de Silgar (Sanxenxo), donde un bañista fue atropellado por una lancha rápida mientras nadaba a 188 metros de la orilla, dentro de los límites destinados a los bañistas.
Álvaro Ballesteros

A este balance, publicado por el Gobierno gallego en un comunicado, ha contribuido especialmente el mes de julio, marcado por varios episodios de calor extremo.

Así se concluye en el resumen del informe climatológico de Meteogalicia sobre el último trimestre, elaborado a partir de los datos recogidos en las estaciones más representativas de la Comunidad y teniendo en cuenta su evolución durante el período de referencia 1981-2010.

Las temperaturas marcaron registros históricos, especialmente durante julio. La media en el conjunto del periodo se situó en 20,7 grados, es decir, 1,6 grados por encima de lo habitual. La estación climatológica acabó registrando en su conjunto las temperaturas medias y máximas más elevadas de toda la serie histórica.

Por meses, julio fue extremadamente cálido y la temperatura media alcanzó los 22,4 grados, con una anomalía de +2,7 grados con respecto a los valores históricos registrados en las estaciones meteorológicas más representativas de la Comunidad.

Agosto se mantuvo en esta línea debido a la persistencia de las situaciones anticiclónicas, "siendo en su conjunto un periodo muy cálido".

El único mes que se desmarcó de esta tónica general fue el de junio, marcado por una gran variabilidad de situaciones meteorológicas y los contrastes entre jornadas extremadamente cálidas y secas con un comienzo y un final de mes con predominio de temperaturas frías, por lo que finalmente resultó ser un periodo normal.

DIFERENCIAS GEOGRÁFICAS

Por áreas geográficas, los termómetros presentaron ciertas diferencias. Así, mientras la media gallega se situó en los 20,7 grados, en el macizo ourensano de Manzaneda y en la sierra de O Xistral se registraron los valores más bajos, en torno a los 14,7 grados. En las orillas del río Sil, los termómetros alcanzaron una media de 24 grados.

En lo que respecta a la lluvia, la Comunidad vivió en su conjunto un trimestre dentro de la normalidad. Las precipitaciones medias para las 16 estaciones meteorológicas de referencia fueron de 117 litros por metro cuadrado, sólo un 2% más de lo esperado para este periodo, por lo que el verano se considera, en su conjunto, normal.

Junio fue el único mes del periodo caracterizado como húmedo por las lluvias registradas durante la primera semana y los últimos 10 días. De hecho, el balance mensual fue de 86 l/m 2 , lo que significa que llovió un 78% más de lo previsto, atendiendo a los datos históricos de referencia.

A partir de junio, la situación cambió, ya que predominó el tiempo anticiclónico. Esto hizo que las lluvias registradas fuesen escasas, con un déficit pluviométrico de un 66% respecto de lo habitual.

El verano climatolófico finalizó con un agosto seco, en el que se matuvo la tónica del mes anterior, con una anomalía de las precipitaciones esperadas para esta época del año de un 39%.

El reparto de la lluvia registrada durante todo el trimestre no fue homogéneo en el conjunto de la Comunidad. Así, los valores más altos se concentraron localmente en la Mariña occidental, con casi 340 l/m 2 acumulados entre junio y agosto.

Por el contrario, los registros más bajos se concentraron en gran parte de las provincias de Ourense y Pontevedra, así como en las comarcas coruñesas de Bergantiños y Terra de Soneira, donde apenas se recogieron 50 l/m 2 .

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