Gorbachov y Putin, una relación muy tensa y dos formas opuestas de ver el mundo

Gorbachov y Putin.
Gorbachov y Putin.
KREMLIN

Mijaíl Gorbachov veía el mundo de forma radicalmente opuesta a cómo lo ve ahora Vladimir Putin. No eran enemigos, pero su relación siempre fue tensa y estuvo llena de desacuerdos. El "gran pesar" del presidente ruso tras la muerte del último líder de la URSS contrasta con un enfoque contrario al que mostró quien pilotase la caída de la Unión Soviética. "No puede ser que todas las decisiones confluyan en una sola persona. Nadie tiene el monopolio de la verdad", dijo no hace mucho Gorbachov, en un claro mensaje al que ahora maneja los mandos del Kremlin.

Moscú, de hecho, debe ahora decidir qué tipo de homenajes le brinda a un exdirigente que sigue generando ciertos recelos en los sectores más duros dentro de Rusia, ya que ven en él el símbolo del fin de una etapa de grandeza y no el impulsor de las reformas que tanto le reconoce Occidente. El aislamiento de Moscú a raíz de la invasión de Ucrania complica también la presencia de mandatarios extranjeros en el futuro funeral, para el que aún no hay fecha.

En Rusia Gorbachov no goza de buena aprobación. Por ejemplo Stalin mantiene niveles de popularidad muy superiores a los de quien para Occidente fue "Gorbi", según datos del Pew Research Center. En cambio, el último líder de la URSS arrasa sobre el dictador en países como Rumanía, República Checa o Hungría. 

Gorbachov, cuyos abuelos fueron víctimas de las purgas estalinistas, intentó reformar la URSS para darle un "rostro humano". Putin, que admite que nunca tiró el carnet del partido, intenta rehabilitar la figura de Stalin y reverdecer por la fuerza una especie de imperio soviético. Mientras el primero pasó a la historia por derribar el Telón de Acero y acabar con la Guerra Fría, el segundo no acepta su resultado y quiere revisar las fronteras internacionalmente reconocidas desde 1991.

Gorbachov era accionista de Nóvaya Gazeta, cuyo director recibió el Nobel, lo que no impidió que las autoridades rusa eliminaran después esa cabecera, mientras Putin es conocido por su animadversión a la prensa. Además, el hombre que ahora pone en jaque a Europa fue aupado al poder por el principal rival de Gorbachov, el primer presidente democrático de Rusia, Boris Yeltsin, a cambio de garantías para él y su familia, que incluía a oligarcas como su tesorero, Román Abramóvich.

Había que luchar por la integridad territorial de nuestro Estado de manera más insistente

Por otro lado, Putin siempre echó en cara a Gorbachov que no lograra reformar a tiempo la economía planificada, la clave para salvar el sistema soviético. "Había que luchar por la integridad territorial de nuestro Estado de manera más insistente, consecuente y osada, y no esconder la cabeza bajo la arena, dejando el culo al aire", dijo el actual presidente ruso. Eso sí, tras su muerte este martes reconoció que es "un político que influyó enormemente en la historia mundial".

Después de varios intentos de regresar a la escena política con un proyecto socialdemócrata, Gorbachov era una figura residual en la oposición hasta que el fraude oficialista en las elecciones legislativas de 2011 desataron las mayores protestas antigubernamentales en 20 años. Entonces, no dudó en tomar partido en favor de la oposición liderada por un joven Alexéi Navalni con frases que sentaron muy mal en el Kremlin como "Rusia Unida es una mala copia del PCUS". En los meses y años siguientes no dudó en llamar a superar "las tendencias autoritarias" en la política rusa y acusó a Putin de creerse Dios, cuando la recuperación de Rusia "se debió sobre todo a los altos precios del petróleo y el gas en los mercados internacionales".

"Está destrozando todo mi trabajo"

Es una mera coincidencia que la muerte de Gorbachov coincida con Rusia en plena ofensiva sobre Ucrania. El, quizás, ruso "más occidental" se convirtió en un auténtico referente que, además, mantuvo sus ideas pacifistas: se opuso al bombardeo de la OTAN en Yugoslavia y a la guerra de Irak, y fue clave en 2009 en el intento de Barack Obama por reiniciar las relaciones entre Rusia y Estados Unidos. También estuvo en contra de la anexión ilegal de Crimea en 2014, marcando, de nuevo, distancias con Putin.

La invasión rusa de Ucrania ya le ha encontrado totalmente fuera del foco y aunque ha sido elogiado en varias ocasiones por Vladimir Putin nunca tuvieron un vínculo relevante. "Está destrozando todo mi trabajo", dijo hace unos meses, cuando su salud ya era muy delicada, según recogieron varios medios occidentales. A Gorbachov no le gustaba la deriva actual de Rusia, siempre hizo gala de su oposición a los conflictos, ayudó a poner fin a uno de los más importantes de la historia. Putin, en cambio, ha abierto otro... de consecuencias feroces.

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