Aprobada definitivamente la ley del 'solo sí es sí' con una sólida mayoría: el consentimiento será el eje de todas las relaciones sexuales

La ministra de Igualdad, Irene Montero, a su salida de una sesión plenaria, en el Congreso de los Diputados, a 25 de agosto de 2022, en Madrid (España).
La ministra de Igualdad, Irene Montero, a su salida de una sesión plenaria, en el Congreso de los Diputados, a 25 de agosto de 2022, en Madrid (España).
Alejandro Martínez Vélez / Europa Press
El consentimiento se convierte en el centro de las relaciones sexuales, la clave que configura el delito la ley de libertad sexual, del solo sí es sí, asegura la protección a las víctimas de delitos sexuales. Incorpora como agravante la sumisión química, y considera delito leve el acoso callejero, previa denuncia de la víctima. La nueva norma prohíbe los anuncios que promocionan la prostitución. Además de lo recogido en el Código penal para la difusión de vídeos íntimos de otra persona, la ley de libertad sexual prevé multas de hasta 3 meses para quien reciba una imagen y la redifunda en redes. En el texto que aprueba hoy el Congreso también se prevé que los menores que cometan agresión sexual hagan de forma obligatoria cursos de educación sexual.

El Congreso de los Diputados ha aprobado este jueves de forma definitiva la ley de libertad sexual, comúnmente conocida como ley del solo sí es sí. Con 205 votos a favor, 141 en contra (PP y Vox) y 3 abstenciones, el proyecto estrella de la ministra de Igualdad, Irene Montero, ha salido adelante tras treinta meses de tramitación y duras negociaciones. 

La norma, que se erige sobre una nueva definición de consentimiento expreso y la eliminación de la distinción entre abuso y violación, fue devuelta desde el Senado en un giro de acontecimientos inesperado. Todo apuntaba a que la Cámara alta iba a dar luz verde para su entrada en vigor definitiva, pero el apoyo del PP a una enmienda de Junts retrasó ese horizonte. Hasta este jueves, cuando finalmente se ha ratificado una norma que aglutina las principales reivindicaciones del feminismo y que tiene su germen en la indignación generalizada que suscitó el caso de la violación grupal de La Manada en julio de 2016. 

"Por fin nuestro país reconoce que el consentimiento por ley es lo que tiene que estar en el centro de todas nuestras relaciones sexuales. Ninguna mujer va a tener que demostrar que hubo violencia o intimidación en una agresión para que sea considerado como tal", ha celebrado la titular de Igualdad, Irene Montero, antes de entrar al parlamento, donde ha recordado que el reconocimiento de todas las violencias sexuales como violencias machistas facilita que las mujeres víctimas tengan derecho a un "itinerario de atención integral y de reparación".

Sí definitivo pese a los 'noes'

Dos años y medio después de que el anteproyecto fuese aprobado en el Consejo de Ministros, el Congreso ha dado el sí definitivo a una ley que ha llegado incluso a peligrar en ciertos momentos. Sale adelante a pesar del crítico informe que emitió el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), de las discrepancias entre los socios de Gobierno en torno a las medidas relativas a la prostitución, y con el rechazo frontal de la derecha a un texto que consideran que pone en riesgo la presunción de inocencia o que criminaliza a los hombres.

Así lo ha manifestado el PP en varias ocasiones durante los debates parlamentarios, tanto en el Congreso como en el Senado. Este jueves, sin embargo, la intervención de la portavoz popular, Marta González, ha ido más dirigida a criticar la campaña que impulsó Igualdad en verano con el lema 'sí es sí fest' y que tanta controversia causó. Sobre el texto, González ha asegurado que "no va a servir para impedir que la investigación recaiga en la víctima la investigación sobre si hubo o no consentimiento".

También Vox ha aprovechado para cargar contra el Ministerio de Igualdad. En línea con sus anteriores declaraciones en torno a la ley del 'solo sí es sí', la diputada Carla Toscana ha acusado al Gobierno de impulsar una ley que, asegura, "es otro ladrillo del muro del apartheid sexual que sufren los hombres en España". El objetivo del departamento de Montero con este proyecto, según ha recriminado desde el atril, no es otro que "destruir al hombre blanco heterosexual".

Aun así, y pese a los 'noes' de la derecha, la ley del solo sí es sí -la de libertad sexual, la que aumenta las penas por sumisión química, garantiza una reparación para las víctimas, prohíbe la difusión de imágenes íntimas y, en definitiva, considera la agresión sexual como una forma más de violencia machista-, ha recibido este jueves el sí definitivo que le permitirá entrar en vigor una vez se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE). 

"Esta es la ley de todas, para todas las mujeres. Y como es un avance de derechos, es también para todas las personas; también para sus detractoras. No les va a quitar nada a esas mujeres que dicen con un profundo maximalismo que no existen víctimas. Porque cuando niegan que esto existe niegan reconocer que hay supervivientes. Esta ley no le quita nada a ninguna de esas personas, y les da mucho", ha celebrado la diputada de Unidas Podemos, Sofía Fernández Castañón.

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