El 40% de la tierra calcinada este año en la UE la ha puesto España: "En invierno se mira para otro lado y en verano a rezar"

España, en comparación con el resto de la UE en superficie calcinada.
España, en comparación con el resto de la UE en superficie calcinada.
Carlos Gámez
España, en comparación con el resto de la UE en superficie calcinada.
Carlos Gámez - EP

España se quema. Podría ser una forma de hablar, pero no es así. El país acumula el 37,7% de las hectáreas que se han quemado en toda la Unión Europea en lo que llevamos de 2022, sobre todo después de un verano que está siendo especialmente duro en este sentido. España, además, ha sumado ya 371 focos diferentes este año, con el sur de la Unión siendo la zona más castigada. Según los datos del sistema Copernicus recopilados por 20minutos a fecha 9 de agosto, en España se han quemado un total de 236.997 hectáreas sobre las 628.158 afectadas en todo el terreno comunitario.

En los 27 se han dado 2.295 fuegos diferentes en los primeros siete meses del 2022, con Rumanía como otro de los Estados miembros más afectados (23,9% de hectáreas quemadas sobre el total y 741 focos). Portugal alcanza casi el 10% mientras que Francia asciende hasta el 8%, un porcentaje muy similar a los de Italia o Grecia. Con todo, hay países del bloque que se libran de los incendios: Estonia, Lituania, Luxemburgo y Malta no han registrado ninguno, según Copernicus, que recopila los datos en tiempo real.

¿Qué pasa entonces en España? La comparación anual demuestra la complicada situación. Hasta ahora, el año con peores datos (desde 2008, cuando empiezan los registros del sistema) fue el 2019, cuando se alcanzaron los 320 incendios a lo largo de doce meses. Eso sí, en cuanto a hectáreas destrozadas no se recuerda un año tan malo como el 2012, cuando se quemaron un total de 189.376. Además, entre 2006 y 2021, de media se quemaron en España anualmente 66.965,13 hectáreas, una cifra muy inferior a la que ya se ha alcanzado en 2022. 

Theo Oberhuber, de Ecologistas en Acción, explica a 20minutos que la organización lleva "muchos años reclamando que se invierta mucho más en prevención" porque la prioridad, dice, debería ser "actuar para evitar los incendios". Para Oberhuber "el equipo de extinción en España es muy eficaz, pero fallamos en el hecho de que estos incendios no aparezcan". Y tiene en cuenta además que las causas "se repiten año tras año".

Superficie arrasada por el fuego en la UE
Superficie arrasada por el fuego en la UE
Carlos Gámez

"Hace falta mayor sensibilización por un lado, y ser más exigentes en el cumplimiento de las medidas de seguridad. Es algo que no se está haciendo", sostiene, aunque tiene claro que la cuestión "es global" y debe entenderse como tal. "Los datos de los incendios son bastantes desiguales entre años. Este es muy malo, pero los últimos dos o tres fueron buenos. A esto hay que añadir el efecto también del cambio climático. Cuando se dan las circunstancias más adversas, esos incendios tienen tal intensidad que es prácticamente imposible apagarlos. Muchas veces no queda más remedio que esperar a que cambien", relata.

Oberhuber añade matices importantes. "El cambio climático per se no provoca los incendios, por eso hacemos hincapié en fijarnos en las causas", comenta, y pide tener en cuenta todos los componentes. "Llevamos muchos años con mucha inversión en extinción de incendios, pero falta una visión más global. Los incendios forestales tienen mucho que ver con la gestión forestal que se realiza, con el incremento de urbanizaciones en medio del monte...".

El cambio climático per se no provoca los incendios, por eso hacemos hincapié en fijarnos en las causas

Y es un deber de todos. "Hay una falta de información en la sociedad sobre los incendios forestales. Hay una visión muy parcial. Se dice por ejemplo que los montes están sucios, lo cual no es verdad. Esto no es un problema de sociedad. Eso sí, unos montes limpios claro que ayudan a prevenir, pero no es el punto fundamental", apunta de nuevo Oberhuber, y de cara al futuro hay deberes por hacer. "El cambio climático está cambiando las condiciones. Posiblemente haya que ampliar el periodo que se denomina de alto riesgo, porque tenemos incendios ya en invierno ligados a diversas causas. 

Es un tema muy complejo, con muchos factores diferentes". La mirada, por lo tanto, tiene que ser más amplia. "Hablamos mucho de los incendios durante el verano y durante el resto del año parece que el problema ya no existe", sentencia. Para terminar, argumenta que es importante también no caer en análisis simplistas. "No existen mafias que provocan incendios. Muchos se dan por negligencias. La situación es bastante compleja: necesitamos planes consensuados entre las diferentes administraciones. Es una mezcla de prevención y ampliar seguramente las restricciones de según qué actividades también en invierno", pide.

Por su parte, Víctor Hierro, bombero forestal, comenta que falta mucha prevención. "Se pretende hacer en verano lo que habría que hacer durante todo el año", dice, sobre un operativo que en el caso de Castilla y León solo abarca unos pocos meses. "En invierno se mira para otro lado y en verano entonces hay que rezar, hay que cruzar los dedos". Para Hierro, el monte en esa zona es "como pólvora", por lo que "aunque en verano pongas todos los medios es imposible de controlar". El caso castellano-leonés, que es el que Hierro conoce, "es una lotería".

Además, comenta que en la parte económica también se nota. "Es mucho más barato prevenir que apagar incendios. Puedes gastarte 60 millones en prevención pero si no lo haces y todo arde te acabas gastando 600 en apagarlo". ¿Y de cara al futuro? Hierro no es optimista. "La sensación es que vamos a ir a peor. A mejor no lo creo, salvo que se decida tener un operativo todo el año. Si no, esto es imparable", sentencia, porque, entre otras cosas, "va a llover menos en invierno y vendrán veranos muy secos". Con ese escenario, termina, "o se gestiona bien ya o es imparable".

Eso sí, hay ONG que no ven del todo con buenos ojos las medidas anunciadas por el Gobierno. Las organizaciones Jarama Vivo, la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono (ARBA), la Asociación Ecologista del Jarama El Soto, Ecologistas en Acción y el Grupo de Acción para el Medio Ambiente (GRAMA) tras conocer las medidas contra incendios y la modificación de la Ley de Montes. Y es que "temen" una intensificación de la ya denunciadas actuaciones de "limpieza de montes" que, en su opinión, en demasiadas ocasiones "arrasan" las formaciones vegetales y la biodiversidad en la Comunidad de Madrid.

Vista de los incendios a fecha 9 de agosto en toda la UE.
Vista de los incendios a fecha 9 de agosto en toda la UE.
SISTEMA COPERNICUS

El noroeste carga con la peor parte

En cuanto a cómo se reparten los fuegos por comunidades autónomas, atendiendo a los datos que estas remiten al Ministerio de Transición Ecológica, el 45,34% de los siniestros se registraron en el noroeste (Galicia, Asturias, Cantabria, León y Zamora), donde se ha quemado el 41,89% de la superficie arbolada total y el 37,82% de toda la superficie forestal quemada.

En segundo lugar por número de incendios se sitúan las comunidades interiores, donde se contabilizaron 37,15% de los siniestros. Allí se quemó el 41,65% de la superficie arbolada quemada en el conjunto del país y el 44,08% del total de la superficie forestal. Por su parte, las regiones mediterráneas acogieron el 17,11% de los incendios en los que se quemó el 12,89%de la superficie arbolada y el 15,62% de la superficie forestal. Por último, en Canarias, donde apenas se contabiliza el 0,4% de los incendios, se quemó el 3,57% de la superficie arbolada y el 2,49% de la superficie forestal.

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