Entrevista

José Manuel Lastra, presidente de Aevise: "Es más fuerte el deseo ferviente de viajar que las incertidumbres económicas"

  • El presidente de la patronal sevillana de las agencias de viajes repasa la situación del sector tras la pandemia.
  • ​"El cliente va buscando ahora más seguridad, asesoramiento y confianza", afirma Lastra.
José Manuel Lastra, presidente de la Asociación Empresarial de Agencias de Viajes de Sevilla.
José Manuel Lastra, presidente de la Asociación Empresarial de Agencias de Viajes de Sevilla.
CEDIDA

El sector de las agencias de viajes ha conseguido sobreponerse a la crisis derivada de la pandemia del coronavirus. No al cien por cien, pero casi. Andalucía y Sevilla han recuperado sus mercados principales, aunque aún se echan en falta a los de largo rango, especialmente el asiático y el americano. Pero hay "optimismo" entre los empresarios, que no quieren sucumbir a los temores de una nueva recesión económica. Así lo explica a 20minutos José Manuel Lastra, presidente de la Asociación Empresarial de Agencias de Viajes de Sevilla (Aevise), que repasa la situación actual del sector y algunas cuestiones de actualidad de la capital hispalense.

José Manuel Lastra, presidente de la Asociación Empresarial de Agencias de Viajes de Sevilla (Aevise).

José Manuel Lastra

Es presidente de la Asociación Empresarial de Agencias de Viajes de Sevilla (Aevise) desde el verano de 2016, y vicepresidente de la Federación Andaluza de Agencias de Viajes (FAAV). Lastra, además, es director general de Triana Viajes.

¿Se ha recuperado ya el sector de la crisis del coronavirus?No del todo, pero nos acercamos de manera contundente hacia la recuperación. Estamos teniendo un verano más que aceptable, y estamos satisfechos con el interés de la ciudadanía en recuperar sus actividades vinculadas con el turismo, ver cómo acuden a sus agencias de viajes ávidos y deseosos de tomarse unas vacaciones después de dos años que han sido tremendamente duros. Y observamos que, después de los tiempos vividos, el sector de las agencias de viajes ha salido relanzado porque ofrecen una serie de atributos vinculados con la seguridad, el asesoramiento personalizado, con la confianza y la resolución de incidencias.

¿Cómo se han ido comportando los distintos mercados?Lo que primero se recuperó al inicio de la primavera fue el tráfico nacional, las islas, la cornisa cantábrica y también a Portugal. Y conforme ha empezado el verano, también se ha recuperado en gran medida, en un porcentaje cercano al 90%, el tráfico internacional de corto y medio radio, principalmente Europa. Escapadas hacia las capitales europeas clásicas, como Roma, París, Berlín, Amsterdan, Londres, Viena, Praga, Budapest. El tráfico internacional de largo radio ha costado un poco más. A nivel emisor, ya tenemos también un porcentaje por encima del 80% de recuperación de actividad hacia Latinoamérica, América y el Caribe, un destino este último muy solicitado que está casi al 100%. Los destinos que siguen yendo bastante más lentos son los orientales. Japón y China siguen teniendo unas restricciones importantes y eso hace que esos países, que son destinos muy atractivos para los viajeros que quieren conocer Asia, estén muy paralizados. Otros destinos, sin embargo, como Egipto y Turquía, se han recuperado muy bien y con una intensidad tremenda, están siendo muy demandados.

¿Cómo afectó la pandemia al cierre de agencias y al empleo?El parque andaluz previo a la pandemia rondaba las 1.600 agencias, con un número de empleados que oscila entre los 9.000 y los 12.000, dependiendo de la temporalidad. El empleo se ha recuperado casi en su totalidad, aunque todavía hay muchas empresas que están acogidas al llamado mecanismo RED, el sistema establecido a través de la reforma laboral, que vino a sustituir a los ERTE Covid, y que solo se ha autorizado de momento a las agencias de viajes, porque la recuperación del empleo va algo más lenta en nuestro sector. Ahora estamos, a nivel nacional, entre un 5 y un 8% por debajo del empleo que teníamos antes de la pandemia. Esto se debe a que nuestros ingresos, en un 75-80%, provienen del tráfico internacional y de cuanto más largo radio mejor. Y todavía hay mercados internacionales que no se han recuperado del todo. En cuanto a cierre de agencias, no tenemos datos oficiales, pero sí una estimación en base a datos provenientes de los proveedores tecnológicos, de compañías aéreas y, sobre todo, de los touroperadores que organizan los viajes del Imserso, que tienen la obligación de inscribir a las agencias que quieren comercializar estos viajes. El dato que había en diciembre de 2021 es que se dieron de alta un 13% menos de agencias. Yo diría que han cerrado entre un 10 y un 15%, pero también han abierto otras. Por tanto, diría que en Andalucía tenemos ahora un 5% menos de agencias que antes de la pandemia.

Hemos recuperado los mercados principales, pero echamos muy en falta el asiático y americano

¿Cómo se encontraba el sector antes del coronavirus?Estaba en su mejor momento. Después de haber salvado de la mejor manera posible la crisis económica global entre 2008 y 2013, las agencias de viajes batían récord de facturación entre 2014 y 2019 y crecíamos en un porcentaje superior al resto de los sectores económicos. Lo mismo ocurría con el empleo. Alcanzamos los 70.000 a nivel nacional y 12.000 en Andalucía. Porque, contra lo que muchos puedan pensar, que internet y las nuevas tecnologías nos hacían un daño tremendo, las agencias de viajes conseguimos precisamente que todas esas nuevas tecnologías fueran nuestro aliado en vez de nuestro enemigo. La mayoría de las agencias que tenemos una actividad presencial, también la tenemos online. Hemos sabido convivir con ambas ramas y avanzar por la senda de la especialización: turismo religioso, deportivo, de negocios, de congresos, vacacional segmentado por destinos o por tipología de clientes, familiar, LGTBI… Las agencias hemos hecho un trabajo arduo y los resultados se dieron de manera continuada con crecimientos importantes. Y 2020 pintaba de maravilla, hasta que pasó lo que pasó. Y, a partir de ahí, pasamos de ser un sector que crecía por encima de la media del resto del tejido productivo de nuestro país a ser el sector más castigado.

¿Han cambiado los hábitos de los clientes tras la pandemia?Notamos que el cliente va buscando seguridad, asesoramiento y confianza. La seguridad que le ofrecen los profesionales del mundo de los viajes y del turismo; o la de la contratación de seguros para tener una serie de coberturas ante determinadas contingencias que puedan surgir, y somos los primeros que recomendamos que así se haga. Por otro lado, notamos que la ciudadanía tiene un ávido deseo de volver a viajar después de estos dos años tan horribles que hemos tenido, en los cuales se paralizó nuestra vida en muchos ámbitos, sobre todo, en poder hacer una escapada, cargar las pilas con unas merecidas vacaciones. Ahora la gente quiere recuperar eso, y lo hace con ganas, con fuerza. Esperábamos un efecto champán después de la pandemia y se está dando.

¿La situación de la economía está frenando las reservas?La verdad es que no. Es más fuerte el deseo ferviente de viajar que las incertidumbres económicas. Más allá de que entendemos, y esto es una apreciación personal, que las incertidumbres económicas son de cara a un futuro y se darán o no se darán. Lo que no podemos es estar emparedados entre un pasado dramático que acabamos de sufrir y un futuro incierto. Es lo que yo llamo la teoría de las profecías autocumplidas. Cuanto más hablemos de la crisis que está por venir, más pronto llegará y con más virulencia. Hay que intentar poner los medios para seguir viviendo con normalidad, sabiendo que venimos de donde venimos, de un resurgimiento tremendo de años muy duros. Y una de las primeras cuestiones que queremos recuperar, y de hecho muchas personas así lo están entendiendo, es hacer esas escapadas, esos viajes que durante dos largos años no se han podido hacer.

El sector estaba en su mejor momento antes de la pandemia y 2020 pintaba de maravilla

Pero con la inflación por las nubes, el precio de la gasolina, los alimentos… y ante la perspectiva de un otoño complicado, ¿cree que el sector de los viajes será uno de los que más se resienta?No podemos negar la realidad. La inflación está por encima del 10%, el precio de los billetes de transporte y de las compañías aéreas ha subido precisamente por eso y por el incremento de los carburantes. La presión de la demanda, que está funcionando bien, también actúa sobre los precios de los servicios turísticos, es lógico. Pero la hotelería, sin embargo, está tres puntos por debajo de esa inflación. Por tanto, diría que estamos en una media. No es como dicen algunos, que irse de vacaciones es el doble de caro que el año pasado. Primero, no podemos comparar con 2021 porque estábamos en un escenario absolutamente excepcional. Y comparado con 2019, sí es cierto que encontramos subidas del 10, 15 y hasta el 20%, y en algún caso puntual, hasta el 25 o el 30%. A partir de ahí, ¿qué hacemos las agencias de viajes? Poner al servicio de nuestros clientes nuestro mejor hacer y nuestras herramientas tecnológicas para la búsqueda de tarifas aéreas, de alojamientos y de circuitos o viajes organizados para intentar rebatir esa reticencia que pueda haber por motivos de precio.

¿Cuáles están siendo ahora los destinos más elegidos para viajar?En Sevilla, están optando por el turismo nacional e, incluso, el autonómico. Islas Baleares, Canarias y la cornisa cantábrica son muy demandados, igual que Portugal. A nivel internacional, hay mucha demanda de cruceros fluviales, sobre todo por el Rhin y el Danubio; también los cruceros marítimos por el Mediterráneo vuelven a recuperar todo su esplendor. El Caribe y EEUU, especialmente Nueva York, que vuelve a ser un destino de primerísimo nivel, sobre todo de cara al otoño ya hay muchas personas que han reservado su viaje, incluso para Navidades. Y, como decía antes, Turquía y Egipto, dos países que nos están sorprendiendo gratamente, a precios bastante razonables.

Y al contrario, ¿qué mercados se decantan más por Andalucía y Sevilla?Hemos recuperado un amplísimo porcentaje de los principales mercados emisores. En Andalucía, el británico, alemán, francés, italiano y escandinavo son los cinco principales, que ya se han recuperado a unos porcenatajes muy altos. Lo que le falta a Andalucía es el largo radio, el mercado asiático y americano, que lo echamos muy en falta. Son un tipo de mercado que cuantitativamente no son de los primeros, pero cualitativamente aportan mucho, porque su estancia y gasto medios son mayores. Y en Sevilla pasa lo mismo. Ya en 2019, EEUU se convirtió en el segundo mercado emisor hacia la ciudad, y eso no se ha recuperado todavía. Sí el francés, que es el primero; el italiano, tercero; y el británico y alemán, que son el cuarto y quinto. Pero el norteamericano no está viniendo a Sevilla en las mismas cantidades que lo hacía antes de la pandemia. Vamos mejorando, y esperamos que de aquí a 2023 ya se haya recuperado al cien por cien.

Irse de vacaciones no es ahora el doble de caro, solo entre un 10 y un 15% más

¿Cómo está afectando en Andalucía la huelga de las compañías aéreas?Está afectando, aunque, por suerte, y de momento, en el aeropuerto de Sevilla no ha habido ninguna cancelación, sí algunos retrasos, pero tampoco muchos. Incidencias ha habido y está claro que es una circunstancia que obervamos con la lógica preocupación. Lo que recomendamos es acudir a los aeropuertos con mayor antelación, porque también se pueden producir, sobre todo en temporada alta, ciertos colapsos que estamos viendo en aeropuertos europeos por la falta de personal. Estar siempre en contacto con la compañía aérea o la agencia de viajes. Y paciencia y buen ánimo que siempre se le presume a cualquier viajero.

¿Cuál es su posición sobre la tasa turística que el alcalde de Sevilla quiere implantar en la ciudad?Es una realidad que va a llegar porque ya está impuesta en 160 ciudades de 21 países europeos y otros puntos del mundo. Lo que sí queremos es ser copartícipes junto con el Ayuntamiento de su gestión. Nuestra opinión es que lo recaudado debe dedicarse expresamente a la promoción turística. Escuchamos que debe dedicarse a cuestiones como mejorar la limpieza, el transporte o al mantenimiento patrimonial, y eso nos parece muy bien, pero entendemos que para eso el Ayuntamiento ya debe tener fondos provenientes de su Presupuesto. Pero si lo que queremos es que Sevilla se convierta en un referente del turismo de calidad, tenemos que tener recursos suficientes para poder competir con otros destinos que ya tienen instaurada la tasa turística. Por ejemplo, las Islas Baleares. Mallorca tiene desde este año un vuelo directo con Nueva York, del que aquí en Sevilla se lleva hablando muchos años, siendo un destino más de sol y playa que no es el que más busca el turista norteamericano. Utilicemos el dinero proveniente de la tasa turística para ser más competitivos turísticamente. Y eso se consigue promocionando más y mejor nuestros productos turísticos, tanto a nivel público como privado.

¿Tiene Sevilla el aeropuerto que merece?Ahora sí, ahora empieza a parecerse al aeropuero que siempre hemos querido. En los últimos tiempos, se han hecho unas inversiones importantes con las que estamos satisfechos. Todavía quedan cosas por ultimar, pero ahora tenemos, por ejemplo, una terminal de salidas que ofrece una imagen al viajero que es otra cosa, porque antes no era buena. Pero esto tiene que ir acompañado de más y mejores conexiones. Y cuando digo mejores, me refiero a no estar expuestos a un grandísimo porcentaje de vuelos de una compañía aérea concreta de bajo coste, que no voy a mencionar pero todos sabemos cuál es, que no es adalid de traer turismo de calidad. Sin desmerecer a nada ni a nadie, Sevilla debería hacer una apuesta más contundente para que su aeropuerto no esté porcentualmente tan en manos de una sola compañía o intentar que, si hay que estar en manos de compañías, que sean las que permitan un turismo de calidad. Y la calidad no la vinculo solo a la cuestión económica, que también es muy importante, sino a un turismo que concilie con la ciudadanía, no el que se ve en determinados sitios de Baleares y la costa, y que, alguna ocasión, también hemos visto desgraciadamente en Sevilla.

La tasa turística es una realidad que va a llegar, pero hay que usar el dinero para ser más competitivos

¿Qué opina sobre la conexión del aeropuerto con la ciudad?Es vital. El hecho de que Sevilla sea una de las pocas ciudades de su tamaño en España que no tiene una conexión directa en tren al aeropuerto, es pernicioso, negativo y va totalmente en contra del desarrollo del turismo. Es algo que venimos exigiendo desde hace mucho tiempo. De metro ya sabemos que es muy complicado, pero entendemos que por parte de las administraciones públicas debería haber una respuesta más contundente para que más pronto que tarde, el aeropuerto de Sevilla estuviera conectado con el centro a través del tren. Es imprescindible y algo que debería existir hace mucho tiempo.

¿Qué perspectivas tienen para el resto del año?Tenemos las incertidumbres propias en cuanto a las visicitudes con la economía. Pero los empresarios en general somos optimistas, y los de la industria de los viajes y el turismo, más todavía, porque se supone que lo que vendemos en muchos casos es felicidad. Y si nosotros no somos optimistas, ya me dirá quién lo va a ser. Por tanto, más allá de los augurios, queremos quedarnos con que la inflación va a empezar a bajar, todo apunta a que terminaremos el año en un 7-8%, y esperemos que a lo largo de 2023 ese índice se vaya equilibrando. Tenemos también otras motivaciones para ser optimistas. Somos el país cuyo PIB más va a crecer de la Unión Europea, aunque es cierto que también fuimos el que más caímos en 2020 por la pandemia, pero nuestro crecimiento va a estar por encima del 4%, que no está mal. A nivel de empleo, tenemos mejores cifras que nunca. En Andalucía, hacía unos 16 años que no se veían niveles tan bajos de desempleo como ahora. El empleo indefinido ha crecido. Quiero decir que hay motivos para ser optimistas y a eso nos agarramos.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento