El duro mensaje de la OTAN contra China que costó negociar entre los aliados: "Maliciosos", "ansían subvertir el orden mundial"...

El presidente chino, Xi Jinping, y el ruso, Vladimir Putin.
El presidente chino, Xi Jinping, y el ruso, Vladimir Putin.
EP/Kremlin/dpa - Archivo

El nuevo concepto estratégico presentado por la OTAN en la Cumbre de Madrid dibuja el plan de los países aliados para la próxima década: por supuesto, Rusia aparece como la gran amenaza para la paz mundial por su ataque a Ucrania, pero también se subraya la amenaza terrorista que surge del Sahel... y el reto que suponen las "ambiciones" de China, para la que el documento no escatima en calificativos.

"Las ambiciones de la República Popular de China y sus políticas coercitivas retan nuestros intereses, nuestra seguridad y nuestros valores", dice el documento en su punto 13 de los 49 incluidos en el plan. La OTAN destaca además que el "amplio espectro de herramientas políticas, económicas y militares" que está usando el régimen de Xi JinPing para incrementar su "huella global e incrementar su poder". 

Continua el texto: "Sus operaciones maliciosas híbridas y cibernéticas y su retórica confrontadora y desinformadora apunta a los Aliados y daña nuestra seguridad". La OTAN dibuja a China como un país que busca controlar sectores industriales y tecnológicos clave, infraestructuras críticas, materiales estratégicos y cadenas de suministro para después "crear dependencias estratégicas y potenciar su influencia". 

Reserva el documento su mayor ataque al final del párrafo al considerar que China "ansía subvertir el orden mundial". Y enfatiza que su "alianza profundamente estratégica con la Federación Rusa y sus intentos de refuerzo mutuos intentan esquivar las reglas internacionales en contraposición con sus valores e intereses". 

Según ha podido saber 20minutos, la calificación de China en el nuevo concepto estratégico ha sido uno de los asuntos que más conflicto ha generado entre aliados. De hecho, con la forma en la que ha quedado reflejado en el texto final, la Unión Europea es incluso más dura con China que la propia OTAN. Cierto es que los Veintisiete dicen que es un "socio de cooperación", pero también le definen como un "común competidor" y, sobre todo, como un "rival sistémico". 

Desde Moncloa puntualizan, no obstante, que pese a los calificativos con los que se trata al gigante asiático se abre una puerta para la colaboración. La OTAN deja así una abierta una puerta al entendimiento. Esa puerta se encuentra en el punto 14 del documento, en el que la OTAN se declara "abierta" a construir un "encuentro constructivo con China, incluyendo la transparencia recíproca".

"Trabajaremos juntos de forma responsable, como aliados, para afrontar los retos sistémicos que China supone para la seguridad Euroatlántica. Potenciaremos nuestra precaución, nuestra resiliencia y nos prepararemos para protegernos de las tácticas coercitivas de China en sus esfuerzos para dividir a la alianza", zanja el documento.

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