La acusada de no llevar a su hijo al colegio en Gijón justifica que el protocolo COVID le parecía "una aberración"

Juicio contra una madre gijonesa acusada de no permitir que su hijo fuera el pasado curso al colegio por ser obligatorio llevar mascarilla, celebrado en el Juzgado de lo Penal número 2 de Gijón EUROPA PRESS ASTURIAS 30/5/2022
Juicio contra una madre gijonesa acusada de no permitir que su hijo fuera el pasado curso al colegio 
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Declaraciones de la abogada de la acusada de no llevar a su hijo al cole por el protocolo Covid
Europa Press

El protocolo covid del pasado curso causó revuelo en un colegio de Gijón. La negativa de una madre a que su hijo de 11 años fuera a clase debido a la obligatoriedad de las mascarillas la ha llevado a sentarse como acusada en el Juzgado de lo Penal número 2 de Gijón.

La gijonesa ha calificado el protocolo COVID que aplicaba el centro escolar como "una aberración" ya que los tres días en los que el menor fue a clase le dolió la cabeza.

La madre ha explicado que su hijo se encontraba en un "trocito de patio" rodeado de cadenas de las que no podían salir, además de que en la clase no se podían quitar la chaqueta ni el gorro por el frío.

"Me ha parecido una aberración", ha indicado la progenitora, que ha añadido que no sabe como los demás padres habían consentido que sus hijos fueran en esas condiciones al colegio.

La procesada ha pedido su libre absolución del delito de abandono de familia para el que le piden una pena de 1.920 euros. Ha hecho hincapié en su petición al centro para que su hijo no llevara mascarilla, para que le mandaran las tareas online o llevarlos al centro ella misma, pero no se le autorizó ninguna de sus peticiones.

Ha mencionado que la decisión de dejar el colegio venía dada por el dolor de cabeza y lo ha achacado a la mascarilla durante la jornada escolar. Ha recalcado que llamó al centro de salud y que no le cogieron el teléfono por lo que no insistió. "No me hace falta un pediatra para saber, si a mi hijo le duele la cabeza, por qué".

No me hace falta un pediatra para saber, si a mi hijo le duele la cabeza

Además, ha asegurado que a su hijo no le dolió la cabeza el resto de días por lo que no era necesario acudir al pediatra ni darle medicación para el dolor.

Ha insistido, en este caso, que ella no tiene estudios a largo plazo de si al niño le iba a afectar las medidas del protocolo COVID e incluso ha recalcado que su hijo estudiaba en casa "calentito", mientras que en el colegio lo tenía que hacer expuesto a corrientes de aire, con referencia a que las ventanas deberían de estar abiertas.

Por parte del centro escolar, la directora ha declarado que no era posible que el niño estudiara online porque no había una razón justificada. Sí que ha señalado que le dieron opción a hacer los exámenes finales en junio, pero no fue.

"La mamá comentó que el niño se agobiaba mucho con la mascarilla", ha apuntado la directora del colegio. Esta ha explicado que antes de ese curso, el niño se relacionaba con normalidad, mientras que ahora ha tenido que repetir curso. "No ha vuelto este curso, la situación es la misma".

No ha vuelto este curso, la situación es la misma

El padre, que tan solo está con sus hijos los sábados debido a que la patria potestad la tiene su madre, también ha declarado. Ha relatado que se enteró por su hijo de que no iba al cole, al preguntarle por las notas, y le indicó que no iba por la mascarilla; "que estaba incómodo".

"Sé que le gustaría ir al colegio, porque es un niño, pero yo lo veo como siempre", ha sostenido el progenitor, quien ha afirmado que no puede hacer nada porque no tiene la custodia. "Si fuera por mí, no faltaba un día", ha remarcado.

Otro de los testigos ha sido la profesora que le da clases particulares, profesora de Primaria y que es pareja de un hijo de la procesada. Ha testificado que trabajaba con el niño por su cuenta, para ayudarle si tenía alguna duda, veían documentales, hacían trabajos, pero no seguía los libros.

Ha reconocido que le consta que el expediente escolar del niño está parado, pero ha incidido en que el menor es "inteligente". También ha recalcado que se pueden repetir dos cursos en Primaria como máximo, por lo que pasaría ya a la ESO.

La testigo ha apuntado que el niño sale a la calle y que es "súper feliz y normal", y que cuando era obligatoria la mascarilla en la calle, la llevaba. "Se trata del bienestar del niño", ha señalado.

Sin ninguna causa justificada

La Fiscalía ha mantenido la petición de pena y ha sostenido que la madre ha incumplido claramente con sus obligaciones inherentes a la patria potestad, y el niño no ha ido a clase "sin ninguna causa que lo justifique".

El fiscal ha recalcado que a día de hoy no es obligatorio y sigue sin ir el niño. Además, ha remarcado que todos los niños del país han sufrido esa molestia.

Lo ha considerado un delito muy grave de patria potestad y no se pide la inhabilitación para la patria potestad es por que la figura del padre "tampoco es susceptible de otorgársela sin más"

El fiscal ha considerado que el riesgo mayor es que el niño se aísle en casa, ya que lleva un año sin poder relacionarse ni tener la formación adecuada además de que la enseñanza que recibe el menor en casa no suple al colegio.

La abogada, Alejandra Pérez, ha recalcado que los Servicios Sociales no vieron en su día desamparo, por lo que no entiende que ahora pueda ser condenada penalmente.

Además ha indicado que puede que su cliente no lleve a su hijo al colegio por un "celo excesivo", pero ha asegurado que no se ha desatendido de la formación del niño dentro de su capacidad económica. Ha considerado que no hay un dolo de abandono y cree que no se cumplen los requisitos penales para condenarla.

Protocolo COVID

La acusada nacida en 1969 ostentaba en el curso académico 2020-2021 la guarda y custodia de su hijo menor, nacido en 2009, de 11 años en el momento de los hechos, con el que convivía.

El menor solo acudió al colegio en el que estaba matriculado y cursaba estudios, en Gijón, los días 22, 23 y 28 de septiembre de 2020, ya que a partir de esta última fecha, la acusada tomo por sí sola la decisión de que el niño no volviera más al centro bajo las excusas de que no quería que usara mascarilla, ni gel hidroalcohólico, ni que se le tomara la temperatura.

Al detectarse el absentismo del niño, el centro escolar y la Fundación Municipal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Gijón se pusieron en contacto con la acusada, llegando a tener una reunión con la misma, haciéndole saber de manera reiterada de la obligatoriedad de que el niño acudiera al centro escolar y de las consecuencias, incluso penales, de su conducta.

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