Rusia intensifica los "bombardeos masivos" en el Donbás y Ucrania asegura que están 'desucranizando' las zonas ocupadas

Un soldado ucraniano fuma cerca de un misil ruso que ha impactado en una localidad del Donbás.
Un soldado ucraniano fuma cerca de un misil ruso que ha impactado en una localidad del Donbás.
EP / Alex Chan Tsz Yuk
Un soldado ucraniano fuma cerca de un misil ruso que ha impactado en una localidad del Donbás.
EUROPA PRESS

La guerra no cesa en Ucrania, y en el Donbás, al este del país, los ataques se intensifican a diario. Desde que Rusia retirara sus tropas de Kiev y el norte del país hace ya más de un mes, el objetivo pasó a centrarse en la conquista definitivamente de las regiones separatistas de Donetsk y Lugansk. En esta última, una ciudad recibe desde hace varios días toda la fuerza del Ejército ruso: Sievierdonetsk. Rusia intenta cercar la urbe porque su caída, como centro administrativo de Lugansk, dejaría en sus manos el dominio de toda esta región, que ya controlan en un 95% de su territorio. 

En las últimas horas Rusia ha bombardeado un total de 41 poblaciones en el Donbás. Como consecuencia de estos ataques, al menos seis personas han muerto y otras 12 han resultado heridas, según datos publicados por el Ejército ucraniano. El parte del Estado Mayor ucraniano apunta a "bombardeos masivos" tanto en Sievierodonetsk como en Slovyansk y señalan que "el enemigo no deja de realizar operaciones ofensivas en la Zona Operacional del Este y continúa lanzando misiles y ataques aéreos contra instalaciones de infraestructura en Ucrania".

Mientras tanto, en Donetsk, los principales esfuerzos se centran en dos posiciones estratégicas: "Tomar el control total de la aldea de Lyman e intentar mejorar la posición táctica cerca de Sievierodonetsk y Avdivka", apuntan. 

Según el último informe del Instituto para el Estudio de la Guerra (un think tank estadounidense), las fuerzas rusas priorizaron los avances al este y al oeste de Popasna, para cortar las líneas terrestres de comunicación de Ucrania al suroeste de Sievierodonetsk y completar los esfuerzos de cerco en la región de Lugansk. Además, afirman que se ha atacado la ciudad de Zaporiyia en un intento de acabar con un centro logístico clave para las fuerzas militares ucranianas que operan en el este.

En el mismo sentido, Rusia ha asegurado este jueves que ha destruido con misiles de alta precisión un centro ucraniano de inteligencia electrónica en la región de Mykoláiv, en el sur. Según las autoridades rusas, en el ataque habrían fallecido 11 militares ucranianos y 15 técnicos extranjeros.

'Desucranizar' de las zonas ocupadas

Por otro lado, en el sur del Donbás, la ciudad de Mariúpol comienza a hacer vida bajo el control ruso, después de que la semana pasada los últimos combatientes de la ciudad se entregaran a Rusia. Según Petro Andriushchenko, asesor de la alcaldía de esta ciudad costera, las nuevas autoridades rusas han decidido ampliar el presente curso escolar durante los próximos meses para aplicar lo antes posible un nuevo "plan de estudios ruso".

Según el asesor, los "enemigos rusos" tratan de "desucranizar" a los niños del país: "No hay vacaciones. Su objetivo principal es 'desucranizar' a los escolares y prepararlos para el plan de estudios ruso que tendrán que asumir el próximo año escolar". A lo largo del verano, tendrán que estudiar lengua, literatura e historia rusas y matemáticas en lengua rusa, explicó.

"Que Rusia introduzca el rublo, la ley rusa y autoridades rusas es normal, porque son zonas ocupadas y el objetivo es que terminen siendo anexionadas"

Desde que se inició la invasión de Ucrania, el pasado 24 de febrero, las autoridades ucranianas han denunciado que el Ejército ruso implanta sus administraciones y sistemas de organización en aquellas regiones que va ocupando.

Desde hace ya varios meses, los habitantes de Jersón, la primera gran ciudad conquistada por Rusia al sur del país, alertan de algunas imposiciones por parte de las autoridades prorrusas que habían tomado el poder. 

En este sentido, Alberto Priego, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Pontificia Comillas, afirma a 20minutos que "el hecho de que Rusia introduzca el rublo, la ley rusa y autoridades rusas es normal, porque son zonas ocupadas y el objetivo es que terminen siendo anexionadas". "Lo que ocurre es que probablemente la población lo va a rechazar, va a seguir utilizando moneda ucraniana y no va a reconocer ni la autoridad ni la ley", afirma Priego.

Algunos de estos cambios se han producido ya en las zonas separatistas del Donbás, que llevan más de ocho años combatiendo contra Ucrania. Según reconoce a este medio Antonio Alonso, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad CEU San Pablo, los ciudadanos de estas regiones "llevan años en guerra y ya están acostumbrados a manejarse en rublos, quizás no de manera oficial, pero tiene rublos". Así mismo, Alonso apunta que "los intercambios al otro lado de la frontera con Rusia se han incrementando en los últimos ocho años".

"Kiev tiene que reconocer la situación 'de facto'"

Sobre si el Donbás puede ser parte de las negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania, el presidente ucraniano, Volodomir Zelenski, ha respondido este jueves a una idea expuesta en Davos por el exsecretario norteamericano de Estado, Henry Kissinger. En una conferencia ofrecida en este foro, Kissinger propuso que alcanzar la paz con Rusia cediéndoles el Donbás. Zelenski comparó esta fórmula con lo ocurrido con la Alemania nazi en 1938, que no frenó su apetito expansionista.

Kissinger había asegurado que "las negociaciones deben comenzar en los próximos dos meses antes de que genere trastornos y tensiones que no se superarán fácilmente. Idealmente, la línea divisoria debería ser un retorno al statu quo de antes".

Sobre esta polémica, el Kremlin ha reclamado este jueves al Gobierno de Ucrania que "reconozca la situación" existente sobre el terreno y acepte sus demandas de cara a lograr un acuerdo. El portavoz de la Presidencia rusa, Dimitri Peskov, ha afirmado que "Kiev tiene que reconocer la situación 'de facto' y valorarla de forma sobria".

El viceministro de Exteriores ruso, Andrei Rudenko, reconoció este miercoles que las declaraciones del presidente ucraniano sobre las condiciones para retomar el proceso de negociaciones "no son constructivas". "Si ahora está poniendo condiciones, nos hace dudar de la sinceridad de su deseo de encontrar una solución pacífica (al conflicto)", valoró.

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