Bebida en exceso, peleas, karaoke, burlas al personal... La fiesta infinita de Boris Jonhson en plena pandemia, según el informe Gray

Ilustración del primer ministro británico Boris Johnson
Ilustración del primer ministro británico Boris Johnson
Henar de Pedro

Todo empezó en mayo de 2021. El diario The Sun publicó una foto y un video del entonces secretario de Salud británico, Matt Hancock, besando a una asesora. La imagen estaba fechada unos días antes, cuando seguían vigentes las restricciones por la pandemia de la Covid que había decretado, precisamente, ese ministerio, el de Hancock.

El ministro tuvo que dimitir, pero con ello no se cerró la puerta del escándalo. Se filtraron más fotos. Todas mostraban a funcionarios de Downing Street en reuniones y fiestas cuando el propio gobierno había prohibido que se congregaran más de dos personas.

Son 37 páginas donde se habla de "fallos de liderazgo" y se piden "responsabilidades" al Gobierno

Y en esas fotos también aparecía el propio primer ministro, Boris Johnson. En una foto de mayo de 2020 se veía a Jonhson en el jardín de la residencia oficial tomando una copa de vino junto a otros funcionarios. Todo, mientras los británicos no podían reunirse, ni estar con sus familias en los momentos más difíciles de la pandemia de la Covid.

El Partygate, el escándalo de las fiestas, ha perseguido desde entonces al primer ministro, presionando su cabeza cual guillotina. En un intento de mostrar responsabilidad y buenas maneras se encargó un informe oficial para aclarar, de manera independiente, qué pasó en las fiestas celebradas en las oficinas del Gobierno británico (Downing Street y Whitehall) durante la pandemia.

El informe sobre las fiestas en Downing Street acusa al Gobierno de "fallos de liderazgo"
Un policía en la puerta del 10 de Downing Street.
Europa Press

El informe se le encargó a la alta funcionaria Sue Gray. El pasado 31 de enero se dieron a conocer las conclusiones generales, pero este miércoles se ha publicado su contenido completo, seis meses después de las primeras revelaciones. Son 37 páginas donde se habla de "fallos de liderazgo" y se piden "responsabilidades" al Gobierno.

El documento de Gray se basa en entrevistas con el personal del 10 de Downing Street e incluye mensajes de whatsapp y fotografías (algunas del propio Boris Johnson). A modo de resumen, dice que "muchos de esos eventos no deberían haberse permitido" y que "la forma en que se desarrollaron no se ajustaba a la normativa covid en ese momento". Pero, ¿cuáles son las claves del informe?

Sabían que hacían mal

El ex director de comunicaciones de Johnson, Lee Cain, escribe un whatsapp a Martin Reynolds, entonces principal secretario privado del primer ministro. Le dice que organizar la salida de copas para un colega en pleno encierro frente a la Covid era una mala idea.

"Parece que nos hemos salido con la nuestra"

"No estoy seguro de que funcione en absoluto, para ser sincero", escribe en otro mensaje cuando Reynolds le presionó. Después, en fecha posterior, Reynolds le dice: "Parece que nos hemos salido con la nuestra". Todo indica que eran conscientes de que estaban infringiendo las normas Covid.

La fiesta en el jardín "un riesgo"

El 20 de mayo de 2020 hubo una reunión en el jardín de Downing Street de entre 30 y 40 personas, organizada por Reynolds. En un correo electrónico dirigido al personal, les pidió que "trajeran su propia bebida". La fiesta comenzó cuando aún no había terminado una rueda de prensa del equipo de Downing Street para la crisis de la Covid.

"Espero que seáis conscientes de que habrá cámaras: nadie debería pasearse agitando botellas de vino"

En respuesta, un empleado del 10 de Downing Street sugiere que la gente fuera "consciente" de que habría cámaras, por lo que no deberían "pasearse agitando botellas de vino". Cain también advirtió a Reynolds en ese sentido. "Estoy seguro de que todo irá bien -y aplaudo el gesto-, pero una invitación de 200 personas a tomar algo en el jardín del Nº10 es ahora mismo un riesgo para la comunicación", escribió en un email.

Mucho alcohol y ninguna distancia social

El informe detalla que se comprobó que el personal había "bebido en exceso". En una de ellas, alguien "estaba enfermo" y hubo "un pequeño altercado" entre dos personas. En otra hubo "vino tinto derramado en una pared y en varias cajas de papel de fotocopiadora". Muchas fiestas y prolongadas. El 16 de abril, la noche anterior al funeral del Príncipe Felipe, el último miembro del personal de Johnson en abandonar "una reunión" lo hizo a las 4:20 de la madrugada.

"Vino tinto derramado en una pared y en varias cajas de papel de fotocopiadora", menciona Gray en su informe

Y todo sin normas Covid. Según Gray, el distanciamiento social "no se produjo", a pesar de las advertencias. Menciona que se instaló un equipo para hacer karaoke y que un columpio y un tobogán para niños en el jardín del Nº 10 fueron "dañados".

Un comportamiento impropio

El informe describe a un miembro del personal que vomitó después de beber demasiado en una fiesta. Otros dos que se pelearon. Gray detalla que los empleados del Nº 10 tuvieron un comportamiento abusivo e impropio con el personal de limpieza y se jactaron de que habían conseguido montar sus fiestas.

"Tuve conocimiento de faltas de respeto y maltrato al personal de seguridad y de limpieza. Es inaceptable".

Gray afirma que algunos empleados han "presenciado o han sido objeto de comportamientos" que "les preocupaban, pero que a veces se sentían incapaces de plantear adecuadamente". "Tuve conocimiento de múltiples ejemplos de falta de respeto y maltrato al personal de seguridad y de limpieza. Es inaceptable", afirma.

Nada sobre la fiesta de Abba

La noche en que Dominic Cummings, un antiguo asesor, abandonó la administración, un grupo se reunió en la vivienda de Boris Johnson para tomar algo. Según la prensa inglesa, sonaron canciones de Abba, como The Winner Takes It All, porque Carrie Johnson (la mujer de Boris que no soportaba a Dominic) se había deshecho de un rival.

Sonó 'The Winner Takes It All' porque la mujer de Boris se había deshecho de un rival

Sue Gray decidió no profundizar en el suceso una vez terminada la investigación policial. "No era apropiado ni proporcionado hacerlo", dijo.

Así que, ¿de quién es la culpa?

A modo de conclusión, Sue Gray afirma que la "alta dirección", tanto "política como oficial", de la administración de Boris Johnson debe "asumir la responsabilidad" por permitir que se incumplieran las propias leyes del gobierno. Y asegura que aunque no había "ninguna excusa" para que nadie infringiera las normas, la dirección vino de arriba.

"La alta dirección, política y oficial, debe asumir la responsabilidad"

"Los más jóvenes asistieron a reuniones en las que sus superiores estaban presentes o incluso las organizaron", afirma. "Muchos de estos eventos no deberían haberse permitido. También se da el caso de que algunos de los funcionarios más subalternos creían que su participación en algunos de estos actos estaba permitida dada la asistencia de los altos dirigentes", dice la alta funcionaria.

En ese punto Gray escribe: "Los altos dirigentes del centro, tanto políticos como funcionarios, deben asumir la responsabilidad de esta cultura".

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