El resurgir de Charlène de Mónaco: brilla con su mejor 'look' junto a su hija Gabriella

Charlene de Mónaco y su hija Gabriella.
Charlene de Mónaco y su hija Gabriella.
GTRES

Justo antes de que llegase mayo, la carrera e-Prix de Fórmula E, que se celebra en el principado, era el marco que escogía la princesa Charlène de Mónaco para reaparecer públicamente después de más de un año ausente de la institución monegasca por problemas de salud

Este martes, además, resurgió definitivamente de sus cenizas al acudir, junto a su hija, la princesa Gabriella, a la Semana de la Moda de Montecarlo, que se celebra desde el 23 de mayo hasta el próximo día 27.

La esposa del príncipe Alberto lució sus mejores galas y guapísima, con el pelo corto y rubio platino. En cuanto a su look, se decantó por el color champán con mangas con aperturas y pendientes largos. Para su hija, eligió un vestido largo con brocados florales en tonos azules y rosas. 

"Me encantó cada momento preparando a mi Princesa para su primer evento oficial. Esperamos pasar una gran noche en los premios de moda", compartió Charlène de Mónaco en la fotografía junto a su hija, antes de acudir a la Ópera de Montecarlo.

¿Un contrato millonario?

Hace unos días salió a la luz que el tema de haber retomado su agenda pública no lo hace por su familia, sino que todo proviene de un contrato que ha firmado recientemente.

La exnadadora africana (nació en Rodesia, la actual Zimbabue) de 44 años, ha retomado su agenda pública después de sus meses cerca de su país natal y tras haber dejado la clínica privada donde ha estado tratando su "fatiga crónica" por un motivo que nada tiene que ver con su amor por Alberto de Mónaco o por estar con sus hijos, los mellizos Jaime y Gabriela, sino que es completamente crematístico.

La noticia la ha sacado a la luz la revista francesa de prensa rosa Voici muy poco después de la última aparición pública de Charlène -de nuevo, en algo deportivo-: en la celebración de un torneo de rugby en Santa Devota. Según la publicación, la princesa va a tener que obligarse a aparecer más ante los medios y en familia si quiere que se cumpla un suculento contrato que ha firmado con su marido.

Explican desde el medio que el vínculo, totalmente confidencial, establece que el príncipe Alberto tiene que pagarle a su esposa 12 millones de euros al año por seguir representando su papel dentro de la familia Grimaldi, tanto a su lado como al de sus hijos y en los menesteres que sean precisos. Además, añade que sería precisamente la firma de este contrato la razón de la mejoría total y repentina de la princesa.

Eso sí, según Voici, hay algo por lo que Charlène no ha pasado por el aro: se niega a vivir en Mónaco. No es su intención cambiar su actual residencia privada en Suiza y cuando tenga que desplazarse irá a cumplir con su contrato, pero no se mudará. Los mellizos vivirán con el padre en el Palacio Grimaldi y la princesa puntualmente los visitará.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento