Ayuso y Feijóo entierran la crisis interna y se conjuran para lograr un PP "ganador" en 2023

Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso, este sábado, saludan desde el escenario del Congreso del PP de Madrid.
Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso, este sábado, saludan desde el escenario del Congreso del PP de Madrid.
Juan Carlos Hidalgo/ Efe

El PP de Madrid ha clausurado el Congreso Extraordinario que ha elevado al liderazgo interno a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso. El partido inicia a partir de este sábado una nueva etapa, según ha destacado Alberto Núñez Feijóo, que no ha querido dejar pasar la oportunidad de arropar a la dirigente madrileña, a pesar de que este fin de semana también debe asistir al Congreso de la formación en Galicia.

Tanto Feijóo como Ayuso han coincidido en señalar en sus intervenciones, ante un auditorio mayor que en la jornada de este viernes, que la celebración de este cónclave restaña las heridas que abrió el pasado febrero el choque Génova-Sol y abre una etapa en el partido, un horizonte de esperanza de buenos resultados electorales. Porque ambos se han conjurado para construir un PP que se haga con el gobierno en las próximas elecciones, tanto generales como autonómicas, a costa del Ejecutivo PSOE-Unidas, para el que no han escatimado en críticas y que han considerado un proyecto agotado.

"Todos sabemos que este Congreso llevaba mucho tiempo pendiente", ha señalado Feijóo, aludiendo a que su predecesor, Pablo Casado, retrasó durante meses la convocatoria para que Díaz Ayuso no acumulara el poder político y el orgánico en la región, a pesar de que es lo habitual en otras comunidades y en Madrid ha sucedido en el pasado, con Esperanza Aguirre y con Cristina Cifuentes.

"No me interesa el pasado, si no lo que va a pasar", ha cerrado capítulo Feijóo, evitando hacer un inútil "ejercicio de nostalgia". Tampoco ha querido hurgar Díaz Ayuso, que solo ha señalado, cuando se ha subido al escenario para clausurar, que había costado "un pelín".

No ha sido este el único extremo en el que han coincidido ambos líderes populares: la crítica al Ejecutivo de Pedro Sánchez ha sido otro lugar común, aunque con diferente tono. "Tenemos un Gobierno que no sabe hacer frente a las crisis (...) está diseñado para otras cosas: polemizar en Twitter y lucirse en Instagram", ha opinado, para añadir a continuación que arma "cortinas de humo" para no "discutir de lo importante", como que "no cuadran las cuentas" y que "están hipotecando" al país. El líder del PP ha asegurado que el Ejecutivo es "el menos preparado de la democracia" y ha aseverado que lo ve "débil y dividido".

Díaz Ayuso también ha cargado contra el proyecto de PSOE y Unidas Podemos. La presidenta de la Comunidad de Madrid no suele escatimar en reproches y juicios negativos al Gobierno en cada aparición pública y este sábado no iba a ser diferente. "Han profesionalizado su afán para debilitar a España", ha lanzado la presidenta desde el escenario. Es el "peor" Gobierno y "se embrutece" mientras hace "a España más pequeña".

La ya líder de las populares madrileñas ha señalado en su discurso a la política educativa del Ejecutivo, las iniciativas para regularización del cannabis, las políticas feministas, el nacionalismo, el socialismo... 

Mismo objetivo... diferente estilo

Coincidiendo en la censura a Sánchez, Feijóo y Ayuso han demostrado sus diferentes estilos, algo que tampoco han escondido. "Somos personas diferentes (...) de generaciones distintas (...)", ha justificado el líder nacional del PP, que incluso ha echado mano de los siempre socorridos, y atinados, chascarillos meteorológicos. "Yo vengo de zonas templadas y hoy va a hacer en Madrid 37 grados", ha señalado.

"Nosotros no somos puzzles, somos piezas que formamos esta gran familia del Partido Popular y tú vas a ser el presidente del Gobierno", ha insistido Díaz Ayuso en la misma idea de la diferencia, aunque rápidamente uno y otro han vuelto al objetivo común: llevar al PP al poder. En el caso de Díaz Ayuso, mantener el Gobierno de la Comunidad, el Ayuntamiento de la capital y conseguir aumentar el número de gobierno locales en otros municipios de la región. En el de Feijóo, llegar a La Moncloa.

"Que me diga Dios qué hay que hacer en esta vida para darlo todo para que pronto llegues al Gobierno de España, que lo haremos", ha proclamado Díaz Ayuso. "El 4-M no fue flor de un día, lo demostraremos", ha señalado también en clave electoral, en este caso autonómica, presumiendo de gestión y nombrando desde la tribuna a todos sus consejeros, presentes en el pabellón 6 de Ifema, para que fueran aplaudidos por el público.

Feijóo pone deberes

En su objetivo hacia el poder, el líder nacional del PP ha asegurado que no está para perder el tiempo. "No quiero ni debo", ha señalado aludiendo a su edad y proclamando, una vez más, que su sello será el de la moderación, que conlleva el destierro de la confrontación. 

"No entraré en polémicas que no sirven para mejorar la vida de la gente", ha señalado, quizás volviendo a enterrar la polémica de las nacionalidades que surgió a raíz de una entrevista a Elías Bendodo, coordinador general del PP desde el pasado abril. 

Feijóo no quiere ni "algaradas" ni "discursiones estériles", ha reiterado, a la vez que ha proclamado que quiere "un PP con hambre" y ha puesto deberes a sus cargos políticos y afiliados. Aun sabiendo que a los madrileños "no les gustan las imposiciones", ha afirmado, ha dejado a los suyos en Madrid un encargo: ansía candidaturas sólidas en los 179 municipios de la región y confía en la victoria de Díaz Ayuso en la Comunidad y de Almeida en el Ayuntamiento de Madrid. 

"Queda un año y una semana", ha hecho patente acercando el calendario electoral de 2023 y poniendo el reloj a correr. "Hoy hemos puesto la primera piedra de la próxima mayoría absoluta en Madrid", ha asegurado, enfervoreciendo al público y lanzando ya a una Isabel Díaz Ayuso que hoy, ya líder de los populares madrileños, ha considerado aún "más libre" de lo que ya era.

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