Comprar vacunas contra la viruela del mono "no es fácil": solo un laboratorio las produce y ya tiene pedidos de otros países

Vacuna Jynneos contra la viruela del mono desarrollada por el laboratorio danés Bavarian Nordic.
Vacuna Jynneos contra la viruela del mono desarrollada por el laboratorio danés Bavarian Nordic.
BAVARIAN NORDIC

El 26 de octubre de 1977 se diagnosticó el último caso de viruela en el mundo a un joven somalí. Exactamente dos años más tarde, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró erradicada esta enfermedad. El éxito radicó, entre otros factores, en que la viruela se transmite de forma limitada entre personas y cuando los pacientes son sintomáticos. La vacuna contra esta enfermedad es la que ahora el Ministerio de Sanidad, a través de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS), está estudiando la opción de adquirir para cortar los brotes de viruela del mono (o monkeypox, en inglés), un virus similar y endémico en África occidental y central y del que ahora Europa está viviendo el mayor brote de su historia.

Los expertos recuerdan que prácticamente toda la población mayor de 50 años está vacunada de la viruela, por lo que tiene "inmunidad cruzada" frente a la viruela del mono, dado que ambos virus provienen de la misma familia. Según los Centros para el Control y Prevención  de Enfermedades de EE UU (CDC, por sus siglas en inglés), "debido a que el virus de la viruela del simio está estrechamente relacionado con el virus que causa la viruela, la vacuna contra la viruela puede proteger a las personas contra la viruela del simio. Los datos obtenidos en el pasado en África sugieren que la vacuna contra la viruela es al menos un 85% efectiva para prevenir la viruela del mono".

Sin embargo, las personas nacidas a partir aproximadamente de 1975, ya no se vacunaron contra la viruela, recuerda el epidemiólogo Joan Caylà. Estas personas sí serían más susceptibles a la viruela y la viruela del mono. De hecho, la gran mayoría de los casos confirmados y en investigación del brote actual de monkeypox son menores de 50 años. 

La vacuna que ahora están estudiando utilizar las autoridades sanitarias -y que el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC) y la OMS han sugerido emplear para los contactos de alto riesgo de las personas infectadas- es "de tercera generación", es decir, que acumula dos mejoras tras la erradicación de la viruela. Según explica el vicepresidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV), Fernando Moraga-Llop, se trata de una vacuna de un "virus vivo atenuado del virus de la vacuna original [vaccinia Ankara]" y "tiene una característica importantísima: no se replica en la persona vacunada". Por esta razón, agrega, se podría administrar a personas inmunodeprimidas.

Se trata de la vacuna comercializada en EE UU bajo la marca Jynneos, que fue aprobada por la reguladora estadounidense (FDA, por sus siglas en inglés) en 2019 para prevenir tanto la viruela como la viruela del mono. La Agencia Europea del Medicamento (EMA) autorizó su uso años antes, en 2013, bajo el nombre comercial de Imvanex, pero únicamente para proteger de la viruela. Sin embargo, estas vacunas no están disponibles para el público general desde que se erradicó la viruela y su uso es muy limitado y para situaciones de emergencia (personal médico, de laboratorios de alto riesgo o unidades militares).

Esta vacuna está desarrollada por el laboratorio danés Bavarian Nordic y se administra vía "inyección subcutánea" (como las vacunas de la covid y otras) en dos dosis con un intervalo de separación de 28 días. "Salvo las personas ya vacunadas con anterioridad de la viruela, a las que se les prescribiera de nuevo esta vacuna. A estas se les recomienda solo una dosis de refuerzo", indica Moraga-Llop.

Problemas de abastecimiento

Dado que esta vacuna ya está autorizada, si finalmente las autoridades la emplearan para intentar parar el brote, el proceso sería más rápido que el de los sueros de la covid, que se crearon de cero y tuvieron que superar los ensayos clínicos y ser aprobadas por las reguladoras de medicamentos. El problema sería de abastecimiento, puesto que solo Bavarian Nordic las desarrolla y este laboratorio ya cuenta con un encargo previo de EE UU, que en 2020  extendió su contrato con la farmacéutica para dos años más e incluye la fabricación de 1,4 millones de dosis

Así lo expone el profesor de Epidemiología y Enfermedades Exóticas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), José Poveda, quien advierte de que, en el hipotético caso de que finalmente las autoridades realizaran un pedido de vacunas contra la viruela y la viruela del mono, habría que ponerse "a la cola" de EE UU. Poveda comenta a 20minutos que estas vacunas "no son fáciles de conseguir" y, además, "se producen pocas dosis y solo en el único laboratorio autorizado para ello por la EMA", dice en referencia a Bavarian Nordic. "Hoy no hay stock suficiente. Las vacunas no las vamos a tener ya, requieren su tiempo de fabricación y tardarían meses en llegar", agrega.

Este jueves, Bavarian Nordic anunció un contrato con un país europeo cuyo nombre no revela para abastecerle con vacunas Imvanex para responder a los brotes de monkeypox de este mes de mayo. El día anterior, la OMS afirmó que Reino Unido está ya ofreciendo la vacunación a los contactos de alto riesgo.

Poveda añade que, en caso de necesidad, "España cuenta con laboratorios de primer nivel con capacidad para producir este tipo de vacunas". Mientras tanto, concluye, la prioridad es "yugular el brote conseguimiento de los afectados y sus contactos y aprovechando la baja transmisión del virus".

¿Y vacunar a todos los nacidos tras 1975?

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, afirmó el viernes que los casos detectados en España son "todos leves" y, por tanto, "no ha sido necesario un tratamiento específico". No obstante, el Gobierno está "valorando la efectividad, viabilidad y, sobre todo, disponibilidad" de tanto vacunas como antivirales para tratar la viruela del mono. 

Lo cierto es que este brote es el mayor registrado en Europa y fuera de los países donde el virus es endémico y ello lleva a plantear la posibilidad de reanudar la vacunación contra la viruela. Sin embargo, los expertos consultados por este periódico coinciden al señalar que de momento no es necesario administrar la vacuna de la viruela a la población general menor de 50 años, que nació tras la erradicación de esta enfermedad.

En opinión del epidemiólogo Joan Caylà, "en principio no tendría sentido porque la situación actual responde a diferentes brotes simultáneos", por lo que apuesta en cambio por "estudiar muy bien" a los contactos de los afectados porque "es posible que tengan relación entre ellos" y asegura que para este grupo la vacuna les proporcionaría un efecto protector. 

Caylà destaca que la inmunidad inducida por la vacuna de la viruela es "en principio, de por vida". "Muy duradera", responde al respecto el vacunólogo Moraga-Llop, que menciona como "prueba" que la mayoría de los afectados por el actual brote son menores de 50 años, es decir, no vacunados contra la viruela. Por ello, defiende una vacunación "tal y como está la situación, muy restringida". 

La vacuna contra la viruela disponible es preventiva, pero también se puede administrar tras la exposición al virus, que tiene un periodo de incubación de entre 6 y 13 días.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento