Cuáles son los fallos más comunes de los frigoríficos y cómo arreglarlos

Frigorífico, el electrodoméstico que más consume del hogar.
Frigorífico, el electrodoméstico que más consume del hogar.
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La luz interior no enciende, se acumula hielo en las paredes y se produce demasiada escarcha, hace demasiado ruido... El frigorífico es uno de los electrodomésticos del hogar que más cuesta mantener en buen estado, aunque es crucial para una óptima conservación de los alimentos.

Pero, ¿cuáles son los fallos más comunes que pueden ocurrir? ¿Se pueden solucionar de manera sencilla? La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha elaborado un análisis con las principales averías de las neveras, como una luz rota, agua en el fondo o problemas con la puerta, así como con instrucciones para solucionarlas.

Formación de hielo

Este es, sin duda, uno de los problemas más habituales. Si notas que se forma hielo en las paredes del aparato o en los propios alimentos, la OCU aconseja comprobar lo siguiente:

  • Comprueba que el termostato no esté regulado en demasiado frío.
  • Asegúrate de que no hay productos pegados en la pared del fondo.
  • Ordena y coloca bien los alimentos y envases.
  • En el caso de que se forme en el congelador, revisa si dejas la puerta abierta demasiado tiempo o si hay problemas de ajustes con la goma. 
  • La OCU recomienda descongelar el congelador por completo una o dos veces al año.

¿Y si la nevera no funciona?

Si el frigorífico deja de funcionar sin un motivo claro aparente, puedes probar a revisar varias cosas:

  • Comprueba si está bien enfuchado y si el cable que conecta a la corriente eléctrica está en óptimas condiciones. 
  • Asegúrate de que el termostato está bien encendido y la temperatura ajustada.
  • Verifica si el problema viene de la bombilla. 
  • Si todo está correcto, asegúrate de que no ha habido un corte de luz.
  • Si sigue sin funcionar, lo más recomendable es llamar al servicio de asistencia técnica.

Fallos en la luz del frigorífico

En primer lugar, trata de comprobar si la puerta ha estado mucho tiempo abierta o si el interruptor está atascado. "Si el problema persiste, confirma que tienes electricidad en casa", indica la OCU. 

Si el problema sigue sin resolverse, prueba a cambiar la bombilla siguiendo los siguientes pasos:

  • Retira la tapa que protege la lámpara.
  • Quita la bombilla antigua e incorpora la nueva.
  • Si la luz es LED, "el fabricante aconseja que la sustitución sea realizada por el servicio técnico". 

Problemas con la puerta

A veces, al intentar cerrar la puerta del frigorífico, se puede quedar abierta o no cerrar del todo por problemas con la goma. Esto puede derivar en problemas para la conservación de los alimentos o en un desperdicio de electricidad. ¿Cuáles son las posibles causas?

  • Las patas del frigorífico no están bien alineadas. "Esas patas tienen forma de tornillo que puedes roscar o desenroscar. Sube un poco las delanteras hasta que la puerta cierre por sí sola".
  • Algún alimento bloquea la puerta.
  • La goma de la puerta está vieja y hay que cambiarla.

Agua acumulada

En ocasiones se produce una acumulación de agua en el fondo del aparato, ya que el agua descongelada se elimina a través de un orificio de desagüe que se conecta a un espacio de la parte trasera del frigorífico.

Si hay problemas de drenaje, uno de los problemas que puede suceder es que se acumule en el interior del aparato, sobre todo en la caja de las verduras o en el fondo. Para evitarlo, la OCU recomienda seguir estos pasos:

  • Verifica si algún envase o alimento está bloqueando este orificio.
  • Limpia el orificio de forma regular y retira todos los residuos. 
  • Añade agua tibia y detergente en el orificio.

¿Y qué hacer si enfría poco?

Un problema frecuente para el que la OCU recomienda seguir estos pasos:

  • Asegurarse de que la puerta se cierra adecuadamente o si se abre con más frecuencia de lo normal.
  • No sobrecargar el frigorífico y no superar la capacidad de refrigeración.
  • Comprobar si las temperaturas seleccionadas en el termostato son demasiado altas para la temperatura exterior. Ajustar a una temperatura de entre 5 y 7º C en el compartimento de la nevera y - 18 °C en el congelador.
  • Cuando llenes la nevera, ajústala a una temperatura más baja para que esté más fría, como 3 °C y si está más vacía ponerlo a una más elevada.
  • Comprueba si el aparato está muy próximo a una fuente de calor o a la luz solar directa.
  • Verifica que las rejillas de ventilación no estén obstruidas e impidiendo la circulación del aire.

Fallos con el ruido y la vibración

Este es otro problema habitual, cuando el aparato hace más ruido de lo normal o vibra. Para ello, verifica si la parte trasera está rozando la pared, ya que se aconseja mantener una distancia aproximada de cinco centímetros entre el aparato y las superficies. 

"El ruido puede deberse a que las botellas u otros recipientes que chocan entre sí. Revisa si los objetos del interior de la nevera si están bien colocados o se mueven", añade la OCU. Por último, comprueba si está mal equilibrado, ya que "debe estar perfectamente nivelado y preferiblemente sobre un suelo plano".

Problemas con el motor

Una de las causas de los problemas con el motor y el compresor puede ser un fallo en la ventilación, y un indicador es el ruido y las vibraciones. Pero, como recoge la OCU, es conveniente hacer otras comprobaciones:

  • Medir la temperatura exterior.
  • Comprobar si hay un problema de limpieza con el motor o las rejillas metálicas. 
  • Verificar si se enciende o se apaga rápidamente.
  • Asegurarte de que no es un problema de la puerta.
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