Las razones por las que las españolas tienen cada vez menos hijos y más tarde: pérdida de poder adquisitivo y malabares para conciliar

La metrorragia puede aparecer en el primer o tercer trimestre de embarazo.
Una mujer embarazada, en una imagen de archivo.
PIXABAY

Las españolas cada vez tienen menos hijos (1,23 de media) y más tarde (a los 32,2 años de media) y es que hacer un alto en la carrera profesional antes de llegar a la treintena o permitirse económicamente contar con uno -o varios- más en la familia cuando el trabajo no es estable o está mal remunerado no es una decisión fácil de tomar.

Con el primer domingo de mayo llega el Día de la Madre, las flores y las felicitaciones, pero la realidad de muchas de estas mujeres muestra que han perdido poder adquisitivo desde que decidieron tener un hijo, apenas tienen tiempo para ellas ni tampoco herramientas para poder conciliar.

Ellas son las que tienen trabajos más precarios, con jornadas parciales y con contratos temporales. Lo aseguran las estadísticas y distintos organismos, el último en constatarlo ha sido el Consejo Económico y Social en el informe Mujeres, trabajos y cuidados: propuestas y perspectivas de futuro.

Este organismo consultivo del Gobierno asegura que la pandemia ha golpeado con más dureza a la situación de las mujeres, que han visto cómo sus rentas se han reducido un 4% más que las de los hombres.

Y son las madres las que en su mayoría se reducen la jornada para el cuidado de los hijos: son el 95% de las personas que optan por trabajar a tiempo parcial por motivos de cuidados debido a la falta de corresponsabilidad, tal y como muestra un informe elaborado por el sindicato USO.

Así, casi seis de cada 10 mujeres españolas (el 57%) ha visto como su sueldo se ha reducido tras ser madre al verse obligadas a solicitar una reducción de jornada en sus puestos de trabajo, una excedencia, o incluso ha tenido que renunciar a su empleo.

Estos datos corresponden a una encuesta realizada a 51.627 mujeres por la asociación 'Yo no renuncio', presentada hace unas semanas, que medía el coste económico, personal y emocional de las mujeres por tener hijos y que constataba una vez más que el coste de la conciliación lo asumen ellas.

La maternidad no solo tiene un coste económico, también emocional, tal y como indicaba este estudio, de forma que algo más de siete de cada 10 mujeres aseguran sentirse agotadas cada día por la gran carga mental que asumen en sus hogares, incluso el 64% llega ya cansada a su puesto.

Testimonios como "cuando me reduje la jornada me dijeron qué suerte, ahora jornada reducida y a descansar", o "perdí un ascenso porque, al reincorporarme, me dijeron que no estaba centrada al 100% por ser madre", son algunos de los que recogían el estudio de esta asociación, y que reflejan lo que encima tienen que soportar las madres.

Ellas asumen en gran parte de los casos el seguimiento de los estudios de sus hijos, si tienen que llevar un trabajo al cole, están pendientes de si les toca gimnasia o de si llueve para ponerles las botas de agua; es su teléfono el primero que tienen los profesores del cole por si los niños se ponen malos, y también son la mayoría en la sala de espera de los pediatras.

De hecho, el Índice Europeo de Igualdad de Género muestra que España obtiene sus puntuaciones más modestas al analizar el tiempo dedicado a las tareas domésticas y al cuidado de niños, mayores o dependientes.

El 40% de las mujeres destinan tiempo a diario a esas funciones, frente al 28% de los hombres y también las cifras reflejan la desigualdad en el tiempo dedicado al deporte o actividades culturales y de ocio.

Todo ello termina también por pasar factura a la salud. Según el hospital Vall d'Hebron, dos de cada 10 mujeres presentan problemas de salud mental desde que deciden ser madres, durante el embarazo o en el primer año de vida del bebé, una situación que empeoro durante el confinamiento por la pandemia de la covid.

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