El plan de ayudas de Sánchez ha sido el más tardío entre los grandes países de la UE, que sí apostaron por bajar impuestos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) conversa con la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz (d) en el marco del tercer encuentro 'Generación de Oportunidades' celebrado este lunes en el Auditorio El Beatriz en Madrid.
Sánchez (i) conversa con Yolanda Díaz (d) en un acto de Europa Press.
EFE
Sánchez (i) conversa con Yolanda Díaz (d) en un acto de Europa Press.
EFE / ATLAS

Tras dos semanas de especulaciones, el Gobierno de Pedro Sánchez ha desvelado por fin las líneas maestras de su paquete de medidas para responder a la crisis energética, que se ha recrudecido tras la invasión rusa de Ucrania. El retraso a la hora de conocer los detalles ha hecho que España sea uno de los últimos países en mostrar sus cartas, pero el marco temporal en el que las medidas desplegarán sus efectos (previsiblemente lo harán en cuanto empiece abril) no es muy distinto al de otros gobiernos de la UE.

El plan que el presidente ha presentado este lunes incluye subsidios de 20 céntimos el litro en el precio de las gasolinas, ayudas al transporte por carretera, límites del 2% a las subidas de los alquileres y una prórroga de las rebajas fiscales a la factura eléctrica, entre otras medidas. El Ejecutivo pretende también elevar en un 15% la cuantía del ingreso mínimo vital (IMV) y conceder ayudas específicas a la agricultura, la pesca y las industrias más expuestas a los precios de la electricidad y el gas.

A la espera de que el Gobierno desvele la fórmula concreta con la que pretende desvincular el gas de la formación de precios de la electricidad tras recibir la autorización de Bruselas, varias de las medidas que aparecen en el plan del Ejecutivo también se reflejan en las hojas de ruta de otros Estados europeos. 

Todas las ayudas aprobadas por el Gobierno, explicadas en tres minutos

Precio de la gasolina, precio de la luz, viviendas: estas son todas las ayudas aprobadas por el Gobierno, explicadas en tres minutos

Quizá el aspecto en el que el Gobierno se ha salido más del guion marcado por sus vecinos sea limitar las subidas en los alquileres. En España, en muchos casos, los alquileres se actualizan en función de lo que marque el IPC del mes en que toca renovar el contrato, algo que ha provocado subidas importantes desde que la factura de la luz comenzó a dispararse.

Entre las fórmulas por las que han optado los países de la UE para frenar el impacto de la crisis destacan los cheques energéticos, rebajas fiscales a las gasolinas, impuestos especiales a los beneficios extraordinarios de las eléctricas, o bajadas en los precios del transporte público. 

Alemania: cheques de 300 euros y rebajas fiscales a las gasolinas

La principal economía del euro presentó el jueves pasado un importante paquete de medidas para amortiguar los efectos de la crisis energética sobre los ciudadanos. El Ejecutivo alemán ha acordado un pago directo de 300 euros a todos los trabajadores del país para contrarrestar los altos precios de la energía. Estas ayudas se ejecutarán como bonificaciones en el impuesto sobre la renta. Además de este 'cheque energético', se otorgará un subsidio adicional de 100 euros por hijo a las familias y otro de la misma cuantía para quienes dependen de las ayudas sociales para vivir.

De igual manera, Alemania ha optado por reducir los impuestos especiales a los hidrocarburos en 30 céntimos por litro en el caso de la gasolina y 14 céntimos en el gasóleo para tratar de abaratar los repostajes. Esta medida estará vigente durante los tres próximos meses. Además, el Gobierno germano dotará a las regiones de fondos extra para reducir los precios del abono transporte a 9 euros mensuales durante los próximos tres meses.

Italia: un impuesto especial del 10% a los beneficios caídos del cielo

Italia aprobó el pasado 18 de marzo un paquete de medidas para ayudar a consumidores y empresas a lidiar con la crisis energética valorado en 4.400 millones de euros. El desembolso se suma a los 16.000 millones que el Ejecutivo que lidera Mario Draghi ya había invertido desde julio del año pasado para atajar la crisis.

En este caso italiano, el Gobierno ha optado por cargar los costes de las ayudas sobre las empresas energéticas. Para ello, se ha implantado un impuesto especial del 10% sobre los beneficios extraordinarios que han obtenido estas compañías en los últimos seis meses. 

Una parte de ese paquete incluye importantes rebajas fiscales a los carburantes. Así, el Gobierno italiano ha optado por reducir el impuesto especial que grava la gasolina y el diésel en 25 céntimos por litro durante el mes de abril y también concederá ayudas por valor de 500 millones de euros al transporte por carretera.

Además, Italia aplica desde octubre del año pasado una fuerte rebaja del IVA al gas doméstico e industrial. Desde entonces se aplica un tipo de solo el 5% a esta fuente de energía, una medida que se ha decidido prorrogar hasta junio. Italia es uno de los Estados europeos en los que el gas tiene más peso en el consumo energético final del país: se estima que entre el 35 y el 40% del consumo de energía primario procede de esta fuente.

Francia: la luz no podrá subir más del 4% y ayudas a las gasolinas

El Gobierno francés es uno de los que más rápido y con mayor contundencia ha actuado para amortiguar las consecuencias de la crisis energética. Con elecciones en menos de un mes y el precedente de los chalecos amarillos, el presidente francés, Emmanuel Macron, no ha querido arriesgar y ha tomado medidas drásticas desde el principio.

En septiembre del año pasado, el Ejecutivo decidió congelar los precios del gas de manera temporal, una medida que se prolongará a lo largo de este año. Y entre diciembre del año pasado y enero de 2022, 36 millones de trabajadores franceses recibieron 'cheques antiinflación' por valor de 100 euros cada uno. 

El progresivo agravamiento de la crisis llevó a Macron a adoptar una de las medidas más drásticas que se han tomado en Europa. El 15 de enero, el Gobierno francés anunció que limitaría las subidas del precio de la electricidad a un máximo del 4% este año. Para garantizar el cumplimiento de la medida, el Ejecutivo encabezado por Macron obligó al gigante energético estatal EDF a vender energía nuclear a sus rivales muy por debajo del precio de mercado, una medida que la compañía sostiene que le costará 8.000 millones solo este año. 

Además, Francia fue de los primeros países en anunciar bajadas de precios en el surtidor. El pasado 12 de marzo, el Gobierno presentó un plan para reducir los precios de los combustibles en 15 céntimos por litro a partir del 1 de abril a través de subsidios estatales y no de bajadas de impuestos, un enfoque similar al que ha adoptado España.

En total, el Gobierno de Macron estima que el paquete de ayudas -que también tiene planes específicos para transportistas, granjeros, pescadores y la industria más dependiente de la energía- costará entre 25.000 y 26.000 millones de euros a las arcas públicas.

Portugal: mismo mercado mayorista, soluciones diferentes

Más allá de las grandes economías europeas, otro de los países que más rápido se ha movido ha sido Portugal. El vecino luso se comprometió en septiembre del año pasado a congelar las tarifas de la electricidad en el mercado regulado eléctrico durante 2022. Además, la reforma del IVA eléctrico que el Estado introdujo en 2020 ha ayudado al país a capear algo mejor la crisis. Desde entonces, el IVA en la factura de la luz que pagan los portugueses está vinculado a su consumo, lo que hace que la mayoría sufraguen una tasa inferior al 23% general.

Portugal también ha sido veloz a la hora de intervenir los precios de las gasolinas. En noviembre del año pasado, el Gobierno lanzó unos cupones con un descuento de diez céntimos por litro de combustible para los primeros 50 litros repostados cada mes. Tras las subidas de precios registradas después de la invasión, Portugal ha aumentado los descuentos hasta 40 céntimos por litro. Además, el Ejecutivo luso ha reducido el impuesto especial a los hidrocarburos para frenar aún más los precios.

No obstante, el primer ministro portugués, António Costa, ya ha solicitado a Bruselas una reducción temporal en el IVA a los productos energéticos y está preparando un paquete con más medidas extraordinarias para mitigar el impacto de la crisis.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento