El Gobierno renuncia a limitar el precio de la energía a 180 euros tras las críticas de Unidas Podemos y del sector eléctrico

Las vicepresidentas Díaz y Ribera, este miércoles en el Congreso.
Las vicepresidentas Díaz y Ribera, este miércoles en el Congreso.
EFE
Podemos ha urgido al Gobierno a ser "valiente" para acabar con los beneficios caídos del cielo de las eléctricas.
EFE

El Gobierno da marcha atrás y descarta fijar un precio máximo de la energía de 180 euros por MW. La vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha abandonado este planteamiento que hasta hace apenas unos días negociaba con Portugal -con quien España comparte el mercado de la energía- como paso previo para presentarlo en en Consejo Europeo del jueves y viernes de esta semana como una forma de que la UE logre bajar los elevados precios que está alcanzado el gas y, con ello, todas las energías que contribuyen a generar electricidad. El jueves pasado, Ribera dijo que era "poco discutible" que tuviera que ser el "tope máximo" pero este lunes matiza que solo era una de las propuestas que se estaban estudiando.

Hasta la semana pasada, la recuperación del límite de 180 euros por MWh para el precio de la energía era una de las propuestas que contemplaba el Gobierno español para llevar a la Cumbre de la UE, que España, Italia, Portugal y Grecia avisaron el viernes de que esperan que tome medidas "concretas" para bajar el precio del gas, disparado aún más desde que empezó la guerra en Ucrania y que ya se deja notar en la cesta de la compra o en los carburantes y en el malestar social que en España se está traduciendo de momento en el paro de transportistas y en la manifestación de agricultores, ganaderos y cazadores de este domingo en Madrid.

El primero que habló de ello fue el ministro portugués de Medio Ambiente, Joao Pedro Matos Fernández, que habló en el Parlamento de Portugal de la propuesta que negociaba con España, consistente en fijar un tope de 180 euros y compensar a los productores de gas por el coste superior mediante un fondo europeo o con cargo al déficit de tarifa eléctrica. Esto haría que solo se tuviera que pagar más de ese dinero por el gas, pero no por el resto de energías, al contrario de lo que ocurre actualmente.

Por ese motivo, Matos Fernández aseguró que "valdrá la pena" y, aunque en un primer momento el Gobierno español no quiso confirmar sus negociaciones con Portugal en este sentido, al día siguiente Ribera confirmó que si hasta 2019, cuando estuvo en pie ese límite de 180 euros, "nos parecía a la que nunca se iba a llegar, hoy es poco discutible que debe ser el tope máximo que debemos aceptar en nuestro mercado". 

A pesar de estas declaraciones, fuentes del Ministerio de Ribera apuntan este lunes que "poner un precio máximo de 180 €/MWh al mercado eléctrico no es la medida en la que venimos trabajando intensamente desde hace días" y recuerdan que la vicepresidenta apuntó que "era una de las propuestas que se estaban barajando y explicó en qué consistiría, pero no detalló muchos de sus elementos clave, entre otras cosas porque las negociaciones están abiertas con el resto de socios europeos". Por eso, añaden las fuentes, el Gobierno sigue trabajando "para evitar que el precio del gas contagie al de la electricidad en toda la UE con el resto de socios comunitarios".

Unidas Podemos pide un tope de 75 euros

Sin embargo, nada más conocerse este planteamiento las críticas no se hicieron esperar desde el otro socio del Gobierno, Unidas Podemos, y también desde el sector eléctrico. Respectivamente, lo calificaron de excesivo y demasiado amplio, ya que debería ceñirse solo al precio del gas.

Podemos ha insistido este lunes en que establecer un tope de precios de la electricidad en el mercado mayorista es "insuficiente" para rebajar el precio del recibo de la luz. No obstante, los morados sí consideran que esa medida sería eficaz en combinación con otras, como la puesta en marcha de un impuesto extraordinario a las eléctricas, y proponen un tope de 75 euros/MWh, 105 euros menos del planteado inicialmente por Ribera y que el jueves pasado la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz ya planteó que se quedaba corto.

Podemos, en cualquier caso, insiste en que este tope de precios tiene que ser tan solo la tercera pata del paquete de medidas destinadas a contener el precio de la luz. Los morados insisten en que, para abordar de raíz el problema que provoca que el precio esté disparado, "es imprescindible desconectar el precio del gas del sistema de fijación de precios" de la electricidad, regulado a nivel europeo y que Sánchez también pide reformar. Además, los morados exige que el Gobierno "actúe con urgencia para eliminar los beneficios caídos del cielo" de las eléctricas, es decir, los que consiguen estas empresas por vender toda la luz al precio de la más cara de producir.

Limitar solo el gas

Por su parte, la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (AELEC) tampoco considera adecuado fijar un precio máximo a la energía. En un comunicado difundido el viernes tras la confirmación de que el Gobierno estudiaba fijar un topo de 180 euros, se mostró más partidaria de no modificar "el diseño" del mercado de la energía en Europa, justo lo contrario a lo que quiere el Gobierno, y "evitar medidas de intervención".

En todo caso, ante la situación actual, la AELEC concede que se puedan regular los precios, pero pide que afecte solo al gas y no al resto de fuentes de energía. En que caso de que, como hasta hace apenas unos días contemplaba el Gobierno, hubiera que compensar a los productores de gas, plantea que se haga mediante un fondo europeo, no por déficit de tarifa eléctrica.  "Parece oportuno que Europa trabaje con el objetivo de reducir el impacto de los precios del gas, evitando nuevos episodios de precios desorbitados", dice en su comunicado.

Sin embargo, pide "buscar una propuesta de intervención que minimice los impactos en los mercados" y "centrar la intervención en el origen, que no es otro que el precio del gas". 

Mostrar comentarios

Códigos Descuento