¿Habrá séptima ola en breve en España? La incidencia de covid se estanca y los expertos temen el fin de la mascarilla

Las seis olas de la pandemia
Las seis olas de la pandemia
Henar de Pedro

Cuando preguntas a los que saben de virus y epidemias, todos puntualizan que estamos terminando la sexta ola, pero no la pandemia de covid-19. Piden cautela e inciden en que hay que aprovechar este 'respiro' que nos da la transmisión para preparar el sistema de vigilancia de salud pública. Mientras el Ministerio y las Comunidades estudian cómo abordar una "fase de transición" en el control del coronavirus focalizada en los casos graves y en las personas más vulnerables ante el virus, los contagios en Reino Unido, un país que retiró todas las restricciones a finales de enero, está registrando un nuevo repunte de los contagios, sobre todo entre los más mayores. La dinámica del virus nos ha enseñado a mirar lo que pasa en países cercanos y en España este viernes la incidencia repuntó levemente por primera vez desde enero, mostrando un estancamiento del descenso de la transmisión.

Los datos del gobierno británico muestran como la curva de casos diarios vuelve a repuntar a partir del pasado 20 de febrero, cuando los nuevos contagios diarios fueron 31.170 y el pasado viernes 11 de marzo se registraron 72.898. En la última semana se han contabilizado 371.662. Además, según ha observado un estudio realizado con 100.000 personas por el Imperial College de Londres y recogido por The Guardianlos casos están aumentando entre las personas mayores de 55 años, grupo de edad en la que la tasa de reproducción ya ha superado el 1. Por debajo de los 55 años, la R se mantiene por debajo de uno. 

El epidemiólogo español e investigador de la Universidad de Leicester Salvador Macip señala que los casos en Reino Unido "están subiendo desde el momento en que levantaron todas las restricciones", que fue el pasado 24 de febrero precisamente, cuando se dijo adiós a las cuarentenas para las personas contagiadas de forma leve o asintomática. Previamente, a finales de enero, se eliminó también la obligación de llevar mascarilla en interiores, salvo en centros sanitarios.

Dos años del primer Estado de alarma por Covid: confinamiento, toque de queda, vacunación...

Macip añade algo que considera "aún peor: nunca han bajado a un nivel aceptable. Lo que pasa es que veníamos de un pico muy alto y, en relación a esto, estamos muy bien. Pero los niveles de casos son tan altos como en el pico post-verano, y la mortalidad sigue siendo muy elevada". El científico considera que actualmente existe un "marco mental" que da por acabada la pandemia, "pero sigue circulando mucho virus, y si bajamos las restricciones, los casos pueden subir. En España es muy posible que pase lo mismo", advierte.

Las seis olas de la pandemia
Las seis olas de la pandemia
Henar de Pedro

Lo cierto es que este jueves el Ministerio de Sanidad aplazó a la semana que viene tomar una decisión sobre su avance hacia una nueva forma de abordar la pandemia que incluirá por ejemplo la eliminación del uso de las mascarillas en interiores, algo que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dice que llegará "muy pronto" -pero sin dar fecha-, o de los aislamientos en casa cuando se da positivo en covid y la infección curso de forma leve o asintomática. 

"Si eliminamos las mascarillas de interiores en el inicio de una nueva ola, podría ocurrir que no fuera tan pequeña"

La Comunidad de Madrid ya se ha mostrado a favor de dar estos dos pasos, y también quiere restringir las pruebas diagnósticas "a criterio sanitario según sintomatología y perfil del paciente" y acabar con la distancia de 1,5 metros de seguridad en los centros de trabajo. "Es el momento de hacerlo o, como mínimo, plantearlo", decía este jueves el consejero de Sanidad madrileño, Enrique Ruiz Escudero.

No piensa igual el doctor en Medicina de la Fundación de Investigación Sanitaria Biomédica (Fisabio) de la Comunidad Valenciana Salvador Peiró, para quien "es pronto" para levantar las cuarentenas de los asintomáticos o casos leves o para retirar las mascarillas en interiores. Cree que para adoptar estas medidas hay que fijarse en las tasas de ingresos y mortalidad. "Cuando sean similares a las de un año normal de gripe y los casos graves sean pocos, sí se puede hacer", apunta. 

No obstante, considera que las mascarillas "se deben quedar" para las personas sintomáticas, sea covid u otra enfermedad. "Ya es impensable que alguien entre en una sala de espera tosiendo sin mascarilla". Además, no cree que haya que retirarla al mismo tiempo para todos, y pide aguantarla unas semanas más en las residencias de mayores.

Peiró cree que las autoridades hacen bien en esperar "unas semanas" para tomar decisiones sobre la gestión de la pandemia porque seguimos con una incidencia en torno a los 400 casos por cada 100.000 habitantes y se ha registrado un "estancamiento en el descenso e incluso cierto repunte en alguna Comunidad"

Según los datos del Ministerio de Sanidad, la incidencia ha incluso repuntado en la última semana en Galicia, Extremadura y Canarias. Mientras tanto, el investigador aconseja seguir lanzando mensajes de que estamos cerca de avanzar hacia delante para dar "estímulos necesarios para ciertos sectores" al tiempo que espera unas semanas para comprobar que se consolida el descenso de la mortalidad y los ingresos en los hospitales. "Entiendo que los gobiernos quieran llegar a Semana Santa dando un mensaje positivo, pero esperaría a llegar allí para ver evolución en hospitales", expone, al tiempo que cita su preocupación por las celebraciones intergeneracionales que se van a producir en el Día del Padre, el próximo 19 de marzo, y día grande de las multitudinarias Fallas de Valencia.

¿Séptima ola?

Sobre las cifras en España también ha alertado esta semana el microbiólogo Ignacio López-Goñi, que insistía este miércoles en que la pandemia no ha terminado y que hay que prepararse antes de que llegue una posible séptima ola fortaleciendo el sistema de vigilancia, de secuenciación, estudiando la seroprevalencia, regulando la calidad del aire en interiores y focalizándose en los pacientes graves y vulnerables, en la vacunación personalizada midiendo la inmunidad y en reforzar el sistema sanitario.

El escenario más probable, considera Peiró, es que vivamos tranquilos "hasta bien entrado el verano, y si hay repunte, no será importante", aunque las curvas de contagios muestren "dientes de sierra".

Por su parte, el especialista en enfermedades infecciosas del Hospital Universitario Virgen de Valme de Sevilla, Juan Antonio Pineda, confirma que "la caída de incidencia parece que se ha parado" y que "muchas Comunidades están comunicando lo que parece el inicio de un repunte", pero señala "la fiabilidad limitada que tienen hoy los datos de incidencia acumulada, porque hay muchas infecciones que no se comunican". Este viernes, el Ministerio comunicó un leve repunte de la incidencia, que no subía desde enero: pasando de 429,71 a 430,10 casos por cada 100.000 habitantes.

"Que haya una nueva ola no es raro. Ya hemos visto que la covid-19 funciona así. Recuerda la cuarta y quinta ola, que fueron causadas por delta. Por tanto, no hace falta que haya una nueva variante para que aparezcan. Pero para que haya una gran ola, hasta ahora, ha hecho falta una variante nueva (la original de wuhan, la primera; delta para la tercera; y ómicron, la sexta). De momento, lo que sabemos aquí es que sigue siendo ómicron la que causa la casi totalidad de los casos. Por lo tanto, en mi opinión, puede haber una séptima ola de bajo nivel, pero no creo que vaya a haber una gran ola, como la tercera o la sexta, salvo que los microbiólogos nos digan que aparece una nueva variante con muchos cambios en la proteína de la espiga, cosa que, de momento, no parece que haya sucedido", explica Pineda, que también es miembro de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc).

En este sentido, el doctor cree que "si eliminamos las mascarillas de interiores en el inicio de una nueva ola, podría ocurrir que no fuera tan pequeña como es esperable", por lo que pide que "si hay datos de repunte" se espere a anunciar esta relajación en el control del virus. Pineda indica que "no hay aún incremento de enfermos hospitalizados, dato mucho más fiable, pero también más tardío y puede venir hasta dos semanas más tarde del inicio del repunte de casos. Habrá que estar atentos".

La subvariante de ómicron por el momento "es más transmisible pero no produce casos más graves y la inmunidad adquirida por la propia ómicron aguanta. No parece de momento que vaya a ser un problema en lo que nos importa que son los hospitales", anota el investigador de Fisabio.

Vigilar la inmunidad de los mayores

Otro de los aspectos que habrá que vigilar, agrega Salvador Peiró, será la inmunidad de los más mayores y residentes en centros sociosanitarios, que son los que primero recibieron las dosis de refuerzo, allá por septiembre de 2021, hace ahora los seis meses que se está observando que dura la inmunidad medida con anticuerpos.

"Hay que vigilar la inmunidad de los mayores, que fueron los primeros en recibir la tercera dosis, si se generan contagios y si estos derivan en casos graves", dice, al tiempo que añade a las personas inmunocomprometidas, que considera que "no pueden seguir reglas generales, hay que medirles la inmunidad de cuando en cuando".

También sugiere vigilar la presencia del SARS-CoV-2 en las aguas residuales, que avisan de la evolución de la transmisión comunitaria. En este sentido, la investigadora Pilar Domingo-Calap, viróloga de la Universitat de València y el CSIC, cuenta a 20minutos que "la tendencia es de bajada desde mitades de febrero tanto a siete como a 14 días" en Valencia, donde esta semana se celebran las Fallas. Pero recuerda que "aunque ahora estemos en valores bajos, no hay que confiarse. Todo tenemos ganas de tener una vida normal, pero el virus sigue estando ahí y sigue causando muertes". 

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