Putin continúa el asedio a Ucrania y anuncia corredores humanitarios que solo tienen como destino Rusia

Civiles cruzan entre los escombros de un puente dañado en la ciudad de Irpin, cerca de Kiev.
Civiles cruzan entre los escombros de un puente dañado en la ciudad de Irpin, cerca de Kiev.
EFE/EPA/OLEKSANDR RATUSHNIAK
Civiles cruzan entre los escombros de un puente dañado en la ciudad de Irpin, cerca de Kiev.
Atlas

La seguridad de los corredores humanitarios se ha convertido en los últimos días en el principal foco de atención de la guerra en Ucrania. La apertura de vías que permitan la huida de civiles de las ciudades castigadas por la ofensiva rusa copan las negociaciones entre ambos bandos, aunque por el momento hayan fracasado todos los intentos. Este domingo, el ataque a estos corredores provocaron la muerte de ocho civiles, entre ellos una familia entera que trataba de salir de la ciudad de Irpin, cerca de Kiev

"Ya hemos tenido dos acuerdos sobre corredores humanitarios desde Mariupol y Volnovaja con la parte rusa, los cuales han sido violados por los rusos. Habrían permitido la evacuación de más de 200.000 civiles", ha denunciado el Gobierno ucraniano. El director del Comité Internacional de Cruz Roja, Dominik Stillhart, ha señalado que "la ruta que se les había indicado en realidad estaba minada" y reconoce que "por eso es tan importante que las partes alcancen un acuerdo concreto para que podamos facilitar las cosas sobre el terreno".

La Oficina del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, solicita que los corredores humanitarios sean coordinados por un "tercer lado" independiente, algo que recuerdan se puede hacer según el Derecho Internacional humanitario.

Pese a esta petición, Rusia ha anunciado una nueva ha decidido abrir en la mañana de este lunes nuevos corredores humanitarios en las ciudades ucranianas de Kiev, Mariupol, Jarkov y Sumi "ante la catastrófica situación humanitaria y su fuerte agravamiento", según han informado las propias fuerzas armadas rusas a la Cruz Roja, la OSCE y la ONU, informan las agencias rusas.

Este anuncio tiene sin embargo una letra pequeña, y es que estos corredores abiertos por Rusia tienen como destino la propia Federación Rusa en su mayoría, y el control de la evacuación se realizará con la ayuda de drones rusos.

Según las fuerzas armadas rusas, el corredor que sale de Kiev pasará por las ciudades de Gostomel, llegará hasta Chernobil y la localidad bielorrusa de Gomel para la posterior entrega de los desplazados por vía aérea a la Federación Rusa. Desde Mariupol la salida se realizará por dos vías: la primera ruta es hasta Rostov del Don, ya en Rusia o hasta Mangush, en la cuenca del Donetsk. La ruta de Jarkov llegaría hasta Belgorod, en la Federación Rusa; mientras que desde Sumi saldrían dos rutas: la primera hasta Belgorod y la segunda hasta la localidad del centro de Ucrania de Poltava.

Este sería el tercer intento de crear corredores humanitarios protegidos por un alto el fuego que respeten la salida de civiles. No obstantes, las autoridades ucranianas tachan de "absurdos, cínicos e inaceptables" estos corredores, por los destinos a los que llevarían a los refugiados, y acusan a Rusia de utilizarlos como pretexto para reforzar sus propias posiciones militares y conquistar completamente Ucrania.

Por el momento, más de 1.700.000 refugiados han salido de Ucrania, según datos de ACNUR. Se espera que esta cifra supere los cuatro millones y la velocidad de este éxodo masivo es ya el más rápido desde la II Guerra Mundial. Polonia ha recibido a más de un millón de refugiados, seguido por Hungría, con 180.000, Eslovaquia, con 128.000, Moldavia con 82.000 y Rumanía con 71.000. A este éxodo se sumaría también el registrado desde las zonas separatistas ucranianas, al este del país, donde muchos civiles ya comenzaron a salir con destino Rusia antes incluso del inicio de la invasión. Las agencias de seguridad rusas han elevado a 186.000 las personas llegadas desde el 18 de febrero.

La población de Kiev y sus alrededores sigue siendo objetivo de los bombardeos rusos. 

Ofensiva militar: Odesa espera y Mariupol resiste

En la decimosegunda noche de bombardeos y combates en Ucrania, las fuerzas rusas han continuado asediando con misiles y artillería varias ciudades, especialmente Járkov, la segunda mayor ciudad, y las regiones de Sumy y Odesa, según las autoridades ucranianas.

De acuerdo con el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania, en Járkov, donde desde hace ocho días se producen fuertes enfrentamientos, los nuevos ataques contra zonas residenciales han provocado un gran incendio que se ha propagado por 21 edificios en la parte central de la ciudad. El fuego también habría afectado a una escuela de música, edificios residenciales, dormitorios de estudiantes y un centro médico. Las autoridades confirman la muerte de ocho personas en estos ataques.

En Ojtirka, región de Sumy, la autoridades locales aseguran que una central termoeléctrica fue destruida y los bombardeos rusos se dirigieron también a almacenes con alimentos, materiales de construcción y estacionamientos para camiones de combustible.

También en la región de Kiev la situación se agrava. En Irpin, que fue bombardeada este domingo, su alcalde, Oleksandr Markushyn, asegura que los ciudadanos permanecen sin luz, agua y calefacción desde hace más de tres días y no hay suministro de alimentos ni agua. Además, las autoridades de Ucrania acusan a las fuerzas rusas de matar al alcalde de la ciudad de Hostomel, Yuri Prilipko. 

"Los ocupantes intentan lograr una ventaja táctica para llegar a la zona oriental de Kiev a través de Brovarsky y Borispil, así como controlar las ciudades de Chernigov y Sumy", asevera el Ejército ucraniano, que reconoce que Rusia "empieza a acumular recursos para irrumpir en la capital".

Mientras tanto, en el flanco sur de la invasión sufrieron una intensa noche de bombardeos. Rusia lanzó en la noche de este domingo un ataque con misiles en el pueblo de Tuzla, en la región de Odesa una ciudad costera con salida al Mar Negro que funciona como fuente de recursos clave para Ucrania.

Por el momento la ofensiva total a Odesa para completar la conquistar de la región costera y dejar sin acceso al mar a Ucrania no se ha consumado y los recursos militares parecen enfocados en otras regiones. Una explicación puede el retraso en la toma de Mariupol, en el extremo este de la costa ucraniana, que permanece sitiada desde hace días y los combates han impedido la rendición de la ciudad.

Zelenski alertó este domingo de que el Ejército de Rusia "se preparaba para bombardear Odesa" y aseguró que "sería un crimen de guerra" y "un crimen histórico".

Una nueva ronda de negociaciones

Mientras todo esto sucedes, en el aspecto diplomático este lunes se producirá una nueva ronda de negociaciones entre delegaciones rusas y ucranianas. La primera ronda se llevó a cabo el 28 de febrero, y la segunda, el 3 de marzo, ambas en territorio bielorruso.

Esta tercera reunión se produce tras el fallido intento de las anteriores de generar un alto el fuego y crear corredores humanitarios seguros. Las posiciones de ambos bandos no parecen haberse movido pese al desgaste de doce días de guerra. Las peticiones rusas de desmilitarizar Ucrania y evitar su entrada en la Unión Europea y la OTAN no son aceptadas por el Gobierno ucraniano. 

Así mismo, el secretario de Estado de EE UU, Antony Blinken, se reunirá este lunes en Letonia con su homólogo israelí, Yair Lapid. El primer ministro israelí, Naftali Benet, viajó el pasado sábado a Moscú, donde se reunión con el presidente ruso, Vladímir Putin, y mantuvo su oferta a hacer de mediador en la guerra de Ucrania. Una petición que había hecho también el presidente ucraniano.

Tras esta primera parada, Blinken se verá este martes con Macron para "seguir con la coordinación" de Estados Unidos, Francia y el resto de países europeos. El propio Macron mantuvo una conversación telefónica este domingo con Putin, que le trasladó no tener intención de atacar instalaciones nucleares ni que los civiles sean un objetivo militar.

Otro país que está tratando de erguirse como mediador en el conflicto es Turquía. Putin expresó el domingo al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, su disposición a negociar con las autoridades de Kiev una solución a la guerra con toda la ayuda que las autoridades turcas puedan ofrecer a este respecto. Adicionalmente, este lunes el ministro de Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, ha anunciado que el país acogerá una reunión con los ministros de Exteriores de Rusia y Ucrania, Sergei Lavrov y Dimitro Kuleba. De producirse, esta reunión será la primera de alto nivel entre representantes rusos y ucranianos desde el comienzo del conflicto, además de ser la primera fuera de Bielorrusia.

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