El Pacto contra la segregación escolar en Cataluña reduce la brecha un 10% desde 2019: "Hay mucho margen de mejora"

Niños en el patio de una escuela catalana el primer día de curso.
Niños en el patio de una escuela catalana el primer día de curso.
ACN

Los niveles de segregación escolar en Cataluña se han reducido un 10% desde la firma del Pacto contra la segregación escolar, en 2019, hasta este curso, según el primer informe de balance del Síndic de Greuges sobre la implementación de dicho acuerdo.

En una rueda de prensa este jueves, el Síndic, Rafael Ribó, acompañado de su adjunta para la infancia, Maria Jesús Larios, ha celebrado que haber firmado el Pacto y empezar a desplegarlo "ya ha dado resultados" y ha calificado de notable el descenso en la segregación.

Así, en el curso 2018-2019 el porcentaje de alumnos extranjeros que sería necesario cambiar de centro hipotéticamente para lograr una distribución homogénea era de 44% en primaria y del 35% en secundaria, pero este curso es del 39% en primaria y del 32% en secundaria.

Pese a aumentar la proporción de alumnado extranjero en el sistema, el número de centros con más del 50% de concentración de inmigrantes se mantiene ligeramente por encima del 5% y el 60% de los municipios de más de 10.000 habitantes han mejorado la equidad en la distribución del alumnado extranjero entre sus escuelas de primaria.

Los diez municipios mayores de ese tamaño con más segregación escolar del alumnado extranjero en primaria fueron, el pasado curso, Molins de Rei, Ripollet, Montornès del Vallès, Badalona, Sant Feliu de Llobregat, Tarragona, Les Franqueses del Vallès, Terrassa, Esplugues de Llobregat y Lleida.

Además, una cuarta parte de los municipios catalanes no tiene sistemas para detectar al alumnado vulnerable antes del proceso de admisión, sino que lo hace después.

Cumplimiento de las medidas del pacto

El informe apunta que las medidas del pacto se desarrollan de forma más lenta de lo previsto inicialmente: de las treinta actuaciones previstas, cuatro se han cumplido (como la aprobación del decreto de admisiones o el informe sobre el coste de la plaza) y "los principales esfuerzos se han dirigido a generar las condiciones adecuadas para el despliegue efectivo del Pacto".

A partir de aquí se entra en la fase decisiva -textualmente- para lograr una reducción de la segregación, pero "existe el riesgo de no consolidar cambios estructurales" en los procedimientos de escolarización.

En este sentido, el informe concluye que los instrumentos desarrollados del decreto de admisiones hasta ahora "son los que no comportan un cambio sustancial" en los procesos de admisión de alumnado.

Aspectos a mejorar

El texto apunta que hay "mucho margen de mejora" en medidas como la detección de alumnado, que pese a haber crecido en más de un 50%, pasando del 6,4% el curso 2018-2019 al 8,1% este curso en primaria, y del 5,6% al 7,7% en la ESO, debería llegar al 20 o 25%.

También se apunta que la matrícula viva (alumnos inscritos durante el curso, que suelen ser vulnerables al ser un fenómeno ligado a la inmigración) es más prevalente en los centros de elevada complejidad: el 36,5% de la matrícula viva se inscribe en escuelas de ese tipo, y el 27,9% en institutos de elevada complejidad.

Por último, pese a que el Pacto prevé reducir la sobreoferta de plazas porque contribuye a la segregación, debido al descenso demográfico se está incrementando sobre todo en la concertada, al punto que en 2018 se cubrió el 89% de plazas de P3 y este curso el 82,8%.

Compensación a escuelas por alumno

El informe también sugiere condicionar la concesión de la ayuda a los centros que escolaricen alumnos vulnerables a la "asignación efectiva" de dichos niños en las plazas reservadas.

La Conselleria anunció un aumento de la dotación a los centros públicos hasta 384,66 euros por cada alumno socioeconómicamente vulnerable que entre en el sistema (P3 y primero de ESO) y a los concertados con 988,10 euros para el próximo curso.

Prioridades para el futuro

El informe enumera, como principales prioridades de actuación del Pacto para los próximos años, el despliegue de las zonas educativas heterogéneas como unidades de planificación, mejorar la detección del alumnado vulnerable y garantizar su escolarización equilibrada, estableciendo una proporción máxima y reservándole plazas.

Además, pide proteger los centros con elevada complejidad y mejorarles la financiación, programar la oferta a medio plazo para reducir la sobreoferta, implementar medidas a nivel local y hacer campañas de sensibilización.

El Síndic de Greuges propone, por último, un nuevo decreto de comedores escolares que garantice el acceso en igualdad de oportunidades y evitar que el pago de cuotas para servicios escolares, asociaciones de familias o actividades complementarias sea un factor que genere desigualdad.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento