Juicio a un hombre por dejar morir a su pareja diabética y grabar su agonía: "Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio"

  • El fiscal ha parafraseado un poema de Machado para explicar el "amor tóxico" que hacía que la muerta estuviera con el acusado.
  • Las acusaciones han resaltado este lunes la "crueldad" del hombre procesado.
El acusado en el juicio.
El acusado en el juicio.
ACN

Las acusaciones han resaltado este lunes la "crueldad" del hombre procesado por dejar morir a su pareja diabética y grabar su agonía con el móvil, presuntamente en un ataque de celos, así como la relación "tóxica" a que sometió a la mujer, con continuos maltratos hasta que falleció, en junio de 2019.

Cuatro hombres y cinco mujeres integran el jurado popular que desde este lunes juzga en la Audiencia de Barcelona a Mariano Daniel V., para quien la Fiscalía pide prisión permanente revisable por un delito de asesinato con ensañamiento sobre persona vulnerable, así como por otros cuatro delitos de maltrato y uno de maltrato habitual, que suman siete años más de prisión.

El hombre está acusado de haber dejado morir a su pareja, en su domicilio de Viladecans (Barcelona), sin atenderla ni llamar a una ambulancia pese a sus reiteradas peticiones de ayuda por los síntomas que presentaba: mareo, falta de control de esfínteres y dificultad para articular palabras, además de sed constante.

La Fiscalía le pide otros cuatro años de prisión por un delito contra la intimidad por haber grabado la agonía de su pareja con el móvil, en unos vídeos que al parecer el acusado pretendía utilizar para exculparse, pero que han acabado por convertirse en la principal prueba de cargo en su contra, puesto que apuntan a que no adoptó ninguna medida a su alcance para impedir que la víctima entrara en coma, pese a ser él mismo diabético.

En sus informes iniciales, el fiscal Víctor Alegret ha destacado que el acusado no "hizo nada" para impedir la muerte de su pareja, lo que a su parecer también puede suponer un delito de asesinato por omisión, y ha destacado la relación "tóxica" y el "síndrome de la mujer maltratada" que sufría la víctima.

"Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio, contigo porque me matas y sin ti porque me muero", ha dicho el fiscal, parafraseando un poema de Antonio Machado que posteriormente cantó Emilio José, para ejemplificar el tipo de "amor tóxico" que en su opinión provocaba que la fallecida volviera con el acusado pese a los maltratos que le infligía.

Por su parte, el abogado Miguel Capuz, de la acusación particular ejercida por la madre y la hermana, ha destacado la muerte "absurda, cruel e inhumana" que sufrió la víctima, a la que el acusado grabó agonizando durante cinco horas de forma "salvaje" pese a que le habría bastado "una llamada al 112 o darle azúcar" para salvarle la vida.

El letrado de la acusación ha recordado que la mujer fue agredida "física y psíquicamente" por el acusado durante meses, antes de su muerte, y que ella le tenía un temor tal que instaló una aplicación en su teléfono móvil para grabar las llamadas que mantenía con él.

La acusación ha apuntado además al posible móvil: el acusado descubrió abierto un tubo de lubricante sexual que él había comprado y aún no utilizado, por lo que pensó que ella había mantenido relaciones sexuales con otro hombre: "la relación era abierta, pero solo para él", ha señalado el abogado.

Caterina Sánchez, letrada de la acusación particular ejercida por el hijo y el marido de la fallecida, ha pedido "respeto" para la víctima, con un historial de abuso del alcohol y las drogas: "da igual lo que consumiera, no significa que mereciera la muerte", ha dicho.

Por su parte, el abogado del procesado, José Luis Bravo, ha dejado entrever en sus informes iniciales ante el tribunal la que será su estrategia de defensa: que la mujer murió debido a una sobredosis de cocaína, cuyos síntomas, ha mantenido, son muy similares a los de una hipoglucemia o una hiperglucemia.

Bravo ha negado además que el acusado pegara a su pareja, quien en su opinión no encajaba con el perfil de mujer maltratada, porque "regentaba un bar de hombres".

Otro de los argumentos de la defensa es que la mujer pudo sufrir, en cualquier caso, una hiperglucemia, por lo que el procesado no habría podido impedir su muerte, sino que la habría acelerado, de haberle suministrado azúcar o coca-cola.

Si la grabó con el móvil en ese estado de deterioro, ha añadido el abogado, fue para mostrárselo después a ella y hacerla reaccionar sobre la deriva en que estaba entrando.

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