El PSOE reta al PP a apartar a Vox pese a que no facilitará el Gobierno de Mañueco: "Si quieren la abstención, que la pidan"

Pedro Sánchez, en el cierre de campaña acompañado de Luis Tudanca y Óscar Puente.
Pedro Sánchez, en el cierre de campaña acompañado de Luis Tudanca y Óscar Puente.
Eva Ercolanese

El PSOE no se abstendrá para facilitar la investidura de Alfonso Fernández Mañueco (PP), ganador de las elecciones del pasado domingo en Castilla y León. La opción no se contempla y tampoco está encima de la mesa de la dirección del partido. Sin embargo, existe cierto malestar sobre el hecho de que se haya puesto el foco en el papel que deberían jugar los socialistas en la investidura del actual presidente en funciones y no en el "fracaso" que, a su juicio, ha sufrido Pablo Casado, presidente del PP, a quien responsabilizan de que con el adelanto electoral haya cambiado a Ciudadanos por Vox, que ahora le exige entrar en un ejecutivo autonómico por primera vez. Por eso, los socialistas contraatacan animando a los 'populares' a pedirles expresamente la abstención.

"Yo no he escuchado al PP pedir una abstención del PSOE", señalan fuentes socialistas, que aseguran sí haber escuchado a altos cargos 'populares' "decir que quieren pactar con Vox", en referencia a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, o a la exministra de Defensa y ex secretaria general del PP entre 2008 y 2018, María Dolores de Cospedal. Ambas avalaron en los días finales de campaña la posibilidad de pactar con Vox, liderado por Juan García-Gallardo en Castilla y León. "Es mejor que pactar con quienes secuestraron a Ortega Lara", llegó a señalar, por ejemplo, Ayuso. 

No obstante, el actual presidente castellanoleonés y candidato a la reelección sí ha abierto la puerta a un pacto con los socialistas, debido a su intención de tener un gobierno exclusivo del PP. "Claro que lo contemplo, por supuesto", afirmó el lunes Mañueco en torno a un posible entendimiento con el PSOE, partido al que sondeará para ver "cuál es la voluntad y la capacidad de llegar a un acuerdo". Y reiteró: "No descarto un acuerdo con el PSOE". Con todo, cabe recordar que la vía del PP recoger las reivindicaciones de los partidos de la España Vaciada arrojaría una suma total de 38 procuradores, es decir, a tres escaños de los 41 que marcan la mayoría absoluta. Una estrategia en la que sería fundamental una abstención de Vox o de varios diputados socialistas.

Además, la posible abstención socialista no solo la ha introducido Mañueco, sino que también la ha hecho suya uno de los hombres fuertes del PSOE en Castilla y León, Óscar Puente, alcalde de Valladolid. En La Sexta, dijo ser "partidario" de una "abstención del PSOE" para "permitir que el PP pueda gobernar en la Junta de Castilla y León sin que necesite contar con Vox". Lo considera, añadió, "coherente" con lo que defiende su partido en referencia a la amenaza que supondría, en su opinión, Vox. La vicepresidenta tercera, Teresa Rebera, por su parte, señaló que el cordón sanitario frente a la ultraderecha "se aplica en Francia y en Alemania". Eso sí, el alcalde dejó claro que su posición era "a título personal", algo que también remarcan fuentes socialistas.

"Somos muchos militantes y es la opinión de uno de ellos", insisten las mismas fuentes, que repiten la idea opuesta: "¿Quieren nuestra abstención? Que la pidan". Con todo, esta afirmación la hacen a sabiendas de las posibles consecuencias que tendría para el PP pedir la abstención del PSOE, puesto que podría significar la pérdida de Vox como "socio preferente", una figura que los de Santiago Abascal sí ostentan en Madrid o en Murcia. La diferencia es que en la Comunidad presidida por Isabel Díaz Ayuso, la presidenta sí se quedó cerca de la mayoría absoluta -a cuatro diputados- y que en Murcia el PP cuadruplica los escaños de Vox -16 frente a cuatro-.

Podemos, en contra de la gran coalición, pide "valentía" al PSOE

Quien también se muestra contrario a una abstención del PSOE para investir a Mañueco es Podemos, que trató de presionar a los socialistas en su papel de socio de coalición en España. Así, pidió más "valentía" ara los casi dos años que todavía quedan, si nada se tuerce, de Gobierno central. 

"No creemos que la gran coalición entre PSOE y PP sea la solución a este auge de la ultraderecha, sino que, precisamente en ese contexto de blanqueamiento de la ultraderecha lo que es necesario y preciso son políticas valientes", apuntó Pablo Fernández, portavoz de la formación y candidato en Castilla y León.

Según explicó, "a la ultraderecha no se la frena con una gran coalición, sino con derechos, haciendo políticas sustentadas en la justicia fiscal y social". Además, hizo autocrítica e incluyó a los socialistas en esa "reflexión" que deben hacer las dos formaciones que forman el Ejecutivo central. Y es que el PSOE perdió siete escaños y más de 115.000 votos y Unidas Podemos, pese a ir en coalición, obtuvo alrededor de 40.000 papeletas menos que en 2019, lo que supuso pasar de tener dos procuradores en las Cortes a tan solo uno.

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