Sònia Sáez, veterinaria: "Los animales no nos juzgan, nos quieren tal y como somos y por encima de todas las cosas"

  • Convivir con animales repercute de manera muy positiva en la salud mental y física, especialmente las más vulnerables.
Sònia Sáez, Veterinaria y Brand Manager de Purina.
Sònia Sáez, Veterinaria y Brand Manager de Purina.
Cedida

En España hay ya más perros que niños menores de 15 años y cada vez más se les considera miembros de plan derecho de las familias. Esto tiene que ver, además de con profundos cambios sociológicos, con una sociedad que sabe reconocer los beneficios que nos aporta convivir con un animal. Hablamos al respecto con Sònia Sáez, veterinaria y Brand Manager de Purina Corporativo.

La pandemia está haciendo mella en la salud mental de mucha gente. ¿Es más llevadera la pandemia con una mascota al lado?

Los que tenemos la suerte de convivir con animales sabemos los beneficios que nos aportan y lo importantes que han sido para nosotros durante el confinamiento. La compañía, empatía y el cariño incondicional que perros y gatos dan sin esperar nada a cambio ha reforzado lo que ya creíamos, que la vida junto a las mascotas es mucho mejor.

¿El contacto físico o un perro o un gato puede llegar a suplir la falta de contacto humano, el distanciamiento social?

La falta de contacto con nuestros seres queridos nos ha afectado a todos y nada puede reemplazarlos, pero si reconfortarnos y hacernos sentir mejor. Muchas de nuestras investigaciones han concluido que el acompañamiento de mascotas es muy beneficioso para personas que viven solas o que tienen que estar aisladas o confinadas. Y es que convivir con ellos los ayuda a ser más independientes, a mantener una rutina y estilo de vida más normalizada, dejando de lado por un rato la añoranza y sensación de soledad.

Tener una mascota mejora el estado de ánimo. ¿Por qué?

Los animales no nos juzgan, simplemente nos quieren tal y como somos y por encima de todas las cosas. Son seres nobles, empáticos, nos apoyan en los momentos difíciles y nos alegran los días con su simple presencia o contacto. El saludo de un perro moviendo la cola, dándote la pata o apoyando su cabeza en tu regazo o el ronroneo y caricias con la barbilla de un gato, son muestras de cariño que los animales nos regalan con toda generosidad, transmitiendo alegría y generando un efecto muy positivo en las personas y su estado de ánimo. A modo personal, considero que una sociedad en la que las personas conviven y tienen vínculos con mascotas, es una sociedad más empática, inclusiva, responsable, sociabilizada y feliz. Las personas tenemos mucho que aprender de los perros para poder llegar a empatizar tanto y saber conectar con lazos sólidos con nuestro alrededor.

Esto es importante especialmente en una época en la que muchas las personas han empezado a padecer o ver su salud mental más afectada. En nuestro caso, desde 2015 que estamos apoyando y recopilando estudios entorno al impacto y beneficios que tiene el vínculo humano-animal en tres ámbitos: la educación, la salud y las comunidades. Todos ellos ponen de manifiesto cómo la interacción con animales tiene múltiples beneficios para la sociedad y para la salud física y mental de las personas.

¿Qué más nos puede aportar, a nivel psicológico, la convivencia con un animal?

Las investigaciones que desde Purina se llevan realizando desde hace tiempo concluyen que las políticas favorables a las mascotas pueden crear resultados positivos para la sociedad, impactando en la salud de las personas. Y es que cuando los animales de compañía son socializados y educados para convertirse en perros de terapia asistida, sus capacidades se vuelven todavía más valiosas para la sociedad. Entre los resultados obtenidos, hay evidencias de que interactuar y convivir con animales tiene múltiples beneficios para la salud mental.

“Convivir con animales mejora la autoestima y la autoconfianza, sobre todo en niños y adolescentes”

• Motivacionales: Mejora de sentimientos como la autoestima y la autoconfianza, sobre todo en niños y adolescentes que pueden sentirse tristes, deprimidos o mostrar cierta agresividad como consecuencia de unas inseguridades que pueden trabajarse gracias a las terapias asistidas.

• Terapéuticos: La presencia de los perros de terapia contribuye a la aceleración de los procesos de recuperación de pacientes. Acompañados de los técnicos, los perros ayudan a la superación del miedo, a la disminución de la ansiedad y del ritmo cardiaco, la presión arterial, y cualquier otra situación estresante vinculada al estado físico o psíquico de las personas. Cabe destacar el impacto que tiene la presencia de perros de terapia en hospitales, principalmente en las disciplinas de salud mental, pediatría y urgencias. Gracias a los animales, estas estancias pueden ser más llevaderas.

• Apoyo emocional: Con gran impacto en personas mayores que viven solas, y/o aquellas que sufren episodios o trastornos de depresión. En este apartado, destaca la labor que los perros de terapia proporcionan a estas personas, mediante la compañía, subiendo el estado de ánimo y promoviendo el ejercicio. Es decir, los perros ayudan a que esa persona se obligue a salir, adquirir responsabilidades, rutinas y a tener que desarrollar ciertas tareas para cuidar el animal. Esta terapia contribuye a mejorar la autonomía, actividad física y mejora anímica.

• Sensoriales o motrices: Los especialistas aseguran que, en procesos de fisioterapia y rehabilitación física, la interacción del animal con el paciente contribuye a relajar la musculatura humana, por lo que trabaja la psicomotricidad mejorando la coordinación del movimiento.

• Socialización y empatía: Los animales en general, y los perros en concreto, son grandes facilitadores sociales por su capacidad para interactuar con otros perros y personas. En personas con dificultad para relacionarse, individuos en riesgo de exclusión o sometidos a un nivel elevado de aislamiento, como puede pasar con las personas en prisión, las terapias con animales puede ayudarlos a generar relaciones, conseguir un mayor nivel de empatía, apego y crecimiento sociocognitivo.

Estos beneficios son especialmente notables entre los más vulnerables: ancianos y niños, ¿verdad?

Sí, pero cualquier persona que conviva o pase sus días con animales recibirá los beneficios de este vínculo. En el caso de los niños, por ejemplo, puede ayudarles a concentrarse, compartir o respetar límites en niños, les motiva… Por ejemplo, en las sesiones de lectura con perro que hemos llevado a cabo, observamos que la presencia del animal permitía a los niños tener más confianza y leer sin vergüenza delante de sus compañeros, lo que mejoraba considerablemente su aprendizaje; también son de gran ayuda en niños que sufren acoso en la escuela, adolescentes con anorexia o bulimia… Y en cuanto a las personas mayores, estimula la actividad física, les ayuda a socializar, disminuye la sensación de soledad… y en las terapias asistidas, contribuyen a atenuar síntomas de ansiedad, depresión, deterioro cognitivo o demencia.

“En las terapias asistidas, los animales contribuyen a atenuar síntomas de ansiedad, depresión, deterioro cognitivo o demencia en las personas mayores”

¿Funciona con todo el mundo? Porque hay veces que puede que no llegue a crearse el vínculo deseado, de ahí los abandonos…

Los abandonos suelen venir provocados por la adquisición de animales de manera impulsiva y sin meditarlo suficientemente. Convivir con animales tiene innumerables beneficios, pero debemos ser conscientes de que debemos atender todas sus necesidades para asegurar su bienestar. Para ello, desde Purina promovemos programas de tenencia responsable de mascotas para niños y difundimos guías de adopción responsable para mentalizar a los adoptantes de los requisitos que conlleva dar la bienvenida a animal a la familia.

Cada vez más los animales se ven menos como una ‘mascota’ y más como un miembro de la familia…

Sí, por suerte cada día más las personas acogen a los animales como miembros de sus familias. Actualmente en España hay más animales que niños menores de 15 años, lo que es bastante sintomático de la evolución actual de las familias. Por ello, se exige cada vez más que los animales sean aceptados en nuestro entorno, para poder disfrutar con ellos en hoteles, restaurantes o transportes. Queda todavía mucho camino por recorrer, pero tengo la esperanza que cada día nuestra sociedad sea más amable con los animales.

La nueva ley, ya les considera “seres vivos dotados de sensibilidad”. ¿Qué opináis los expertos de esta ley?

Llega con demora, pero en general se ha recibido con alegría y esperanza de que las prácticas contra los animales, como la violencia, el maltrato o el abandono, sean condenadas y se exijan responsabilidades. Es cierto que, desde el punto de vista veterinario, algunos puntos deberían ser discutidos en detalle, y debemos enfatizar que nuestro sector es clave para asegurar el bienestar de los animales. Por suerte, el papel de los animales en la sociedad está cada día más aceptado y reconocido; y esta ley es un inicio del largo camino que queda por recorrer.

Un perro de terapia en plena sesión.
Un perro de terapia en plena sesión.
EFE/ARCHIVO
Mostrar comentarios

Códigos Descuento