La fiscal rebaja de cuatro a dos años y medio la petición de cárcel para el antiguo dueño de Vitaldent

Fachada de una clínica Vitaldent.
Fachada de una clínica Vitaldent.
EFE

La fiscal ha rebajado en el juicio de cuatro a dos años y medio la petición de prisión para el exdueño de Vitaldent, Ernesto Colman, por un supuesto delito de falsedad de documento oficial del que le acusa por falsificar supuestamente títulos de postgrado universitario a ocho alumnos.

El Ministerio Público ha reconocido ser "consciente" de que "no es fácil demostrar que Vitaldent sabía que iba a obtener un diploma falso" por parte del instituto al que contrató para contactar con la Universidad de Córdoba para la realización del curso de postgrado, motivo por el que ha rebajado su petición de pena, según ha explicado la representante de la Fiscalía.

La Audiencia Provincial de Madrid ha dejado visto para sentencia este jueves el juicio a Colman por falsificar presuntamente títulos de máster en el curso 2013-2014 en los que figuraba el anagrama de la Universidad de Córdoba, que, sin embargo, no los reconoce.

La abogada de la acusación ejercida por los alumnos damnificados ha mantenido que el Colman debe ser condenado como presunto autor de falsedad de documento oficial y estafa, mientras que el de la Universidad de Córdoba solo le atribuye el primer delito y el defensor del expropietario de Vitaldent ha ratificado su inocencia y ha solicitado su absolución.

Las acusaciones, muy críticas

En su informe, la fiscal ha mantenido que en un primer momento el Centro de Estudios Superiores (CES) Vitaldent y la Universidad Politécnica de Cataluña impartían el curso de postgrado en cirugía, periodoncia, implantología y prostodoncia, con duración de dos años y un coste de 20.000 euros.

Ha añadido que, al empezar el segundo año, se ofreció a los alumnos un curso adicional con la Universidad de Córdoba para que recibieran una más amplia enseñanza sanitaria.

La representante del Ministerio Público ha sostenido que Colman era conocedor de la falsedad del diploma y que así se lo hizo creer a los empleados del CES Vitaldent que lo firmaron.

En la misma línea se ha manifestado la abogada de los alumnos, que ha considerado que Colman también incurrió en un delito de estafa al "maquinar para obtener un beneficio altísimo" saltándose las normativas de las universidades y de la ley.

El letrado de la Universidad de Córdoba ha considerado "evidente" que el exdueño de Vitaldent era conocedor de la necesidad de firmar un convenio específico para dar validez al máster, "un documento que no se ha llegado ni a insinuar que pudiera haber existido".

La defensa: Colman no actuó "con intención falsaria"

Por su parte, la defensa ha argumentado que Colman no gestionaba el CES Vitaldent y no firmó los diplomas, por lo que no actuó con intención falsaria, aunque tampoco ha puesto en duda que la universidad andaluza no aprobó el postgrado.

Tal como declaró su representado, ha precisado que se contrató al Instituto de Formación, Actividades Complementarias y Eventos (IFACE) como intermediario con la universidad cordobesa y que el CES Vitaldent impartió el curso sin tener constancia de las supuestas irregularidades.

"Si alguien es responsable; es IFACE, que deliberada o negligentemente no cumplió su contrato y omitió los trámites necesarios para formalizar el curso", ha concluido el abogado defensor.

En su turno de última palabra, Colman ha asegurado estar "asombrado" con la gestión realizada por IFACE y ha afirmado que él actuó en todo momento "con buena fe".

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