'Operación retorno': la ceniza y los gases ralentizan el regreso a casa de los evacuados por el volcán de la Palma

Unidades de emergencia accediendo a casa cubiertas con ceniza para recuperar enseres.
Unidades de emergencia accediendo a casas cubiertas con ceniza para recuperar los enseres.
EIRIF
Miles de viviendas en La Palma se encuentran bajo un manto de espesa ceniza volcánica.

Bajo un manto de espesa ceniza volcánica, miles de viviendas en La Palma aguardan a la espera de saber si sus dueños podrán regresar a vivir entre sus muros o, por el contrario, la lucha contra el volcán ha destruido para siempre los recuerdos que contenían. Han pasado más de 30 días desde que se declaró el fin de la erupción, y algunos palmeros, cuyos domicilios esquivaron la desgracia y no fueron arrasados por la lava, comienzan a regresar lentamente a sus hogares.

Tras más de tres meses de erupción, hoy las labores de limpieza de ceniza, el análisis de las viviendas afectadas, la recuperación de los servicios básicos en algunas zonas y la apertura de carreteras que crucen el manto de lava, son las prioridades de los servicios de emergencia y las autoridades canarias, que actúan a contrarreloj para devolver cuanto antes la isla a la normalidad.

En torno a 2.000 personas han podido regresar ya a sus casas, a la vez que se ha empezado a realojar y entregar viviendas a los vecinos afectados por la lava. "Muchas personas ya han podido volver a sus casas o tienen la posibilidad de volver. Hay zonas donde todavía hay que terminar algunos trabajos vinculados al agua y la luz, que se dañaron durante la erupción, pero ya tienen la posibilidad de volver si lo desean", asegura a 20minutos Rubén Fernández, director técnico del PEVOLCA (Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias).

Así mismo, la ingente cantidad de ceniza y los elevados niveles de gases en algunas zonas costeras también han frenado el esperado retorno de muchos vecinos. Una vez ha finalizado la erupción, los ayuntamientos han comenzado a hacer un 'triaje' de casas, marcando aquellas que podrán recuperarse y las que serán inhabitables por problemas estructurales. 

Según ha recordado este miércoles el presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, tras la Comisión Mixta para la reconstrucción, recuperación y apoyo a La Palma, desde el mes de octubre las empresas públicas Gesplan y Gestur analizan todas las edificaciones (más de 3.000), para poder concluir en marzo el diagnóstico y planificar la reconstrucción de La Palma.

"Hoy por hoy los datos de dióxido de carbono y monóxido de carbono de algunas zonas son letales para la población y no permiten su regreso"

"Yo no sé si todas se van a poder destapar. Hay casas que solo se ve la punta del tejado, que están sepultadas por toneladas de ceniza y que casi seguro que tienen problemas estructurales", reconoce a este medio Miguel Ángel Martín Blanco, coordinador técnico de los EIRIF, los equipos de intervención y refuerzo en incendios forestales del Gobierno de Canarias, que han participado en la emergencia y colaboran en las labores de limpieza. "Al ser tantos metros, no puedes limpiar solo la casa, porque el entorno se va a venir encima y hay que limpiarlo... eso son millones de hectómetros cúbicos de ceniza".

"Túneles" para acceder a viviendas y recoger enseres

"Agónico y lento". Con estas palabras definen los equipos de emergencia el proceso de retirada de ceniza. "La arena es muy densa y pesa muchísimo, es un trabajo titánico", reconoce Martín. "Hay mucho que hacer, muchas cosas que limpiar y gente a la que ayudar a portear y realojar sus enseres con camionetas que no pueden entrar en las zonas de la casa por la ceniza".

Pese a que durante la erupción los equipos de emergencia y voluntarios acudieron a muchas viviendas para retirar la ceniza de tejados o lugares que pudieran ceder por el peso, otras edificaciones más cercanas al volcán han tenido que esperar hasta ahora para poder ser visitadas. Sus dueños, pese a no haber perdido la casa bajo la espesa lava, tendrán que abandonar para siempre su hogar, al tener la estructura en un estado irrecuperable.

"Cuando tocó su turno, acudimos a 800 metros del volcán para limpiar la casa de un compañero. Estaba sepultada por tres metros de ceniza, solo se veía la parte de arriba del tejado", recuerda Martín. "Fuimos con un equipo y le ayudamos a excavar un túnel para llegar a la puerta de la casa y acceder al interior para sacar sus cosas, porque no había podido sacar nada todavía".

Imagen cedida de la casa sepultada por la ceniza en La Palma.
Imagen cedida de la casa a 800 metros del volcán sepultada por la ceniza en La Palma.
EIRIF

Elevados niveles de gases, otro obstáculo en el camino

Otro escollo en el camino de regreso a la normalidad son los gases. Pese a que los habitantes de zonas como Puerto Naos o La Bombilla ya podrían estar de vuelta en sus hogares tras más de cuatro meses fuera, los altos niveles de concentración de dióxido de carbono y monóxido de carbono han paralizado el realojo. 

Borja Perdomo, vicepresidente del Cabildo de La Palma y consejero de Infraestructuras, reconoce a 20minutos que no se sabe por qué está ocurriendo esto. "Las calles se han limpiado y están acondicionadas para volver, pero el problema son los gases en esas zonas costeras. Los científicos no saben si se han mezclado los gases de la fajana cuando cayó al mar junto a los del propio volcán", afirma, Perdomo, que añade que "hay sótanos y plazas de garaje donde los índices son 15 puntos por cima de lo permitido".

"Romper la lava, desmontándola en las zonas de carreteras es prácticamente inviable por las temperaturas"

Desde el PEVOLCA aseguran que "se están monitorizando los gases constantemente", pero "no se sabe muy bien si puede ser por fisuras o debilidades en el terreno que permiten una desgasificación en ese entorno". Lo que tienen claro desde la dirección técnica es que "hoy por hoy los datos de dióxido de carbono y monóxido de carbono de esa zona son letales para la población y no permiten la posibilidad de que pueda volver". "No sabemos si puede durar días, semanas o meses", explica Fernández.

La lava se resiste: los caminos provisionales se harán por la superficie

Otro objetivo de los servicios de emergencia y las autoridades locales era el de recuperar los accesos que comunican viviendas y fanegas de plátano que quedaron aisladas por la lava. Para ello, los primeros días tras la erupción se trató de romper algunos puntos donde la lava bloqueaba las carreteras.

No obstante, como recuerda el vicepresidente del Cabildo palmero, se pudo comprobar que "romper la lava, desmontándola en las zonas de carreteras es prácticamente inviable por las temperaturas", que pueden alcanzar hasta 300 grados a escasa profundidad. "Estamos intentando ir caminando poco a poco por encima de la lava, creando caminos con el propio material volcánico, como si fuera una pista de tierra", explica Perdomo, que añade que esta pista no solo será para los servicios de emergencias, sino que la podrá usar también los propios vecinos en cuanto esté habilitada.

"Esto será momentáneo, hasta que se puedan planificar otras infraestructuras y dar más tiempo a la colada para que se pueda enfriar y se puedan analizar otras soluciones", reconoce el vicepresidente. Durante estos meses, ir de un lado a otro de la lava podía significar trayectos de una hora y media de recorrido, incomunicando el sur de la isla del norte por esa zona.

Aun así, ver una pista que recorra de un lado a otro de la lava no será una realidad en un corto espacio de tiempo, ya que la orografía que ha dejado la colada dibuja un terreno escarpado con materiales de diferente dureza y de tres kilómetros de ancho. El director técnico del PEVOLCA recuerda que "pese a que las imágenes aéreas puedan parecer un terreno relativamente llano, en realidad hay unos canales que tienen bastante profundidad, por donde antes discurría la lava, y que ahora son barrancos que en algunos casos pueden tener más de 20 metros de profundidad".

Un bombero en la zona de exclusión en La Laguna, tras la erupción del volcán de La Palma.
Un bombero en la zona de exclusión en La Laguna, tras la erupción del volcán de La Palma.
Pau Venteo / Europa Press

Ayudas recibidas y realojo de personas que han perdido la vivienda

Desde el Cabildo de La Palma insisten en que "ahora mismo la prioridad es realojar a la gente que ha perdido su vivienda". Para ello, el Gobierno de Canarias y las instituciones locales han comprado viviendas y se están instalando otras prefabricadas, donde algunos de los afectados por la lava ya están instalados.

No obstante, el vicepresidente del Cabildo reconoce que "en la isla están limitados" por el espacio, al "no tener tanta capacidad de vivienda vacía hay que construir las prefabricadas de manera provisional para luego plantearse construir edificaciones".

Desde la institución insular explican que es un trabajo lento porque hay que estudiar muchas circunstancias. "Hay que ver qué es lo que quiere hacer la gente. Hay quien querrá coger su parte de lo que les corresponda y hacerse una vivienda y habrá gente que en esos pisos y viviendas que se han ido entregando decidan quedarse".

Según el último informe del Gobierno de Canarias, ya se han entregado 232 millones en ayudas a La Palma, de los que más de 100 millones se han destinado a ayudas para vivienda y alojamiento; aquí se incluyen casi 16 millones en adquisiciones de promociones de viviendas construidas o prefabricadas. Además, según este documento, ya se están entregando las ayudas del Estado por pérdida de vivienda y se han abonado 83 millones de euros por parte del consorcio de compensación de seguros en viviendas aseguradas. 

"Se han ido ingresando gran parte de las ayudas, pero es verdad que una de las reivindicaciones que hacen es que hay gente que no ha recibido de momento ninguna ayuda (sin contar con las ayudas sociales de emergencia), pero esperamos que en las próximas semanas esto se normalice", reconocen desde el Cabildo. Según explicó en rueda de prensa el presidente del Gobierno canario este miércoles, 6.057 personas han recibido ayudas.

Por su parte, el director técnico del plan de emergencia volcánica reconoce estar gratamente sorprendido con la velocidad de las ayudas. "Creo que ha sido un plazo de tiempo realmente corto, porque en estas situaciones y en otros ejemplos de grandes emergencias, nunca he visto que se haya hecho en tan poco plazo las entregas de ayudas y viviendas".

Hace más de cuatro meses los vecinos de la Isla Bonita, como se le conoce a La Palma, tuvieron que salir corriendo sin saber qué ocurriría con sus hogares. Muchos de ellos lo perdieron todo, y otros observaron con esperanza durante los 85 días que duró la erupción como la lava tomó otro camino. Aun así, la ceniza y los gases tóxicos continúan marcando los tiempos para el esperado regreso a la 'normalidad'. Una vez más, la naturaleza decide.

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