Los expertos vislumbran ya cuándo será la "prueba de fuego" para el final de la pandemia... y no coincide con la OMS

La incidencia acumulada ha vuelto a bajar este lunes en España, hasta los 3.381 casos por 100.000 habitantes, después de subir el pasado viernes hasta su registro más alto de toda la pandemia (3.418). El marcador recupera su tendencia descendente en una jornada en la que el Ministerio de Sanidad ha notificado 305.432 nuevos contagios de coronavirus y 253 fallecidos en el fin de semana, con lo que el acumulado desde el inicio de la crisis llega a 9.280.890 y 91.994, respectivamente.
Dos hombre caminan por Madrid.
Jorge París

"Es plausible que la región se esté acercando al fin de la pandemia". Con estas palabras, el director para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Hans Kluge, trasladó a los ciudadanos del Viejo Continente el mensaje que tanto tiempo llevaban esperando escuchar. Sin embargo, como dice el refrán anglosajón, el diablo está en los detalles. El propio experto en Salud Pública reconoció que el coronavirus no ha dejado de "dar sorpresas" desde que apareció en 2019, y los expertos piden "prudencia" con estos mensajes "optimistas" en el contexto actual.

El médico belga afirmó el pasado domingo que, superada la actual ola de ómicron, Europa atravesará " semanas y meses de inmunidad global" gracias a las vacunas, las infecciones y la estacionalidad; un "periodo de calma" antes de que la COVID vuelva a final de año, sin que lo haga necesariamente "en forma de pandemia". Estas declaraciones, similares a las pronunciadas el mismo día por el asesor de la Casa Blanca Anthony Fauci, han llevado a la opinión pública a interpretar que, en primavera, la pandemia podría quedar atrás en el continente.

¿Debe garantizar la Unión Europea el acceso a una atención sanitaria de calidad?

"En primavera estaremos mucho mejor que ahora y es muy probable que empecemos el verano bien, aunque algunos expertos británicos están pronosticando olas en esos meses debido a la caída de la inmunidad. No obstante, la prueba de fuego llegará en otoño, cuando vuelvan el frío, los colegios y los trabajos. Si hemos conseguido una buena protección y los anticuerpos aguantan, quizá veremos una pequeña ola o no veremos nada", apunta Salvador Macip, profesor de los Estudios de Salud de la UOC.

"En primavera estaremos mucho mejor, pero la prueba de fuego llegará en otoño, cuando vuelvan el frío, los colegios y los trabajos"

Con él coincide Jeffrey Lazarus, investigador de ISGlobal, centro impulsado por Fundación la Caixa, que considera que para primavera se reducirán mucho los casos, las hospitalizaciones y los fallecimientos. "Desde abril hasta finales del verano vamos a estar en un momento muy tranquilo, tendremos la protección de la infección y la vacuna, pero eso no quiere decir que no haya problemas en otoño", dice. Y ve en ese periodo una oportunidad para que la ciudadanía se prepare, no solo con la vacuna, sino con otras medidas, como la ventilación. 

"Cada vez que hemos tenido pocos casos, han subido de nuevo. Hay que estar vigilantes. No quiero ser apocalíptico, de hecho, soy optimista, pero hay que prepararse. Si no lo controlamos bien, nos relajamos y pensamos que la enfermedad ya es endémica, puede aparecer una nueva variante que nos sumerja en el estado de pandemia", dice este extrabajador de la OMS. 

¿Será ómicron la última variante?

La OMS advierte del peligro que supone anticipar el final de la pandemia.

Poco más de dos años después de que la crisis sanitaria estallase a finales de 2019 y principios de 2020, la OMS ha abierto la puerta a soñar con una nueva fase en Europa en el corto plazo. No obstante, su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó este lunes que la COVID-19 no desaparecerá a corto plazo y que el mundo seguirá conviviendo con ella. "Es muy difícil decir cuándo terminará la pandemia, es imprevisible. Después de cada ola hay cierto optimismo de que es la última, pero nadie sabe  si va a aparecer una nueva variante de preocupación", estima Lazarus.

Precisamente es esa otra de las grandes incógnitas del coronavirus: si será ómicron la última variante, la definitiva que acabe imponiéndose. "No sabemos si va a llegar una nueva que escape mejor a la vacuna o que reinfecte más. Hay mucho optimismo, porque ómicron es muy transmisible y hay gente que cree que no va a haber ninguna más. Sin embargo, eso no quiere decir que no puedan surgir, porque el virus muta mucho y hay una gran transmisión", apunta.

"Es muy difícil decir cuándo terminará la pandemia, es imprevisible. No sabemos si va a llegar una nueva variante que escape mejor a la vacuna o que reinfecte más"

Todavía más tajante sobre si será esta la última versión del SARS-CoV-2 se muestra Óscar Zurriaga, vicepresidente de la Sociedad Española de Epidemiología: "Francamente dudo que sea esta, ómicron está matando bastante y está provocando bastantes casos graves. Con los virus, la variante predominante no es la más grave ni la más letal, porque necesitan a sus huéspedes para replicarse. Yo creo que la que se impondrá será todavía más leve. No me atrevo a decir que esta será la última ola y la variante que se quedará".

¿Cuándo será endémica la COVID y cómo será esa fase?

Sobre la fecha en que la enfermedad se convertirá en endémica sobrevuela la misma incertidumbre que sobre la del final de la pandemia. "Esto llegará cuando el impacto que tenga en el pico de la temporada no sature el sistema sanitario, como ahora. No dejará de tener matar a un cierto número de personas, sobre todo frágiles, pero asumiremos el coste que tiene, como con la gripe. Ahora bien, no estamos aún aquí, sino en una fase previa con muchos casos", subraya Macip, también investigador de la Universidad de Leicester.

En ese momento, el mecanismo de control de la COVID-19 será distinto, similar al sistema centinela de la gripe. "En vez de contar todos los casos que hay en el país, como ahora, se monitorizarán grupos pequeños de enfermos y se extrapolarán los datos al resto del Estado. Estará más enfocado a la vigilancia clínica y al virus circulante. No obstante, espero que sea más adelante, porque ahora mismo tenemos una urgencia", detalla Quique Bassat, epidemiólogo y pediatra de ISGlobal.

En este sentido, también se expresó Kluge, que alejó este escenario: "Se habla mucho de endemia, pero endémico significa que es posible predecir lo que va a ocurrir. Este virus nos ha sorprendido más de una vez, así que tenemos que ser muy cuidadosos".

Cautela ante mensajes excesivamente optimistas

Ante estos comentarios "optimistas" de las autoridades, como el de Kluge sobre el fin de la pandemia en Europa, los expertos hacen un llamamiento a la "cautela". "Yo creo que lo prudente es dejar abiertas las opciones, no dar la sensación de que esto ya está, que en unos meses se habrá acabado. Lo importante es no dar la sensación de que una nueva ola no es posible. El peligro de dar mensajes muy claros cuando no sabemos si va a ser así es que la gente se queda con lo que quiere escuchar", argumenta Macip.

"Yo creo que lo prudente es dejar abiertas las opciones, no dar la sensación de que esto ya está, que en unos meses se habrá acabado"

"Es una medida en línea con lo que muchos Gobiernos europeos están anunciando, que dejarán de contar y de preocuparse tanto por lo que ocurra a nivel individual para fijarse en lo que sucede a nivel hospitalario. Como la gravedad es menor con esta variante, podemos anunciar que avanzamos. No estoy en contra, pero creo que es prematuro", señala Bassat sobre las declaraciones del director regional de la OMS.

Por su parte, Lazarus llama a analizar las declaraciones "en su contexto", con los integrantes de la OMS "muy preocupados" por la situación y con repetidos mensajes sobre la convivencia con la COVID durante meses. Y recalca: "Una pandemia no puede llegar a su fin en un lugar antes de llegar a su fin en todos los lugares".

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