El obispo de Tenerife considera que ser homosexual "libremente" y sabiendo que "está mal" es un pecado mortal

Obispo de la Diócesis Nivariense de Tenerife.
Obispo de la Diócesis Nivariense de Tenerife.
20MINUTOS.ES

El obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, ha abierto la puerta a vincular la homosexualidad con un pecado mortal y la ha comparado con las personas que toman alcohol y "cuando hacen cualquier disparate" se justifican diciendo que han bebido.

"Depende de la persona y las circunstancias, para que una cosa sea pecado mortal, hace falta que la persona sea consciente de que es pecado, que lo haga libremente y no esté condicionada por nada, que sepa que está mal y que a pesar de que sabe que está mal lo hace libremente y sin ser condicionada por nadie", ha señalado en una entrevista concedida al programa 'Buenas Tardes Canarias' de Televisión Canaria.

Ha dicho que el catecismo de la Iglesia tiene unos "principios con cuestiones morales" y las personas "son dignas de todo respeto" aunque luego sus comportamientos sean "discutibles", subrayando que "a veces se dice que todas las ideas son respetables, no, todas las ideas son discutibles, lo respetable es la persona".

En esa línea, ha indicado que "lo que no puede ser es que porque usted piense a, b o c, atacarle o ponerle a parir, eso no es admisible", al tiempo que ha remarcado que todas las personas merecen respeto y "luego cada uno en la vida toma las opciones que quiera".

Torres califica de "inaceptables" las declaraciones

El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, ha calificado este miércoles de "inaceptables" las declaraciones del obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, en el programa de la Televisión Canaria 'Buenas Tardes Canarias'

Torres ha admitido que no ha visto en directo la entrevista al obispo, sí que ha podido leer el entrecomillado de las declaraciones, subrayando que "siendo literales son inaceptables absolutamente".

En este sentido, el presidente de Canarias ha aconsejado al obispo a "salir y saber en qué mundo vive", ya que ha apuntado que la homosexualidad y la heterosexualidad "son semejantes en respeto, ninguna está por encima ni por debajo de la otra".

Añadió, en una entrevista a la cadena Ser, que se ha "caminado mucho" y "ha costado mucho conseguir derechos de igualdad para que se diga ahora que es una enfermedad o un pecado mortal".

Por ello, ha considerado que el obispo debería rectificar, ya que entiende que "le hace poco favor a la Iglesia esas declaraciones".

Diversas pide el cese del obispo tras sus "casposas" declaraciones

La Asociación LGBTI Diversas ha tildado de "casposas y mezquinas" las declaraciones del obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, en las que señala que las personas homosexuales, que actúan consciente y libremente, cometen "un pecado mortal", además de compararlo con el alcoholismo y la delincuencia.

Desde la entidad, que ha solicitado su cese, recuerdan que no es la primera vez que el obispo tinerfeño desata la polémica por sus "vergonzosas declaraciones", pues ya en el año 2007 justificó los abusos sexuales a personas menores en una entrevista al periódico 'La Opinión', indicando que "hay niños que provocan", además de señalar que "la homosexualidad perjudica a las personas y a la sociedad".

El presidente de Diversas, Sergio Siverio, ha destacado en una nota que "el obispo de Tenerife es el reflejo de lo más rancio y miserable que sigue existiendo en la iglesia católica, con una enorme demostración de odio hacia las personas lesbianas, gais, trans o bisexuales", una más de las que ha tenido que "aguantar" el colectivo.

Además, Siverio señala que "declaraciones como las realizadas por Bernardo Álvarez promueven un sentimiento de culpa que ninguna persona del colectivo LGBTI* merece tener, por ser libre y consciente de su orientación sexual o identidad de género".

En este sentido, indica que "hay muchísimas personas del colectivo que son creyentes y no son ni pecadoras, ni delincuentes, son libres de ser quienes son en un Estado democrático avanzado".

Desde Diversas exigen su cese inmediato a las autoridades eclesiásticas, porque, según indican, "su reincidencia homófoba, no es que sea un pecado, sino una muestra de odio lamentable que vulnera los Derechos Humanos".

A juicio de Siverio, "estas declaraciones se oponen frontalmente al reconocimiento lento y tardío de la iglesia a la diversidad, por lo que no deben permitir que les siga representando un obispo ultra y homófobo como Bernardo Álvarez".

Mostrar comentarios

Códigos Descuento