Tropas estadounidenses detienen a 52 policías iraquíes y al director de una comisaría tras un ataque contra un convoy

Las tropas estadounidenses han detenido a centenares de iraquíes, muchos de ellos policías, tras un ataque de insurgentes contra un convoy de camiones que trasladaban productos al Ejército de EEUU en un área situada al norte de Bagdad.

Según informaron hoy, miércoles, fuentes del Ministerio de Interior, entre los detenidos figura el coronel Mohamed Jalas al Yaburi, director de la Comisaria del Al Doluiya (80 kilómetros de la capital), localidad donde tuvo lugar el ataque contra el convoy.

Fuentes de la Oficina de Coordinación iraquí-estadounidense, cifraron en alrededor de 400 los arrestados y afirmaron que entre ellos hay al menos 52 policías de la comisaría de Al Doluiya. Estas personas han sido detenidas durante las últimas 24 horas, después de la muerte de tres camioneros turcos y dos agentes de seguridad en un ataque cometido ayer por un grupo de hombres armados contra un convoy de vehículos que transportaba productos para el Ejército de EEUU, dijeron las fuentes.

"Las tropas estadounidenses retienen a los arrestados, incluido el coronel Yaburi, en una escuela de Al Doluiya, pero en las últimas horas han comenzado a trasladar a varios de ellos a una base militar para el interrogatorio", dijeron fuentes policiales.

Los convoyes que transportan productos al Ejército de EEUU son blanco de frecuentes ataques de la insurgencia en Irak. Decenas de camioneros iraquíes y extranjeros murieron en atentados similares y otros varios fueron secuestrados y asesinados por grupos radicales que les acusaron de colaborar con las fuerzas de "ocupación" estadounidenses.

19 muertos en Bagdad

Los cadáveres de quince soldados iraquíes y cuatro civiles, supuestamente asesinados por la insurgencia, han sido hallados en distintas áreas situadas al noreste de Bagdad, informaron hoy fuentes del Ministerio de Interior iraquí.

Los cuerpos fueron encontrados en el río Tigris, entre las ciudades de Balad y Samarra, a unos 70 y 110 kilómetros de la capital. Los quince soldados hallados muertos habían sido secuestrados hacía una semana por un grupo de insurgentes, aseguraron las fuentes.

Las autoridades no han conseguido, sin embargo, precisar cuándo se produjo su muerte. La desaparición de policías y civiles y su posterior hallazgo muertos se ha convertido en un suceso habitual en los últimos dos años en Irak, sin que ningún grupo se atribuya la autoría de los hechos.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento