Aylee Gordon, de tres años, muere tras dispararse accidentalmente el día de Navidad con la pistola de un invitado

Aylee Gordon.
Aylee Gordon.
GOFUNDME

Aylee Gordon, de apenas tres años, murió la noche del martes por las heridas que se produjo tras dispararse en la cabeza el día de Navidad, según han confirmado las autoridades de Carolina del Norte. 

Según se recoge en el audio grabado de la llamada al servicio de emergencias, una visita dejó accidentalmente su arma en el coche, una pistola que la niña, hija de capitán retirado de la oficina del Sheriff del Condado de Henderson, cogió con terribles consecuencias.  Aún está por determinar si existe algún tipo de responsabilidad penal en el suceso, que está siendo investigado.

El mortal accidente tuvo lugar en la zona rural de Edneyville. Su padre llevó a Aylee hasta la estación de bomberos cercana y, desde allí, fue trasladada a un hospital a más de treinta kilómetros, dónde la pequeña acabaría falleciendo tres días más tarde.

"Nuestro hermoso angelito ha conseguido sus alas la pasada noche. Queremos agradecer desde lo más profundo de nuestros corazones el tremendo apoyo que ha recibido nuestra familia", contaban los padres de Aylee, Tim y Anya, en la página  de la campaña de recogida de fondos para costear los gastos médicos de la pequeña. 

Según un informe presentado por la asociación Children's Defense Fund, las armas de fuego son la causa principal de muerte de niños y adolescentes en Estados Unidos.  

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