Sánchez promete agotar la legislatura y reclama a sus socios aprobar la reforma laboral sin cambios por "sentido común"

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este miércoles.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este miércoles.
EFE
Declaraciones del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quién ha comparado la gestión del gobierno con la realizada por los gobiernos del Partido Popular. "Es de sentido común que se convalide en el poder legislativo un acuerdo que representa a la totalidad de operadores de nuestro mercado laboral y ámbito socioeconómico" (Fuente: La Moncloa)
Europa Press

"Pese a todas las complejidades sociales y pese a las dificultades propias y lógicas de un parlamento altamente fragmentado, el Ejecutivo avanza y cumple su hoja de ruta". Así lo aseguró este miércoles el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una intervención en la Moncloa para hacer balance de un año "difícil, complejo e intenso" pero en el que, según señaló, el Ejecutivo mantiene su impulso reformista. Entre esas reformas, Sánchez destacó la laboral, aprobada este mismo miércoles en Consejo de Ministros. Y pidió a ERC, PNV y EH Bildu, que han mostrado sus reservas con respecto al texto, que tengan "sentido común" y no torpedeen su convalidación cuando llegue al Congreso en enero.

El presidente del Gobierno, como ya hiciera el pasado julio, presentó solemnemente en la Moncloa una nueva edición del informe Cumpliendo para defender que el Ejecutivo ha dado cuenta del 42,7% de sus compromisos desde el inicio de la legislatura. Entre ellos, Sánchez destacó varios de los cerrados este año, como la aprobación de la ley de eutanasia, la primera parte de la reforma de las pensiones o la aprobación definitiva del ingreso mínimo vital. 

No obstante, más allá del balance del año, Sánchez quiso trasladar un mensaje de esperanza, de salida de la crisis y la pandemia, y elogió la "estabilidad" que, dijo, proporciona a España el hecho de que haya un Gobierno sólido que ha aprobado dos Presupuestos Generales del Estado consecutivos. De hecho, el dirigente prometió el "cumplimiento" íntegro de una legislatura de cuatro años, frente a los rumores de que podría adelantar las elecciones para que se celebren antes de las autonómicas.

Sánchez, igualmente, sacó pecho de la recién aprobada reforma laboral, de cuya génesis afirmó que debe ser un "ejemplo" para la política. "Qué quiere que le diga, es de sentido común que es más razonable aprobar una reforma laboral que cuenta con el acuerdo de los agentes sociales que mantener una que no lo tiene", contestó Sánchez a una pregunta sobre las objeciones de sus socios, a los que recordó que un acuerdo similar "no se producía en España desde hace más de diez años".

El presidente del Gobierno, eso sí, no quiso responder al ser preguntado sobre si pedirá el apoyo de Cs para convalidar la reforma laboral en el Congreso si sus socios nacionalistas e independentistas mantienen su rechazo al texto actual. Y tampoco contestó a la pregunta de si estaría dispuesto a que se tramitara el decreto como proyecto de ley para que ERC, PNV y EH Bildu pudieran presentar enmiendas al mismo. "No es que llamemos a uno o a otro grupo parlamentario, sino que creemos que este acuerdo debería representar a todas las formaciones políticas", se limitó a señalar.

La reforma laboral también sirvió a Sánchez para reclamar a la oposición un tono más constructivo. "Sindicatos y empresarios han dado un formidable ejemplo de empatía y responsabilidad" alcanzando un pacto con el Gobierno, sostuvo el presidente, y eso debe hacer "reflexionar" a las instituciones públicas. Se trató de un mensaje dirigido al PP, al que no mencionó directamente, pero al que afeó su duro estilo espetando que "la discrepancia se tiene que basar en el respeto al adversario y en la buena educación".

Sánchez, asimismo, criticó que los populares mantengan su "bloqueo" a la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Un bloqueo que, dijo, "impide el correcto funcionamiento de la democracia situando a quienes lo perpetran fuera de su deber constitucional". Y, al contrario que en el resto de materias, admitió ser pesimista sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo con el PP para renovar este órgano. "Su renovación no es imposible, pero hay que reconocer que, con esta oposición, es altamente improbable, y bien que lo lamento", afirmó.

Retraso 'sine die' de la mesa de diálogo

El presidente del Gobierno también enfrió las posibilidades de que se convoque en las próximas semanas una nueva reunión de la mesa de diálogo sobre la crisis territorial de Cataluña entre Ejecutivo y Generalitat, pese a las presiones de esta última para que se celebre un encuentro en enero. Sánchez aseguró que "la prioridad de la ciudadanía en Cataluña" es, ahora mismo, "la superación de la pandemia, proteger a los ciudadanos frente a ómicron" o "gestionar los fondos europeos". 

"Ya les diremos cuándo se va a reunir la mesa, que se reunirá, pero es de sentido común dejar unas semanas" hasta que la situación sanitaria se reconduzca, señaló el presidente, que no obstante aseguró estar comprometido con que de ese foro salgan "resultados tangibles". "Nosotros defendemos que tenemos que superar el procés, dejar de tener a dos bloques separados de la sociedad catalana, porque la pandemia demuestra que cuando actuamos unidos somos más fuertes", resumió Sánchez, que insistió en que el Gobierno no renuncia "ni al diálogo ni a que se celebre esa mesa de diálogo".

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