Envasadoras al vacío: qué tipos hay, bolsas y para qué sirven

Una mujer envasa comida al vacío.
Una mujer envasa comida al vacío.
©GTRESONLINE

Conservar los alimentos correctamente en el hogar es fundamental para no tirar comida y, sobre todo, para no caer en intoxicaciones por el mal estado de estos, un problema que pueden evitar las envasadoras y bolsas al vacío, que también ayudan a aprovechar mejor el espacio en el frigorífico. 

Es por ello que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha elaborado una guía sobre las envasadoras al vacío y las bolsas, que pueden causar confusión por la gran variedad disponible en el mercado, ayudando a los usuarios a elegir las más indicadas.

Usos y beneficios de las bolsas de vacío 

Según la OCU, utilizar en el hogar bolsas de vacío para conservar los alimentos tiene varios beneficios: 

  • Prolongar la duración de los alimentos. Por ejemplo, el queso envasado al vacío dura aproximadamente tres veces más, mientras que  la carne y el pescado al vacío no solo aguantan más, sino que no se queman por el frío.
  • Reducir el espacio de almacenamiento necesario. 
  • Mejorar los marinados y adobos.
  • Permitir la cocina a baja temperatura de alimentos que requieren una cocción prolongada.

Tipos de envasadoras al vacío 

Una de ellas es la envasadora con bolsas desechables: 

  • Es el tipo más común de envasadora al vacío. 
  • Hay que introducir los alimentos que se van a conservar en una bolsa flexible que se coloca dentro de la envasadora. La bomba de vacío extrae el aire y sella la bolsa. 
  • En algunos casos, utilizan un rollo de plástico que se corta a medida y se sella por ambos extremos en lugar de bolsas sueltas. Así, se puede hacer la bolsa a medida para cada alimento.
  • Precio: entre 15 euros para los modelos básicos y 300 euros para los semiprofesionales
  • Ventaja: las bolsas permiten envasar alimentos de distintas formas adaptándose completamente a su contorno, con lo que se ahorra espacio. 
  • Inconveniente: por lo general, las bolsas son de usar y tirar.

Por otro lado, está la envasadora con envases reutilizables (vaciado externo): 

  • Cuentan con un tubo de plástico flexible y una cánula con la que se puede hacer el vacío en envases reutilizables como bolsas y botes de cristal que dispongan de válvula, botellas o recipientes de plástico. 
  • Son útiles para sacar el aire de las botellas de vino y poder conservarlas empezadas durante más tiempo. 
  • Precio: a partir de 50 euros. 
  • Ventaja: no generan tantos residuos
  • Inconveniente: al usar envases rígidos no aprovechan el espacio y, además, hay que poner mucho cuidado al limpiar los recipientes para que no haya problemas de higiene.

Cómo debe ser una buena envasadora al vacío

Además de estos tipos, la OCU señala una serie de características que debe tener una buena envasadora al vacío, es decir, en lo que se debe fijar el consumidor: 

  • Tamaño de la cámara de vaciado o succión. Si eliges una envasadora muy estrecha, solo podrás sellar bolsas de pequeña capacidad. Lo más habitual es una anchura de 30 cm. 
  • Sellado. Algunas envasadoras avisan cuando ha terminado el sellado o unos segundos después, cuando la barra de sellado ya no quema. Algunos modelos incluyen una espuma adicional como repuesto.
  • Parada de emergencia. Es un botón que puedes pulsar si ves que el alimento comienza a deformarse demasiado.
  • Regulación de la aspiración. Se puede terminar la aspiración de aire de manera manual para controlar el estado del alimento.
  • Vaciado de alimentos húmedos o blandos. Con esta opción, la máquina de envasar "sabe" que el alimento contiene agua y debe detener antes la succión.
  • Vaciado de alimentos secos/duros. Con esta opción, la máquina de vacío detecta que el alimento no contiene agua y que puede seguir vaciando.
  • Compartimento para el rollo. Algunos modelos tienen incorporado el portarrollos para las bolsas en su interior, que suele estar alineado con el cortador. 
  • Cortador integrado. En caso de no tenerlo, tendrás que usar unas tijeras para cortar el rollo a medida.
  • Bandeja antigoteo. Es muy útil para evitar que lleguen líquidos al interior de la envasadora. 
  • Peso: puede variar entre 1,2 kilos y 4,5 kilos. Una envasadora muy pesada puede suponer un problema al manejarla.

¿Qué bolsas de envasado elegir? 

Por último, es importante saber qué bolsas de envasado son las mejores, para lo que la OCU también da una serie de consejos: 

  • Se pueden encontrar bolsas sueltas de diferentes tamaños, rollos de varios metros para cortar y bolsas tipo zip que se sellan mediante vaciado externo.
  • Hay que fijarse en el ancho máximo que admite la envasadora, pues si lo rebasas, no van a funcionar. 
  • El ancho estándar es de 30 centímetros, pero hay modelos que requieren que la bolsa sea algo más pequeña (26 o 28 cm), o modelos de dimensiones más reducidas, por ejemplo, 20 cm.
  • En cuanto al material, hay bolsas gofradas, de material rugoso que facilita el vaciado, y bolsas de plástico liso. Entre ellas no existe una gran diferencia para uso doméstico. 
  • Los rollos tienen la ventaja de que puedes preparar bolsas de la longitud que quieras. Podrías envasar, por ejemplo, un chorizo o una caña de lomo entera sin problema.
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