El Gobierno retrasa la nueva subida del salario mínimo a principios de 2022 para centrarse en cerrar la reforma laboral

Las vicepresidentas primera y segunda del Gobierno, Nadia Calviño y Yolanda Díaz.
Las vicepresidentas primera y segunda del Gobierno, Nadia Calviño y Yolanda Díaz.
EFE

Todo el área económica del Gobierno, capitaneada por el Ministerio de Trabajo, está centrando sus esfuerzos en estas últimas semanas del año en un objetivo: llevar a buen puerto la negociación con los agentes sociales para la reforma laboral y ponerla en marcha antes del 1 de enero. Y eso implica que las conversaciones para la subida del salario mínimo interprofesional, un asunto que promete generar una nueva batalla entre las vicepresidentas Nadia Calviño y Yolanda Díaz, no se abordarán al menos hasta que comience 2022, según confirman fuentes del Ejecutivo.

La nueva subida del salario mínimo se perfila como la primera gran discusión económica que tendrá lugar en el seno del Ejecutivo en el nuevo año, habida cuenta de lo difíciles que fueron las negociaciones entre PSOE y Unidas Podemos para cerrar el aumento de 950 a 965 euros que se firmó el pasado septiembre. Entonces, la subida únicamente fue apoyada por los sindicatos, pero no por la patronal, y las centrales asumieron un aumento por debajo de sus expectativas porque Trabajo les prometió que en 2022 la subida sería de mayor calibre.

Precisamente los sindicatos, en las últimas semanas, han recordado este compromiso y han señalado el que, a su juicio, debe ser el objetivo a cumplir: que el salario mínimo suba hasta los 1.000 euros mensuales en 14 pagas, un aumento de 35 euros. Trabajo, por su parte, se remite habitualmente al informe elaborado hace unos meses por un comité de expertos seleccionado por el Gobierno, que estableció una senda de subidas con diferentes escenarios. Esa senda establecía, en su escenario medio, un aumento hasta los 965 euros en 2021, como finalmente se produjo, y que el año que viene el salario mínimo se coloque en los 996 euros al mes con el objetivo de que, en 2023, alcance los 1.027 euros al mes en 14 pagas.

Ese aumento supondría un crecimiento del salario mínimo en 2022 del 3,2%, mientras que si el Gobierno decidiera redondearlo hasta los 1.000 euros el incremento sería del 3,6%. Ambos porcentajes, no obstante, están por debajo del actual nivel de inflación, pese a que, en las últimas semanas, tanto los sindicatos como la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, han abogado públicamente por un aumento de los salarios para que los trabajadores no sufran una pérdida de poder adquisitivo. CCOO y UGT, de hecho, se manifestaron este jueves ante diferentes sedes de la CEOE para reclamar subidas salariales bajo el ilustrativo lema "pagad más".

Esas concentraciones reclamaban aumentos de los sueldos sujetos a convenio, pero la argumentación que esgrimen los sindicatos es igualmente válida para el salario mínimo. "No es de recibo que un país que ha hecho un esfuerzo por salvar a miles de empresas [...] se encuentre con organizaciones empresariales que llevan a la mesas propuestas de congelación salarial", denunció el líder de CCOO, Unai Sordo, este jueves. Hace unos días, el dirigente sindical afirmaba que "no hay ningún riesgo de que la subida de los salarios provoque una espiral inflacionista, en España los salarios sufren y no provocan la subida de los precios".

Calviño y la CEOE llaman a moderar la subida salarial

Las centrales aseguran que, al menos por el momento, no tienen ningún motivo para pensar que el Gobierno vaya a intentar retrasar la nueva subida del salario mínimo. Pero lo cierto es que la vicepresidenta Calviño se mostró muy reacia a aprobar el aumento de hace unos meses, y el frenazo del crecimiento económico de España que pronostican instituciones como el FMI o la Comisión Europea no es el mejor contexto para que la titular de Economía se muestre proclive a otra subida apenas tres meses después de la que situó el salario mínimo en 965 euros.

Calviño, por el momento, no se ha pronunciado con respecto a esta posibilidad y se ha limitado a señalar que el compromiso del Gobierno es que, al final de la legislatura, el salario mínimo suponga el 60% del salario medio. No obstante, hace un par de meses, la vicepresidenta primera ya advirtió a los sindicatos de que "no hay que minimizar lo que se ha hecho hasta ahora" en esa materia. "No se puede olvidar que el salario mínimo ya llega a 1.125 euros al mes en doce pagas, que es el indicador que se usa en las comparaciones europeas", señaló.

La CEOE no se ha pronunciado con respecto a la posible subida del salario mínimo a principios de 2022, pero sí ha exigido ser "prudentes" con un aumento general de los sueldos para compensar la subida del IPC. Así se pronunció el vicepresidente de la patronal, Íñigo Fernández de Mesa, que hace unos días alertó de "efectos de segunda ronda que generen un aumento de inflación" si suben los salarios. 

En esa misma línea ha hecho declaraciones el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, que hace unas semanas afirmó que "para que la inflación sea transitoria" y no desemboque en un "círculo vicioso", el "papel de la negociación salarial es muy importante" y debe moderar el crecimiento de los sueldos. "Aquí no hay ganadores, lo único que podemos hacer es repartir la pérdida", señaló Hernández de Cos.

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