Así es la agente inmobiliaria y empresaria Nicole Kimpel, la pareja de Antonio Banderas

Antonio Banderas y Nicole Kimpel, en 2021.
Antonio Banderas y Nicole Kimpel, en 2021.
Joel C. Ryan / GTRES

Llevan siete años juntos y, hoy por hoy, es imposible pensarlos por separado. Totalmente hechos el uno para el otro. Una historia de amor que nació, además, en un lugar cinematográfico como es el Golfo de la Napoule, en los Alpes Marítimos franceses. Porque allí está la ciudad de Cannes, que acoge año tras año uno de los festivales más famosos del séptimo arte, en cuya edición de 2014 coincidieron Antonio Banderas y la hasta entonces mucho más desconocida Nicole Kimpel quien, tras todo este tiempo, no solo sigue manteniendo un perfil bajo de cara al periodismo rosa, sino que está más que centrada en su faceta de empresaria

El intérprete, que apenas 20 días después confirmaría el distanciamiento con Melanie Griffith, su mujer los anteriores 18 años y madre de su hija, Stella del Carmen, dando a conocer que se divorciaban, estaba promocionando la tercera entrega de la saga Los mercenarios y asistió a la fiesta de la firma de joyería De Grisogono en el hotel Eden Roc, en Cap d’Antibes.

Allí, después de ser fotografiado cenando, sonriendo y hablando con amigas como Sharon Stone y Cara Delevingne, se descubrió como el alma de la fiesta bailando con dos bellas gemelas, altas y rubias, estando sobre todo con una de ellas. Eran Nicole y Barbara Kimpel. Al final de la noche, daba un paseo con quien se convertiría en su pareja inseparable desde entonces.

Nicole Kimpel nació en Stuttgart, al sur de Alemania, el 28 de julio de 1981 (Antonio es 20 años mayor que ella). No lo hizo sola, claro, dado que vino junto a una hermana gemela. Su padre, Klaus, también alemán, era ingeniero y trabajaba en el departamento internacional de una empresa dedicada a la química y continuamente estuvieron viajando. Su madre, Frederika, holandesa, tenía una hija anterior a su matrimonio con Klaus, Miryam.

Las tres hermanas, pero sobre todo las gemelas por la diferencia de edad con su hermanastra mayor, se han mostrado muy unidas y han llegado a declarar que si son inseparables es precisamente porque no eran capaces de entablar relaciones ni hacer amigos allí donde era enviado su padre por falta de tiempo. Sin ir más lejos, en una entrevista con Vanity Fair, Nicole confesó que no era apenas sino una adolescente y ya había en siete ciudades diferentes.

Sin embargo, lo que entonces era algo negativo con el tiempo ha tenido la suerte de que se ha vuelto increíblemente positivo para ella, dado que no solo muestra ahora un intrépido espíritu viajero, sino una riqueza cultural que le hace ser políglota, hablando alemán, holandés -de este idioma ha estudiado dos dialectos-,francés, inglés y tiene nociones y se puede defender en español, italiano y árabe.

A lo largo de su vida, Kimpel ha vivido entre Alemania, Holanda, Suiza, España, Inglaterra y Estados Unidos, siendo en este último país precisamente donde estudió Relaciones Internacionales, dado que su idea de pequeña de ser bióloga o veterinaria se frustró tan pronto descubrió su hemofobia (fobia a la sangre). Tras graduarse, regresó a Suiza, donde realizó un posgrado que llevó a Nicole a fichar por la la banca estadounidense Merrill Lynch donde elaboraba informes para inversores.

Su savoir faire con los números hizo que fuera escalando posiciones y acabaría trabajando en fondos de inversión durante tres años antes de volver a Estados Unidos para Lombard Odier, un grupo bancario familiar e independiente, aunque también suizo. Allí Nicole se especializó en productos financieros hasta 2009, momento en el que decide montar su propio negocio de asesoría para la reinversión inmobiliaria de grandes clientes. A esta empresa se uniría su hermana Bárbara un año después y aún sigue en funcionamiento.

Asimismo, las hermanas han decidido durante estos años diversificar sus currículos y también han sido organizadoras de fiestas y relaciones públicas para la jet set suiza, así como llegaron a probar suerte con un programa para televisión, Success Channel, en el que ayudaban a explicar cómo algunos millonarios habían alcanzado el éxito. No pasó del piloto.

Todo ello, antes de 2014. En el momento en el que comenzó a salir con Antonio Banderas, a pesar de lo que se podía pensar, su vida cambió muy poco. Sigue prefiriendo un relativo hermetismo sobre su vida privada y continúa con su trabajo. Y además se ha atrevido con dos nuevos negocios, relacionados con la moda y los complementos.

La primera de ellas es, qué duda cabe, con su hermana Bárbara. Se trata de un proyecto que también tiene en cuenta su idea de estilo de vida saludable. Se trata de una firma llamada Baniki, con la que buscan transmitir su propio lifestyle a un precio lo más económico posible, con gorras por 25 euros o sus ya famosos banikimonos por 240 euros.

Y la otra junto al actor de Dolor y gloria o La máscara del Zorro, Antonio Banderas Design, que ambos montaron tras formarse en moda en la prestigiosa escuela Saint Martins de Londres, ciudad en la que residen desde 2016, aunque debido a la pandemia y al trabajo del malagueño en el teatro de su ciudad natal llevan varios meses en Andalucía. Hay que añadir, por último, que a pesar de su más que consolidada relación, por ahora no parece que suenen campanas de boda. Tal y como dijo el actor hace casi tres años, pasan tanto tiempo juntos que es como si ya se hubiesen casado y no necesitan un papel para ello.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento