Los incendios forestales han arrasado en lo que va de año más de 75.000 hectáreas, la mayoría en los últimos quince días, según las estimaciones facilitadas este viernes por la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

De esta forma, en los siete primeros meses de 2009 han ardido 34.000 hectáreas más que en todo 2008 (más de un 80% más) y solo 11.000 hectáreas menos que en todo 2007. No obstante, entre 2002 y 2006 se superaron ampliamente las 100.000 hectáreas quemadas y, concretamente en 2005 se alcanzaron las 188.672 hectáreas arrasadas. De la Vega explicó que durante el Consejo de Ministros el Gobierno evaluó los medios aportados por la administración general del Estado en el combate contra el fuego.

Los últimos fuegos se han cobrado la vida de once personas

Además, De la Vega, anunció que para paliar los daños personales y materiales causados por los incendios, el Gobierno recibiendo las informaciones correspondientes de los ministerios competentes, de las delegaciones de gobierno, de las administraciones autónomas y locales sobre los daños causados y que ya está elaborando las disposiciones pertinentes para preparar un Real Decreto Ley que se aprobará el 13 de agosto y en el que se determinarán las correspondientes ayudas.

En primer lugar, la vicepresidenta primera trasladó las condolencias del Gobierno a las familias de las 11 víctimas mortales que se han cobrado los incendios --la mayoría de equipos de extinción-- y expresó su solidaridad y reconocimiento "a todos cuantos de manera tan sacrificada y meritoria se esfuerzan" en la tarea de apagar las llamas y defender los montes. Así, destacó que además del "doloroso y terrible coste" en vidas humanas también se han registrado "graves" daños medioambientales y otros en viviendas y en enseres.

52 detenidos por los fuegos

Igualmente, indicó que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado participan con 4.000 efectivos en la lucha contra el fuego y destacó que gracias a su trabajo de investigación, durante los meses de junio y julio se detuvo a 51 personas acusadas de provocar distintos incendios. La vicepresidenta primera insistió en que el Ejecutivo y las comunidades autónomas seguirán trabajando para que sus actuaciones "no queden impunes" y reiteró a los ciudadanos un mensaje de prevención y atención porque "todos" deben "extremar las precauciones".

Asimismo, explicó que para hacer frente a esta tarea que calificó de "delicada y difícil", el Gobierno mantiene una "intensa, fluida y constante comunicación y colaboración" con las comunidades autónomas, al coordinando con ellas todas las medidas necesarias de apoyo a la lucha contra los incendios que, por su gravedad, requieren ser combatidos con los medios y la colaboración de todas las administraciones.