¿Permiso de paternidad simultáneo o sucesivo? Pablo elige cuidar en solitario; Manuel lo hace a la vez que la madre

Pablo Conejo, de 47 años, con su hija, de la que cuida en solitario con el permiso de paternidad.
Pablo Conejo, de 47 años, con su hija de paseo por Madrid.
Jorge París

Pablo (47 años) es padre de dos niñas. La mayor tiene 5 años y la pequeña, 9 meses. Este consultor, que lleva 15 años en la misma empresa, se ocupa ahora a tiempo completo de sus hijas con una parte del permiso de paternidad de 16 semanas que ha cogido después de que su mujer, y madre de las niñas, se haya reincorporado a su puesto de trabajo. 

Manuel, 46 años, es un padre primerizo. Su hija acaba de cumplir cuatro meses y este periodista de profesión ha preferido tomarse el permiso de paternidad a la vez que la madre durante las primeras semanas de la vida de la hija en común.

Desde el 1 de enero, los permisos por nacimiento son iguales e intransferibles. Es posible cogerlo como Manuel, las 16 semanas junto a la madre o como Pablo, fraccionado y consecutivo a la madre. Casi nueve de cada diez padres siguen el ejemplo de Manuel (89%), mientras que solamente el 11% hace como Pablo y cuida del bebé en solitario. ¿Qué pesa más a la hora de decidir la fórmula? 

Pablo explica que como las primeras seis semanas tras el parto son obligatorias, eligió pasarlas junto a su mujer, y añadió una más, 7 en total. Después volvió a trabajar y fue su mujer la que se ocupó en solitario de la crianza, hasta completar las 16 semanas por nacimiento, a lo que se añadió un permiso de lactancia.

"Cuando ella terminó y comenzó a trabajar (es socióloga), entonces la cogí yo. Así alargamos el momento de meterla en la guardería. Será en enero, porque, aunque me toca reincorporarme ahora en diciembre, que se me acaba ya el permiso, nos cubre mi suegra hasta las vacaciones de Navidad". Cuando después de Reyes la pequeña empiece a ir a la escuela infantil habrá cumplido 11 meses.

Pablo: "Hasta sé lo que es la carga mental, consiste en darse cuenta anticipadamente de las necesidades"

Por su parte, Manuel y su pareja valoraron que como su niña era la primera para ambos querían aprenderlo todo sobre la crianza de un bebé juntos. Manuel cree que si su elección es la mayoritaria entre los padres en España es por un motivo práctico. "Los bebés demandan mucha más atención los primeros meses de vida y es abrumador cuidar sola o solo a un bebé menor de 6 meses", confiesa.

Pablo, el papá que cuida en solitario, recuerda que con su hija mayor solamente dispuso de 15 días de permiso de paternidad. Y que ha notado una gran diferencia. "Ahora lo hago todo yo. La madre se va por la mañana y yo despierto a la mayor, luego a la pequeña, llevamos al cole a la mayor. Después hago la comida cuidando de la pequeña, salgo de paseo, buscamos a la mayor y, por la tarde, cuando vuelve mi mujer, nos repartimos. O vamos al parque los dos, o una niña para cada uno", describe.

En el caso de Manuel, este papá dice que su pareja y él van a la vez en casi todo. "Lo único que no pongo yo es la teta, pero por lo demás todo. Soy igual de responsable de la niña que ella. Es cierto que ella está con la lactancia a demanda, también de noche, así que yo le doy el relevo de día para que recupere el tiempo que no ha dormido", explica.

Manuel: "Lo único que no pongo yo es la teta, pero por lo demás todo. Soy igual de responsable de la niña que ella"

Pablo considera que gracias a la crianza en solitario hasta sabe qué es "la carga mental", una tarea que habitualmente recae al cien por cien en las madres.  "Consiste en darse cuenta anticipadamente de las necesidades, dejarte preparadas las cosas, no esperar a que nadie te lo facilite".  

Por su parte, Manuel describe sus tareas de atención a la recién nacida casi como un baile a cuatro manos. "En los baños, por ejemplo, yo la giro, ella la limpia o yo le levanto las piernas y ella le mete el pañal", describe. Cuando toca dormir, este padre reciente cree haber detectado que es su hija la que elige con quién quiere estar. "A lo mejor la intento calmar yo y lo que necesita es el olor a leche. Pero después, en otra ocasión, es al revés y lo que necesita un pecho más grande donde quedarse tranquila", explica.

Los jefes de Pablo no pusieron traba alguna a su deseo de fraccionar el permiso de paternidad en dos partes. "Mi empresa es muy pro-conciliación. Tuve un clima muy favorable. A veces es más difícil que lo entiendan los clientes que la propia empresa". A este consultor hubo clientes que cuando anunció que se cogía el permiso para cuidar solo le decían, "pero no va a ser de verdad, será de tapadillo".

Para él, la crianza consecutiva y a tiempo completo es la mejor opción posible para garantizar la corresponsabilidad, tal y como también sugieren los estudios sociológicos hasta la fecha. "Creo que esta opción introduce un cambio social muy potente en todos los sentidos, por el reparto de tareas dentro del hogar, por cómo empieza la relación con tus hijos, que antes era muy desnivelada, así como en el ámbito laboral, porque al tomarnos el mismo tiempo ya debería dar igual contratar a una chica que a un chico", defiende Pablo.

Por contrario, Manuel cree el apoyo masivo a los permisos compartidos demuestra que la política pública debería priorizar su ampliación antes de favorecer su concatenación. "Cuando nosotros dos nos reincorporemos a trabajar la niña tendrá algo más de cinco meses y lo suyo es que el tiempo de dedicación por completo a la crianza fuera más largo. Si la OMS propone que la lactancia materna dure seis meses", reivindica.

"Con 7 u 8 meses un bebé se sienta, juega y lo puedes llevar a la guardería. Pero cuando está en la cuna es cuando más te necesita. Me he dado cuenta que de ni estando los dos da tiempo para fregar, limpiar la casa, falta tiempo hasta para ducharte". También cree que la crianza conjunta refuerza el vínculo de la pareja.

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