Jordi Cutillán Faus
Jordi Cutillán Faus. DIARIO DE YUCATÁN
Un turista español fue víctima de maltrato por parte de la policía de México y de las fuerzas especiales de Seguridad Nacional (SSP), al confundirle por su aspecto con un integrante de la banda terrorista
ETA . Jordi Cutillán Faus fue detenido a la entrada de Peto (Yucatán), cuando salía a Bacalar (Quintana Roo), a pocas horas de Cancún.

Me preguntaron que si era miembro de la ETA. Me trataron como un criminal

Los agentes le retuvieron durante casi dos horas, le encañonaron, y le interrogaron una y otra vez. Además, revisaron sus cosas y le registraron en busca de indicios que le pudieran ligar con alguna organización criminal internacional. Incluso pidieron datos de su identidad en España y al Instituto Nacional de Migración, informa Diario de Yucatán.

“Se burlaron de mí una y otra vez”, dijo Jordi. La detención ocurrió el domingo a las 10.00 horas. Cutillán Faus, con barba y de  facciones árabes, fue detenido cuando salía de Peto en una motocicleta que había comprado dos días antes en Mérida.

Interrogatorio

Dos agentes de la SSP le detuvieron y le pidieron sus papeles. Otro agente dio aviso a la central. A los pocos minutos llegaron agentes de Seguridad Nacional vestidos como civiles, que interrogaron al español acerca de dónde es, dónde nació, en qué colonia vive, el nombre de sus padres, de sus vecinos, quién es el presidente de España y el motivo de su estada en el país

La próxima vez que vea a unos policías me esconderé para no pasar por otra amarga experiencia

Le quitaron una mochila y la revisaron minuciosamente. “Me preguntaron que si era miembro de la ETA. Me trataron como un criminal”. Cutillán Faus dijo que es la segunda vez que es detenido por la policía. Hace dos semanas fue en Tulum. Además, aseguró que dos agentes le ofrecieron disparar un arma supuestamente como gancho.

Después de casi dos horas, los agentes vestidos de civil se retiraron. Sin embargo, los agentes de la SSP le pidieron que les comprara refrescos antes de dejarle marchar. “Ni en España te trata tan mal la policía. Me llevo una mala impresión de la policía de Yucatán”.

Fue al pueblo más cercano y compró tres litros de Coca-Coca y tres bolsas de pan. “Me siento humillado y decepcionado. En España la policía no actúa, detiene, amenaza y humilla sólo por tu apariencia”. “La próxima vez que vea a unos policías me esconderé para no pasar por otra amarga experiencia como la del domingo. Fue horrible”.