Protestas en Honduras.
Policías y militares, durante un desalojo de los seguidores de Zelaya en una carretera de Honduras. AGENCIAS

El desalojo policial de dos bloqueos de carreteras protagonizados por seguidores del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, dejó al menos seis heridos entre los manifestantes, según la policía, y 72, de acuerdo con los convocantes de la protesta, así como decenas de detenidos.

El portavoz de la Policía Nacional, Orlin Cerrato, dijo a la prensa que en uno de los desalojos, en una carretera cerca de Tegucigalpa, se produjeron seis heridos, uno de los cuales recibió un balazo en la cabeza y está siendo atendido en el estatal Hospital Escuela.

El herido de bala fue sometido a una intervención quirúrgica y se encuentra en cuidados intensivos

Sin embargo, Marvin Ponce, diputado del izquierdista Unificación Democrática (UD) y dirigente del Frente de Resistencia contra el Golpe, aseguró que en estos hechos resultaran lesionadas 72 personas, de las cuales 17 tuvieron que ser hospitalizadas.

Entre éstas, aseguró, se encuentra el candidato presidencial independiente Carlos H. Reyes, quien además sufrió heridas en la cabeza y en la muñeca.

Reyes, dirigente sindical y también miembro del Frente de Resistencia contra el Golpe, "fue detenido, pero por su nivel de gravedad fue enviado a un hospital", donde "tiene un policía vigilándolo", explicó el legislador.

Ponce identificó al herido de bala en la cabeza como el maestro Roger Abraham Vallejo, de 38 años, quien fue sometido a una intervención quirúrgica y se encuentra en cuidados intensivos.

Los detenidos que no fueron hospitalizados, agregó, ya fueron liberados a lo largo de la jornada.

Los detenidos que no fueron hospitalizados fueron liberados a lo largo de la jornada

 

En Tegucigalpa "ha habido una enorme represión (...), hay heridos, hay golpeados, han tirado bombas lacrimógenas y tengo entendido que hay detenidos", relató vía telefónica Reyes mientras se desarrollaban los disturbios, antes de resultar herido.

De acuerdo con su versión, uniformados de la Policía y el Ejército cargaron contra "varios miles" de manifestantes poco después de que éstos bloquearan la salida norte de la capital del país, en una zona conocida como El Durazno, y dos horas después de la acción todavía los perseguían.

El candidato presidencial independiente para las elecciones del 29 de noviembre aseguró que las fuerzas de seguridad utilizaron tanquetas y gases lacrimógenos para expulsarlos del lugar.

Otros manifestantes explicaron a Radio Globo que los agentes y militares también dispararon balas de goma, lanzaron las bombas lacrimógenas desde un helicóptero, impidieron que los heridos recibieran atención médica y los persiguieron varios kilómetros.