El atentado de este miércoles contra el cuartel de Burgos ha confirmado las sospechas que en las últimas semanas mantenían las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: la posibilidades de que ETA introdujera desde Francia hasta tres furgonetas cargadas de explosivos para cometer atentados.

La Guardia Civil verificó la matrícula, la marca y el modelos del vehículo que ha explotado, pero llegaron a la conclusión de que era de un vecino

Tras la explosión de una Mercedes Vito este miércoles de madrugada, los agentes buscan ahora una Renault Kangoo blanca y una Citröen Berlingo de color blanco o verde, según han confirmado fuentes cercanas a la investigación a 20minutos.es.

Los agentes llevaban varias semana buscando la Mercedes Vito de color blanco robada en Francia que ha explotado este miércoles de madrugada. Algo levantó anoche las sospechas de los guardia civiles encargados de la custodia del cuartel ya que comprobaron los datos del vehículo. Pero tras verificar la matrícula, la marca y el modelo, llegaron a la conclusión de que pertenecía a un vecino de la zona. Los etarras habían doblado las placas y coincidían con la matrícula de esa persona.

Alerta extrema

Siete horas después se produjo la explosión. La furgoneta iba cargada con 300 kg de amonal, un explosivo usado con frecuencia por ETA y compuesto por nitrato amónico, trinitrotolueno y polvo de aluminio, han informado las mismas fuentes a este diario.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado buscan ahora otros dos vehículos robados en Francia con los que, sospechan, ETA puede estar planeando cometer nuevos atentados. Según la información obtenida tras la detención de Iurgi Garitagoitia, Itziar Plaza y Asier Borrero, los agentes han extremado la alerta y buscan una Renault Kangoo blanca y una Citröen Berlingo que podría ser blanca o verde, detalle que en los papeles incautados a la banda armada no queda del todo claro.