'El coche fantástico' y 'Guerra de Sesos'
'El coche fantástico' y 'Guerra de Sesos'. 20MINUTOS.ES

Hace pocos años era completamente al revés: La 1 mantenía unas discretas audiencias y Telecinco brillaba con sus formatos. Sin embargo, de un tiempo a esta parte ambas cadenas parecen haber invertido los papeles: en La 1, casi cada estreno se convierte en un éxito y Telecinco se ve obligada a retirar formatos de su parrilla una y otra vez. Hacemos un repaso por los éxitos y fracasos de estas dos cadenas y analizamos los porqués.

La 1 ha apostado por seguir en sus estrenos una línea familiar y ligera, destinada a contentar todos los gustos. La cadena pública se ha alejado o más bien, ha ampliado su tradicional cercanía con el público más mayor, consiguiendo fidelizar a otros sectores de la audiencia. Frente a esta renovación de La 1, en Telecinco han seguido apostando por una línea mucho menos amable, con formatos pegados al morbo y al espectáculo descarnado.

En Telecinco, las series A ver si llego y Mi gemela es hija única no tuvieron suerte, y fueron retiradas tras pocas emisiones

En el apartado de series, La 1 consiguió un éxito espectacular con Águila Roja, una serie de aventuras ambientada en el Siglo de Oro español, que combinaba las aventuras con las tramas de pasión e intriga, aptas para que la familia al completo se sentara verla. Un reparto cuidado y equilibrado enganchó al 25,7% de la audiencia, o lo que es lo mismo, a 4.637.000 espectadores de media. La recientemente estrenada Los misterios de Laura parece cumplir también esas condiciones y en su debut se llevó el 18,6% de cuota de pantalla y 2.679.000 espectadores.

En Telecinco, las series A ver si llego y Mi gemela es hija única no tuvieron suerte, y fueron retiradas tras pocas emisiones. En el caso de A ver si llego, una serie muy colorista, pero con un desarrollo vertiginoso y caótico, con demasiados personajes, se quedó en una media del 12,3% de share y 2.049.000 espectadores en el prime time, aunque llegó a hacer un mínimo de un 8,6% y 1.474.000 espectadores.

Mi gemela es hija única se postuló como la sustituta de Yo soy Bea, pero no logró superar las audiencias de la longeva serie, también a punto de desaparecer. La manida historia de las gemelas separadas al nacer que se reencuentran, de tira diaria, aguantó 47 emisiones, algo más de dos meses. La serie comenzó con un buen 19,7% de cuota y 1.899.000 espectadores, pero no dejó de sangrar audiencia, llegando a hacer un mínimo del 4% y 210.000 espectadores cuando Telecinco la movió a los fines de semana.

La 1 hizo una fuerte apuesta por el humor con La hora de José Mota y fidelizó a la audiencia

En el apartado internacional, basten los ejemplos de El coche fantástico y Al descubierto, ambas series de prime time. En el caso de La 1, una espectacular El coche fantástico cosecha una media de 17,5 % de cuota y 2.340.000 espectadores, frente a la serie de Telecinco, sin virtudes destacables, sobre una agente del departamento de protección de testigos, que en sus cuatro emisiones sólo ha acumulado una media del 8,6% del share y 928.000 espectadores, para acabar siendo retirada.

En el apartado de formatos diversos, la suerte de ambas cadenas ha sido muy dispar. La 1 hizo una fuerte apuesta por el humor con La hora de José Mota. El humor del ex componente de Cruz y Raya consiguió calar en los espectadores y fidelizó a la audiencia con personajes como El tío la vara, haciendo unos excelentes resultados: 19,8% de cuota de pantalla y 3.525.000 espectadores.

Otro acierto de La 1 fue el formato musical Los mejores años de nuestra vida, donde un carismático Carlos Sobera conducía un espectáculo que apelaba a la nostalgia y a la implicación de los espectadores, enfrentándolos amigablemente por generaciones y llevándose el favor del público con un 15,8% de share y 2.499.000 televidentes.

Jesús Vázquez, que llegó a presentar tres espacios casi simultáneamente, fracasó con La guerra de los sesos

Desastres fueron en Telecinco formatos como El topo, que se convirtió en el reality menos visto de la cadena. El espacio, presentado por Daniel Domenjó, hizo en su estreno un escaso 9,3% y 1.168.000 y en su segunda y última emisión bajó al 8,9 % de cuota y 1.159.000 espectadores. La cadena fulminó este reality, que apenas mostraba la convivencia entre los concursantes, sin decir siquiera quién era el infiltrado.

Telecinco valora sobremanera a sus presentadores, a los que ata con caros contratos, pero la presencia de caras conocidas tampoco parece ser la panacea. Jesús Vázquez, que llegó a presentar tres espacios casi simultáneamente, fracasó con La guerra de los sesos un concurso ameno, que sin embargo en las sobremesas llegó a marcar un mínimo de 8,7% de share y 818.000 espectadores.

Tampoco funcionó La Tribu, con Javier Sardá, programa nocturno del que se fue Mercedes Milá de forma repentina y que no pudo hacer una media superior al 12,5% de cuota de pantalla y 1.180.000 espectadores, al convertirse en una especie de reedición de Crónicas Marcianas, con Carlos Latre y Boris Izaguirre.

Otros fracasos fueron la reposición de El Juego del Euromillón, que presentaba con un marcado acento Eva González y La 7ª silla, un programa de debate y entrevista poco ágil, así como Guinness World Records, con Carmen Alcayde, todos ellos retirados por baja audiencia.