Enferma española en Turquía
Anna Raymi, tras abandonar el hospital de Estambul. S. Vadseth

El Ministerio de Asuntos Exteriores lanzó este martes una advertencia a los españoles amantes del turismo: "Viajar es un lujo que no puede ser costeado por los contribuyentes". El Ministerio respondía de esta forma a la denuncia vertida el pasado lunes por la joven catalana Anna Raymi, quien reveló la deficiente atención prestada por el Consulado en Turquía tras sufrir una diabetes aguda en Estambul hace quince días.

Viajar es un lujo que no puede ser costeado por los contribuyentes

El Gabinete recordó que el cometido de las delegaciones en el exterior "no es velar por los intereses de los turistas españoles en el extranjero". Una sentencia que desentona con la definición de consulado que aparece en la web de Exteriores, donde se detalla que uno de los objetivos consulares es "la protección y asistencia de los españoles [...] que hayan caído en una situación de grave necesidad".

El Ministerio reconoce que el Consulado de Estambul rechazó adelantar el dinero de los gastos hospitalarios de Anna -que permaneció cinco días ingresada-, "al considerar que su situación familiar no era extrema", y asegura que no trasladaron a un intérprete al hospital porque la joven no solicitó los servicios -Anna denunció este punto a 20 minutos-. "Sólo pidió traducción del diagnóstico y cuando le informamos de que tenía que asumir el coste, lo rechazó".

En último caso, el gabinete que preside Miguel Ángel Moratinos rechaza las acusaciones de "abandono" y defiende la actuación de su Consulado en Estambul. Por su parte, la joven catalana Anna Raymi confirmó este martes que ha puesto el caso en manos de abogados para emprender acciones contra la delegación.